Estados Unidos: Un sitial a cuidar

Recientemente, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) publicó sus estadísticas de importación de productos del mar dando cuenta, una vez más, que este mercado de 320 millones de habitantes es uno de los más importantes del mundo en materia de recursos hidrobiológicos. Durante 2017, este destino importó la cifra récord de casi 3 millones de toneladas equivalentes a US$22.000 millones.

En este marco, nuestro país volvió a ser uno de los principales proveedores del país del Norte al enviar una treintena de productos equivalentes a US$1.900 millones, acaparando un 9% del total importado.

Desde ya, estas cifras dan cuenta de dos aspectos relevantes. Por un lado, nuestro país cumple con los requisitos de calidad e inocuidad alimentaria de uno de los destinos más exigentes del mundo. Por otro, los acuerdos comerciales existentes entre ambas naciones permiten a los productos nacionales llegar rápidamente y a un precio conveniente

En términos de salmónidos, Chile goza de un sitial de privilegio sin parangón. En 2017, el ranking de Estados Unidos fue liderado ampliamente por nuestro país al concentrar un 45% de todo el volumen importado de la especie. Canadá y Noruega se ubicaron en el segundo y tercer lugar, con una participación de 25% y 16%, respectivamente.

Desde las aguas chilenas también salen otros productos del mar a Norteamérica. Algunos de ellos son el bacalao de profundidad, algas, mejillones, merluzas, ostiones y abalones, los que se repartieron unos US$300 millones durante el 2017.

Pero los productos del mar de Chile, ¿tienen espacio para seguir creciendo en Estados Unidos? Todo indica que sí. Por un lado se encuentra el sólido momento que vive la economía norteamericana. De hecho, se proyecta que para este 2018 el PIB debería crecer por sobre el 2,5%, lo que motivaría un mayor consumo de proteínas marinas. Por otro está la tendencia hacia el consumo de alimentos más sanos, lo que se ha visto impulsado por los millennials, la generación poblacional más grande de Estados Unidos y con una capacidad de compras que supera el 30% del total. Se debe tener presente que este mercado tiene un consumo promedio de productos del mar que sobrepasa levemente los siete kilos por persona, volumen cinco kilos por debajo de lo recomendado por las mismas autoridades norteamericanas.

A su vez, y casi tan importante como crecer, es realizar las gestiones para mantener la participación de mercado. Acá Chile tiene camino avanzando. Es que se conoce la mayor importancia que le están otorgando los consumidores norteamericanos a la sostenibilidad de sus alimentos y las empresas nacionales se han adelantado al certificar sus pescados y moluscos bajo estrictas certificaciones como la ASC, Monterey Bay Aquarium o MSC.

También se encuentran las inversiones en marketing que están haciendo salmonicultores y mitilicultores chilenos para reforzar la imagen de los productos y conquistar nuevos consumidores norteamericanos. Es seguro que instancias como el Chilean Salmon Marketing Council y Patagonia Mussels, así como a la innovación y desarrollo, seguirán pavimentando el camino de los productos del mar de Chile en uno de los destinos con mayor apetito: Estados Unidos.