Programas presidenciales

La industria del salmón está experimentando una buena etapa productiva y financiera, lo que ayuda a la reactivación de proyectos que estuvieron esperando mejores condiciones. El cambio y/o renovación de parte de la infraestructura que permita lograr mayor competitividad; así como el mejoramiento de dietas, son parte de los aspectos donde se está poniendo el foco y que ayudan a que se avance hacia la recuperación de los índices de productividad.

En forma paralela se han elevado los indicadores financieros en la mayoría de las empresas. Es que si durante el primer trimestre de 2016 los precios promedio del salmón Atlántico llegaban a los US$4,2/kg y donde el costo ex jaula peso vivo de la misma especie rondaba los US$3,5/kg, en el mismo periodo de este año la cotización se ha elevado hasta los US$7,1/kg y, lo mejor, con costos ex jaula peso vivo que se han disminuido hasta los US$2,7/kg.

Pero todo no es tan positivo. En los aspectos relacionados con el marco regulatorio que norman a toda la industria siguen existiendo una serie de desafíos que los gremios han indicado y que esperan adecuadas respuestas que aporten a la competitividad del sector. Ejemplos de lo anterior, y que han sido explicados en varias oportunidades, son el reglamento sanitario en general y sus densidades máximas o la ley de navegación. De hecho, en esta edición llevamos una serie de otros temas adicionales relacionados con la tan esperada relocalización de concesiones y la instalación de nuevas figuras que agregan incertidumbre al desarrollo de los actores que utilizan el borde costero, como son las solicitudes de grandes extensiones bajo el concepto de la Ley Lafkenche.

Chile compite en el mundo con sus productos acuícolas como un sistema. En este sentido, el ámbito privado y público tienen roles distintos pero que debieran ser complementarios para entregar una mayor competitividad y lograr el crecimiento de las industrias acuícolas que, en el marco de un estricto respeto medioambiental y que asegure el bienestar de las comunidades aledañas, pueda entregar trabajo, crecimiento y mejores oportunidades a las regiones y comunas donde la actividad se instala. Ese es el simple objetivo que debe iluminar el diseño de las políticas públicas y sus normas.

Estando ya en la recta final de las campañas políticas y el desarrollo de los programas de Gobierno de los diversos candidatos, será interesante observar cómo cada uno recoge –desde sus sensibilidades– las necesidades del sector acuícola, devolviéndole la competitividad que requiere y la importancia para el país y las regiones australes que posee, expresando de esta forma el importante potencial de crecimiento que tiene para abastecer al mundo de sus nutritivos y saludables productos.