Salmón25

En diciembre de este año Chile será sede de la Conferencia de las Partes (COP25), instancia de la Convención Marco de las Naciones Unidas (ONU) para el cambio climático y que busca establecer las obligaciones básicas de las 196 partes (Estados), más la Unión Europea, para combatir el calentamiento global.

En el marco de esta cita se desarrollarán diferentes actividades relacionadas con conocer un poco más los impactos que podría tener el cambio climático en la forma de vida de las personas y en las especies que habitan tanto la superficie terrestre, como los diferentes cuerpos de agua.

En este sentido, actores de la industria acuícola-pesquera del país ya han anticipado su participación, así como en la suscripción de diversos compromisos para producir proteínas en forma mucho más sostenibles. Desde ya se comenta el lanzamiento del “Salmón25”.

Algunos científicos han alertado que al planeta le quedan cerca de diez años para poder revertir los efectos que podría causar el calentamiento global, dentro de los que se incluyen severas sequías, mayores temperaturas terrestres y marinas o proliferación de determinados patógenos. En este contexto, cabe destacar los primeros anuncios de salmonicultoras para lograr la carbononeutralidad hacia 2025, como el realizado por la Camanchaca a fines de agosto

Lo más meritorio del anuncio es que la compañía se ha adelantado a aclarar que su apuesta no se relaciona con los efectos que tendría el cambio climático en los mares, el ambiente donde ellos realizan sus actividades productivas, sino que su motivación se basa en ser un aporte más en el cuidado ambiental y dejar un planeta igual o mejor para las futuras generaciones.

Según anticipan diversos estudios, en la salmonicultura una de las principales fuentes de emisiones de Gases de Efecto Invernadero son los pontones, que operan en el mar gracias al consumo de combustibles fósiles. La buena noticia es que aplicar innovaciones que permitan impactar menos al planeta no requiere de grandes inversiones. Por ejemplo, en la reciente feria Aqua Nor se pudo apreciar un pontón que consumía solo un 5% del combustible comparado con uno tradicional. Se espera que pronto la dependencia por estos insumos en los mencionados artefactos navales pueda ser reemplazada en buena medida por ecobaterías cuyo insumo principal, el litio, se produce en Chile.

Desde ya, ONGs, casas certificadoras e investigadores están invitando a la industria acuícola chilena a desarrollar iniciativas que apunten a evitar el avance del cambio climático ya que, de otra forma, no solo verán coaptadas sus actividades productivas, sino que también la vida diaria de sus accionistas, trabajadores y clientes.