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Susum corda (Arriba los corazones)

El 2017 se ha iniciado con buenas proyecciones para el sector del salmón. Este es un punto de común acuerdo y que está respaldado con los resultados obtenidos por la industria.

Las exportaciones de 2016 lo demuestran, al crecer un 10% sobre el año anterior, alcanzando US$3.862 millones de venta. De hecho, en diciembre último, los envíos sectoriales registraron un incremento de un 52% respecto del mismo mes de 2015.

Asimismo, las cifras de desempleo en las regiones salmonicultoras son las menores del país, con una positiva tendencia a la baja.

A ello se suma que las empresas del salmón abiertas en Bolsa mantienen desde hace al menos seis meses muy buenos índices de rentabilidad -por sobre los de otros segmentos productivos-, apoyando de esta manera el desarrollo del sector y de las comunidades australes donde tales compañías operan.

De esta manera, se va devolviendo la confianza a esta importante área de la economía, que aún detenta un gran potencial de desarrollo.

También se observan positivas señales en el que ha sido, históricamente, el mayor problema del sector: el tema sanitario. Los indicadores de mortalidad de los peces han caído en forma sostenida desde hace tres años, alcanzando parámetros muy adecuados. Se proyecta que en 2016 podrían haber estado en torno al 3% de mortalidad acumulada anual.

Otro aspecto relevante para el futuro de este rubro lo constituye la generación de conocimiento e innovación. Como total país, las inversiones en I+D en Chile han crecido en 4,4%, según cifras de 2015, siendo aún las menores de los países del OCDE y representando solo el 0,4% del PIB nacional, mientras que en los otros miembros del OCDE este monto es mayor al 2% del PIB.

Sin embargo, vamos en la dirección correcta. Se invierte en conocimiento y en los últimos años se han inaugurado importantes centros de estudio en el país, los que en el caso de la industria del salmón, están aplicando nuevas medidas de control para reducir la incidencia y prevalencia de enfermedades, permitiendo avanzar en el menor uso de antibióticos y mejorando ostensiblemente los índices productivos y la sustentabilidad de la industria.

Así, sobre la base de los mejores resultados, es necesario emprender decididamente la tarea de recuperar los mercados perdidos y ampliar horizontes, de modo de darle una proyección de mayores ventas al desarrollo que esperamos de este rubro. Una prueba de esto es la gran presencia de empresas chilenas en la próxima versión del Seafood Expo North America, a mediados de marzo.

La comunicación de mejores resultados y las posibilidades de expandir para las empresas los clientes y sus mercados de venta, es una tarea permanente, que muchas veces se frustra por malos rendimientos productivos; confiamos en que no será así esta vez.

Hoy podemos proyectar que todos nuestros indicadores en la industria apuntan al alza. Aprovechar este dinamismo para invertir adecuadamente en tener una mejor posición productiva y en el desarrollo de mercados debe ser, sin duda, una prioridad. La unión de los actores productivos, proveedores y autoridades para capitalizar este momento y avanzar en la reconquista de confianzas por parte de los mercados, a nivel nacional y mundial, es una tarea clave y absolutamente posible en el horizonte de tiempo de este año. Susum corda (Arriba los corazones).