“En 2050 o, incluso, en 2030 no lograremos reconocer a la acuicultura de hoy”, dijo a fines del año pasado a AQUA Arne Fredheim, el director de Investigación del SINTEF Ocean Aquaculture Technology. Si alguien estima que la aseveración puede ser exagerada, está equivocado. Robótica, equipos autónomos, visión mecánica, energías renovables y, por supuesto, sostenibilidad, son solo algunas de las líneas de trabajo en que avanza esta institución y que llevarán a la industria a navegar en niveles de avanzada con el objetivo de satisfacer la necesidad mundial por proteínas sanas.

Para lograr lo anterior, el SINTEF Ocean, con base en Trondheim (Noruega), cuenta con un presupuesto de NOK$3.162 millones anuales y el apoyo de más de 350 personas distribuidas en sus siete filiales repartidas en el país en departamentos relacionados con tecnologías acuícolas, energías renovables, salud y bienestar, tecnologías de la comunicación, petróleo y gas. En definitiva, toda esta estructura ha sido formada para cumplir con su misión y que es “crear y entregar tecnologías y ciencia para una acuicultura sustentable”, puntualizó Fredheim.

Pero vamos a los ejemplos. Desde las mentes de estos científicos y sus laboratorios están saliendo jaulas offshore que permitirán a la industria del salmón pasar desde 200.000 ejemplares por unidad a un millón de peces. Es decir, un volumen seis veces mayor que los actuales sistemas. Pero no todo se trata de volumen, ya que estos investigadores también son responsables de los “huevos” que están promoviendo compañías como Marine Harvest Group. “Seguimos investigando los detalles de estas tecnologías, como el movimiento del agua al interior de estos sistemas cerrados”, apuntó el investigador.

Obviamente que irse mar adentro o desarrollar sistemas cerrados plantea nuevos desafíoslogísticos y por eso que, paralelamente, están complementando sus propuestas con nuevos diseños de barcos, innovadores sistemas para controlar la acción de parásitos o avanzadas tecnologías de alimentación que controlan la dispersión de los pellets.

En la línea de la automatización, el doctor en hidrodinámica marina de la Universidad Noruega de Ciencias y Tecnologías comentó que “estamos desarrollando diversos sistemas que nos permitirán identificar a cada uno de los peces que están siendo procesados, como si la composición de su cuerpo fuera una huella dactilar”, antes de mostrar tecnologías submarinas autónomas que permiten saber, por ejemplo, si una red tiene alguna rotura y se debe avisar a los encargados que existe una fuente de riesgo. No es necesario mencionar que están ad portas de contar con prototipos autónomos que analizarán el estado de los fondeos o tuberías “y que reportarán, gracias al Internet de las Cosas, a los encargados de los centros de cultivo si es que necesitan mantención, reparación o cambios. Insisto, en pocos años esta será una nueva industria”.

SINTEF Ocean está desarrollando varias innovaciones para la industria del salmón. ¿Cuáles cree que tendrán el mayor impacto en la actividad?

Hay tres temas principales en los que estamos involucrados en estos momentos: los sistemas cerrados de producción; sistemas y tecnologías para la acuicultura offshore; y tecnologías relacionadas con el monitoreo y control del bienestar y crecimiento de los peces.

SINTEF es un instituto de investigación con enfoque industrial y la mayoría de nuestros proyectos de investigación se efectúan con socios de la actividad. Entonces, cuando investigamos el uso de las tecnologías de cámaras e imágenes para controlar el bienestar y el comportamiento de los peces, lo hacemos con las compañías de la industria. También hemos desarrollado un paquete de sensores que llamamos Sensorfish, que pueden ser usados en sistemas para eliminar mecánicamente los piojos y verificar el estado y lo que los peces experimentan cuando son bombeados a través de estas tecnologías.

La industria salmonicultora noruega ha expresado su intención de producir 5 millones de toneladas para 2050. ¿Se puede lograr este objetivo con las tecnologías actuales? ¿Cuáles son los principales desafíos que se enfrentarán?

Creo que la respuesta es sí y no. Veremos el desarrollo de nuevas tecnologías para cultivos en mar abierto y/o en lugares más expuestos, así como también para sistemas cerrados, tanto en tierra como en mar. No obstante, la mayor parte de los peces que se cultiven será en sistemas que contemplan redes y flotadores, muy parecidos a la infraestructura utilizada actualmente.

En definitiva, estimo que veremos una diversificación de los sistemas y estrategias de cultivo.

Dadas las tecnologías actuales y futuras que están en desarrollo, ¿cómo podría evolucionar el costo de producción hacia 2030?

Actualmente, los costos acuícolas en Noruega están a niveles altos. Principalmente, esto se debe a los costos directos e indirectos relacionados con el control del piojo de mar. Debido a esto, creo que los costos deben reducirse ahora y hacia el largo plazo. La gestión, las estrategias de tratamientos y el desarrollo de tecnologías innovadoras son importantes para el control y la reducción de los costos de producción. Si lo logramos, podremos terminar incrementando los mercados del salmón.

Considerando la visión tecnológica que SINTEF Ocean tiene respecto al cultivo del salmón. ¿Cómo evolucionará el empleo que entrega la actividad de aquí a 2030?

Desde un punto de vista histórico, es probable que la cantidad de personas empleadas en la industria no aumente significativamente, incluso si el volumen productivo va en crecimiento. Esto se debe a una mayor eficiencia, automatización y robotización de los sistemas de producción.

Los ROV u otras tecnologías subacuáticas son controladas por cables debido a las dificultades de transmisión de información bajo el agua. ¿Cree que en el mediano plazo esta situación pueda ser resuelta?

Sí, hay un rápido desarrollo en sistemas autónomos de monitoreo e inspección submarino y que se denominan vehículos subacuáticos autónomos (AUV). Creo que en un futuro -no muy lejano- también veremos a los AUV haciendo intervenciones y llevando a cabo tareas como, por ejemplo, lavar y reparar redes.

En su opinión, y dado los diferentes desarrollos que se espera que lleguen en el mediano plazo, ¿cómo cree que evolucionará la cadena logística utilizada por la industria del salmón?

Estimo que hay y seguirán existiendo diferencias relativamente significativas entre Noruega y Chile y los otros países productores de salmón. La estructura de la producción de smolt, así como las perspectivas de mercado y su ubicación geográfica desempeñarán un rol en ella. Pero, como mencioné anteriormente, veremos una diversificación en los sistemas de producción, lo que también tendrá un gran impacto en las cadenas logísticas, incluido el transporte de smolt para siembra en centros de cultivo, así como el transporte después del procesamiento hacia los mercados. El desarrollo de sistemas acuícolas cerrados terminarán dando paso a nuevas cadenas de valor.

¿Estima que las tecnologías que ustedes están desarrollando serán transferidas a industrias en otros países?

Sí, definitivamente. Gran parte de nuestros desarrollos se realizan con proveedores los que, por supuesto, también estarán interesados en suministrar sus sistemas y equipos a clientes de otros países.