Por estos días ya debe estar instalado en las oficinas de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile) en Puerto Montt (región de Los Lagos) el nuevo presidente del gremio. Se trata de Arturo Clement, ejecutivo emblemático del sector, con más de 30 años de experiencia en la industria y que conoce, como la palma de su mano, las debilidades y fortalezas de esta dinámica actividad.

Antes de comenzar oficialmente sus funciones –que empezaban el 2 de enero de 2018–, Clement ya quiso marcar el sello que tendrá su gestión. En diciembre pasado, cuando un aluvión ocasionó serios desastres en la Villa Santa Lucía (Provincia de Palena), el dirigente tuvo una rápida reacción y, junto al director territorial de SalmonChile, Tomás Monge, partió a sobrevolar la zona afectada y se trasladó hasta la cercana localidad de La Junta (región de Aysén) para ofrecer toda la ayuda necesaria de parte de los salmonicultores. En el lugar, coincidió con la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, además de otras importantes autoridades.

Es que, el ahora timonel de SalmonChile, tiene claro el camino que espera seguir. “El gran foco de nuestro trabajo va a estar en generar mayores vínculos con las comunidades y nuestros principales públicos de interés, como son los trabajadores y proveedores del sector”, dijo en un reciente encuentro con la prensa local. Según sus palabras, es necesario “revertir esa sensación de que los salmonicultores somos necesarios, pero nada más. Queremos sentir que el valor que generamos es compartido por todas las comunidades donde laboramos. Eso es lo que nos gustaría”. Respecto de su visita a la zona devastada por el aluvión, expresó que “queremos demostrar que estamos preocupados, sentidamente, de nuestras comunidades locales. Y estas acciones las tenemos que repetir, no solo en emergencias, sino que en lo cotidiano de nuestro trabajo”.

Otro tema que preocupa a Arturo Clement, y que ha definido como uno más de los pilares fundamentales que tendrá el gremio en los años que vienen, tiene relación con fortalecer el área de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en el sentido de avanzar hacia proyectos de largo plazo que realmente signifiquen avances para el sector, sobre todo en aspectos como el cáligus y SRS.

También tiene la intención de promover con fuerza las campañas de marketing del salmón chileno en el extranjero, con el fin de “agregar valor a nuestro producto”. Para ello, la industria ya viene trabajo desde hace un par de años en la campaña de Brasil y hoy está impulsando la formación del Consejo Chileno de Comercialización de Salmón, en Estados Unidos, donde participan la mayoría de las empresas de SalmonChile y que pronto comenzará sus operaciones en la ciudad de Boston.

El nuevo dirigente gremial espera, de igual forma, progresar en los cambios normativos que la industria ha estado buscando con el fin de lograr una mayor estabilidad, avanzando, por ejemplo, en las relocalizaciones y caducidades, así como en normas que ayuden a simplificar la operación.

Se dice que la producción de salmónidos en Noruega en 2018 va a crecer alrededor de un 7%. Bajo ese contexto, ¿cómo ve el panorama para la industria nacional? ¿Cómo estarán los precios?

En general, crecimientos de ese nivel no deberían afectar tanto los precios. El problema de Chile, en el pasado, era cuando crecíamos entre un 20% y 25%. Pero si uno analiza que la demanda está creciendo en torno al 7%, crecer entre un 5% y un 10% todavía permite tener buenos precios. Probablemente no vamos a tener los valores que tuvimos el primer semestre de 2017, pero van a ser números más estables y en niveles positivos para la industria. En la última semana (de diciembre) ya se vio un aumento de precio importante en Estados Unidos. Yo creo que eso se va a mantener y quizá en marzo o abril sube un poco más. Pienso que la situación no es preocupante desde el punto de vista de la oferta y tampoco de la demanda.

Por lo que entendemos, el financiamiento de SalmonChile tiene que ver con el volumen exportado por las empresas socias. Dado que la industria está pasando por un buen momento, ¿el presupuesto de 2018 podría ser mejor y ser ampliado para nuevos proyectos?

Los presupuestos siempre son limitados. La verdad es que con este cambio que se está produciendo (de presidente) hemos decidido inicialmente mantener como base el presupuesto del año pasado. Sin embargo, en las próximas semanas vamos a reestudiar el tema para ver qué otros programas adicionales podríamos incorporar. Pero sí, es posible que en estas circunstancias pudiéramos tener algo más de recursos para nuevas iniciativas.

Este período positivo en lo económico, ¿podría significar también avanzar en los plazos de pago a proveedores? Es sabido que ellos han pasado por varios años de limitaciones en ese sentido.

Lo estamos estudiando. De todas maneras, debo decir que la situación de ellos hoy es muy distinta, pues la situación financiera de las compañías es mucho mejor. Hemos visto que se ha dado una reducción en los plazos de pago especialmente para las compañías más pequeñas. Pero, de todas maneras, como SalmonChile, vamos a tratar de implementar algún programa con los proveedores. No sé si podremos meternos, específicamente, en temas que son muy propios de cada compañía, pero sí vamos a fomentar y buscar un trato mucho más potente con quienes prestan servicios.

En cuanto al relacionamiento con la comunidad, que hemos visto que es una de sus prioridades, ¿habrá un cambio en la estrategia? ¿Cómo será el esquema?

Aquí, de alguna forma, SalmonChile planifica, organiza y coordina, pero no puede hacer todo el trabajo. Esto funciona en la medida que cada una de las empresas socias aporte bajo la estrategia diseñada por el gremio. Aquí, los recursos humanos son limitados, en cambio la industria tiene un despliegue total y ellos tendrán que ayudarnos a hacer la pega en terreno. Lo cierto es que vamos a trabajar mucho más en terreno. Vamos a instalar comités territoriales en las zonas más relevantes, pues queremos tener más presencia y compromiso con todas las comunidades donde operamos.

En cuanto a la promoción del salmón en los mercados, ¿cuáles serán las principales acciones?

Vamos a impulsar campañas de marketing en el extranjero, tratando de agregar valor a nuestro producto. Tenemos operando la campaña en Brasil y partió hace ya unos meses el Consejo Chileno de Comercialización de Salmón, en Estados Unidos, que si bien no es un proyecto solo de SalmonChile, participan en él la mayoría de nuestros socios. Esta es una campaña más bien de prestigio del salmón chileno. Ustedes han visto que siempre estamos siendo amenazados. Por eso, queremos mostrar que tenemos un producto de alta calidad, que el salmón es la proteína más saludable y que su origen en plenamente confiable.

Ley Lafkenche

Un tema que en 2017 estuvo muy en boga fue el de la Ley Lafkenche. ¿Cuál es su visión sobre este cuerpo legal? ¿Qué acciones cree que habría que tomar a futuro para que no afecte tan duramente al sector?

Por ahora, vamos a seguir trabajando en la misma línea que tuvo Felipe Sandoval. Yo creo que la industria hizo un gran trabajo de generar consciencia sobre lo que significaba la Ley Lafkenche y las consecuencias que puede tener en toda la industria sureña; no solo en los salmones sino que también en los choritos, las navieras y hasta en la autoridad marítima. Era un temazo que nadie lo tenía presente y creo que SalmonChile, con Felipe a la cabeza, fueron los primeros en poner la discusión arriba de la mesa. Pensamos seguir trabajando en conjunto con las demás industrias que sienten preocupación por esta ley y planeamos conversar la situación con el nuevo Gobierno.

Queremos dejar claro que no nos oponemos a la ley, sino que pensamos que tiene que haber algunos perfeccionamientos en ella. Lo que ha estado pasando es que no opera y tiene que operar. Además, claramente, hay solicitudes muy abusivas que no respetan el espíritu de la ley.

En cuanto a los cambios normativos para la salmonicultura, ¿cuáles serán los principales ejes de su gestión?

Este asunto queremos tomarlo con calma. Aquí tenemos dos desafíos. Uno de ellos es de corto plazo y tiene relación con perfeccionar lo que hoy tenemos, trabajando en conjunto con las autoridades sectoriales. Hay que avanzar, por ejemplo, en las relocalizaciones, en las caducidades y en una serie de normas que podrían simplificarse para una mejor planificación de la industria. Además, tenemos un desafío de largo plazo, donde esperamos proponer mejoras más estructurales. Eso tenemos que estudiarlo bien, pero la idea es efectuar un análisis serio y profundo de cuál tendría que ser el modelo productivo para la industria del salmón chilena.

Respecto de las relocalizaciones, ¿cuáles son los objetivos que se persiguen?

Hoy tenemos 1.350 concesiones, muchas de las cuales fueron solicitadas hace muchos años atrás, cuando buscábamos bahías cerradas y no muy profundas. Hoy, buscamos todo lo contrario. El objetivo, entonces, es reubicar esas concesiones, unirlas con otras, para tener espacios más grandes. La relocalización es buena para todos, porque permitirá producir mejor, tener mejores condiciones sanitarias y producir de forma más amigable en lo medioambiental. Aquí, nadie pierde.

Por último, ¿Cuándo habrá noticias sobre los nuevos gerentes de SalmonChile e Intesal?

Yo creo que entre enero y febrero de 2018.