El pasado mes de mayo, los supermercados Jumbo, pertenecientes a la cadena Cencosud, se convirtieron en los primeros en su rubro en recibir el “Sello Azul” que el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) de Chile entrega a los centros de expendio que ofrecen productos del mar debidamente extraídos y certificados. A nivel nacional, ya se habían otorgado 86 sellos a diversos establecimientos –como restaurantes, pescaderías y salas de venta–, pero esta es la primera vez que el distintivo debuta en el retail.

“Para nosotros es un orgullo ser el primer supermercado al cual se le entrega el sello. Es un reconocimiento importante para el camino que hemos venido construyendo y que es hacia donde esperamos apuntar, siempre de la mano de nuestros proveedores”, dice el product manager de Pescaderías de Cencosud, Cristóbal Romero.

En conversaciones con AQUA, el ejecutivo destacó que si bien el sello ha sido entregado personalmente por representantes de Sernapesca en solo dos de sus supermercados –Viña del Mar (región de Valparaíso) y Alto Las Condes (región Metropolitana)– la certificación ha sido aprobada para los 54 establecimientos que la cadena posee a lo largo del país.

Es así como Cencosud ha querido reforzar su compromiso con la pesca responsable, buscando proveer productos variados, de calidad y provenientes de fuentes confiables. También está trabajando bastante de la mano con algunos proveedores acuícolas, con el fin de ofrecer productos atractivos e innovadores para el público nacional.

¿Qué tipo de productos del mar comercializa la cadena Jumbo en todo Chile?

Tenemos un mix amplio de pescados y mariscos que va variando de local a local. Tenemos 54 establecimientos, pero no todos cuentan con mesón asistido; algunos solo cuentan con pescadería autoservicio (bandejas con atmosfera modificada). Pero en general, se trata de mantener un mix similar, amplio y completo en todos los locales, sobre todo en aquellos que cuentan con pescadería asistida. Lógicamente, en ocasiones dependemos de algunos factores externos –clima o marejadas– de modo que no siempre se puede tener todos los productos.

¿De dónde provienen los recursos que comercializan?

Hay de todo un poco. El salmón, por ejemplo, lo trabajamos con Mowi Chile y hacemos una compra para todas las regiones. También adquirimos otros productos en Concepción y Puerto Montt y estamos tratando de hacer un plan de expansión que incluya a proveedores locales, por ejemplo, caletas de pescadores. Ya tenemos algo así en Concon y Copiapó, pero esperamos abrirlo de igual forma a Arica, Iquique y Valdivia. La verdad es que operamos con recursos que se extraen en todo el país, asegurándonos que todos ellos vayan en línea con la sustentabilidad.

Los productos que comercializan, ¿son sometidos a algún control de calidad?

Tenemos un control de calidad que parte desde que comenzados a trabajar con un proveedor dentro de la cadena. Vamos a auditar la planta para asegurarnos de que esta cuente con las mejores prácticas y que puede responder con el mínimo de volumen que requiere Cencosud. De igual forma, se van haciendo distintos análisis durante toda la cadena de suministro. Si pasa por sede, también hay un control de calidad ahí, así como en la recepción de todos los locales. Tenemos tecnólogas que son bastante estrictas en el sentido de ver si los productos vienen en las condiciones adecuadas. La cadena de frío, por ejemplo, se tiene que cumplir en todo el proceso. Es por eso que hay controles también en los camiones; el frío es lo más importante en el ámbito de la pescadería.

Por lo que entendemos, el pescado que se vende a Jumbo (producido o extraído a lo largo de Chile) va necesariamente a Santiago a un centro de distribución y luego se envía a regiones nuevamente para su disposición en los supermercados. ¿Es realmente así? ¿Es posible mejorar ese esquema y acortar la cadena logística?

Actualmente, les compramos a dos proveedores la mayoría del surtido y son ellos los que van a comprarle a los pescadores a distintos lugares. Se podría acortar la cadena si vamos nosotros directo a los pescadores y evitamos el tercero que nos distribuye. Pero no siempre pasa todo por sede. Tenemos el sur con un solo proveedor que va directo a los locales todos los días. En la región Metropolitana también manejamos todo directo todos los días. Lo que va al norte, eso sí, es todo centralizado. Lo cierto es que estamos buscando la forma de llegar directamente a los pescadores. Es un poco complicado, pero estamos abiertos a acortar la cadena de valor, pues eso permitiría darle un mejor precio al artesanal y evitar que el producto vaya subiendo y encareciéndose a medida que pasa por intermediarios.

Productos acuícolas

Actualmente, muchos acuicultores chilenos se están certificando bajo importantes sellos, como Aquaculture Stewardship Council (ASC) o Best Aquaculture Practices (BAP), lo cual les permite entrar a exigentes mercados internacionales. En Chile, ¿qué tan relevante es contar con estos sellos? ¿Es una tendencia que pueda ir creciendo a futuro?

Actualmente, no es tan valorado por los clientes, pero sí estamos interesados en darle ese foco a la pescadería. El año pasado, por ejemplo, comenzamos a trabajar con WWF en la entrega de sellos ASC y MSC a todos nuestros productos congelados, y en fresco también queremos ir a buscar esas certificaciones porque al final eso demuestra el compromiso que tenemos con nuestros clientes en el sentido de ofrecer productos que respetan la pesca, con sus cuotas, vedas, entre otros. Es el camino que vamos a tomar y queremos que todos los nuevos desarrollos que tengamos vayan por la certificación.

Hemos observado que Jumbo es uno de los pocos supermercados en Chile que ofrece salmón “no tratado”, es decir, que no ha recibido tratamiento con antibióticos y/o antiparasitarios. ¿Cómo les ha ido con estos productos? El consumidor, ¿está dispuesto a pagar más?

Efectivamente, somos el único supermercado en Latinoamérica que está trabajando con salmón no tratado con antibióticos. Hay que aclarar que todos los salmones que nosotros vendemos vienen sin antibiótico. La diferencia es que los no tratados simplemente nunca lo ocuparon; los otros, en cambio, fueron tratados y se dejó pasar un tiempo para que el antibiótico desaparezca del pescado para poder ser comercializado. Vender estos productos (“no tratados”) nos genera una diferenciación importante. Es un producto que el cliente está buscando y sí, se puede cobrar un poco más si se cuenta con esta condición.

Hoy, varios gremios asociados a la pesca y acuicultura nacional están buscando promover y aumentar el consumo de productos del mar en Chile. ¿Cómo ve el panorama a futuro? ¿Cree que se pueda incrementar la demanda por estos recursos?

Nosotros también estamos bien involucrados en tratar de aumentar el consumo de productos del mar en Chile, trabajado en mesas de Gobierno, como en el programa “Del mar a mi mesa”. Hay que incrementar el consumo porque estamos muy por debajo de otros países de Latinoamérica y creo que todos, en conjunto con pescadores, entidades gubernamentales y organizaciones no gubernamentales, podemos tener éxito en este objetivo. Estamos completamente comprometidos con eso; todos remando hacia el mismo lado.

Por último, en el caso de Cencosud, ¿piensan seguir ampliando y mejorando su oferta de productos del mar a los consumidores chilenos? ¿Cuáles son los planes en este ámbito?

En temas de productos siempre se está tratando de innovar o buscar nuevas alternativas. Ahora, por ejemplo, vamos a incorporar mahi mahi (Coryphaena hippurus) en porciones, así como vendemos el atún. Como Jumbo, estamos siempre buscando variedad y calidad; queremos ir innovando para entregar lo mejor a nuestros clientes.