A poco más de 24 horas después de asumir su cargo –a principios de marzo pasado– como subsecretario de Pesca y Acuicultura, el abogado y candidato a doctor en Derecho por la Universidad de Navarra (España), Eduardo Riquelme, se reunía con los líderes del Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero (Condepp) y de la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile (Conapach). “De esta manera, estamos cumpliendo con el mandato del Presidente Sebastián Piñera de escuchar las inquietudes de todos los actores del gremio”, afirmó en la oportunidad el entrante timonel de la principal repartición gubernamental relacionada con el sector, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca).

Desde esa fecha a la actualidad, Riquelme no ha bajado las revoluciones y, por el contrario, se ha reunido consistentemente con los principales actores relacionados con entidades de investigación, acuicultura, pescar artesanal e industrial. En todo este camino, la autoridad siempre ha manifestado que está recogiendo los diferentes planteamientos en torno a la Ley de Pesca.

Sobre este último punto, Riquelme ha recordado que el Presidente Piñera se comprometió en su campaña a introducir modificaciones a la legislación sectorial, “y esta promesa se va a cumplir y antes de lo que la gente piensa”.

Consultado por cuáles serán los lineamientos para materializar los cambios, el jefe de la Subpesca dice que en el Gobierno van a cumplir en dos velocidades: “una rápida, que es agenta corta, y otra lenta, que es a largo plazo”, reitera Riquelme, asegurando que la “velocidad rápida” contempla el pronto envío de un proyecto al Congreso para comenzar a perfeccionar la ley, el cual considera la renovación de las licencias transables de pesca (LTP) clase A, “y otros aspectos vinculados a esas materias”. En relación con la “velocidad lenta”, aduce que es una “agenda ambiciosa que se hará cargo de las recomendaciones de la FAO, como son la definición de qué es pesca artesanal, enfoque ecosistémico, el perfeccionamiento en el tratamiento de los comités de manejo y científicos, entre otros”.

De todas formas, Riquelme comenta que, independiente de las modificaciones requeridas, “se debe reconocer que tenemos una buena Ley de Pesca”.

Pero si bien la autoridad acuícola-pesquera ha manifestado públicamente sus tareas en torno al sector extractivo, no ha dejado de lado la acuicultura y, especialmente, la salmonicultura.

¿Qué misión le encomendó el Presidente Piñera en torno a la acuicultura?

En materia acuícola, el desafío está vinculado al proyecto de ley de relocalización de las concesiones de mitilidos y, además, en sacar adelante el reglamento de caladeros, que estimamos será por medio de una resolución administrativa. Estos dos instrumentos legales son necesarios para poder avanzar en la ley de relocalización de concesiones acuícolas para salmónidos. Con estos tres instrumentos sobre la mesa podremos asumir el desafío de enfrentar las cuestiones vinculadas a las relocalizaciones de las concesiones acuícolas, que son el tema pendiente desde hace años, conforme con un informe de la Contraloría y que nosotros queremos asumir para dar seguridad a la industria.

Respecto de la Ley de Relocalización de Mitílidos, ¿en qué esta etapa se encuentra?

El proyecto está ingresado en el Congreso, en primer trámite constitucional. Estuvo para votación en la sala a principios de abril, nosotros le pusimos urgencia, pero salió de la sala a petición de algunos parlamentarios para introducir indicaciones. Esperamos que pronto vuelva a la sala.

El año pasado, la Contraloría realizó diversas observaciones. Una de ellas se refirió a que los sistemas de fondeo de los módulos deberían estar al interior de la concesión. ¿Cuál es la visión o criterios que piensan instaurar al respecto?

La Contraloría ha tenido esa interpretación que, de algún modo, fue refrendada en un reciente fallo por la Corte Suprema. Entendemos que la aplicación concreta de esta normativa, con la nueva interpretación que nunca estuvo en el horizonte de la autoridad, puede provocar un efecto pernicioso en la industria. Por eso, el proyecto de ley de relocalizaciones de concesiones de mitilidos establece una disposición que estipula un reordenamiento legal del fondeo para todas las concesiones acuícolas. Creemos que esto debería entregar la claridad que se necesita en esta materia.

Desde hace tiempo que la industria del salmón ha estado solicitando la fusión de concesiones, de forma de tener menos unidades pero más grandes. ¿Qué opina de esto?

Nos parece una buena iniciativa fusionar concesiones de tal manera que haya menos concesiones, pero más grandes, y en vez de que existan muchas concesiones pequeñas y sin ser utilizadas. Para nosotros esto es positivo ya que, además, facilita la fiscalización. La fusión de las concesiones nos parece que va en el camino correcto y nosotros la vamos a apoyar.

Específicamente, ¿de qué forma podrían apoyar?

Para implementar este procedimiento primero es indispensable tener la reglamentación sobre la mesa, es decir, tener solucionado la resolución de caladeros y las leyes para la relocalización de centros mitilicultores y salmonicultores.

Al producirse los desplazamientos se tendrá la flexibilidad necesaria para poder llevar adelante el reordenamiento de las concesiones. Es probable que en su minuto se requiera de una normativa que pueda enfrentar este tema para otorgar la claridad que la industria necesita.

¿Tienen algunos plazos para estos cambios normativos?

Para implementar las relocalizaciones de los salmónidos, es necesario regularizar las concesiones de mitílidos, si no se tocan unas y otras. Pero el plazo no lo ponemos nosotros, porque se trata de una ley. En el caso de las relocalizaciones de mitilidos, lo que podemos hacer es poner urgencia para que esa ley salga pronto del Congreso y eso ya lo hicimos.

Respecto de los caladeros, la administración anterior interpretó que esta materia debía ser objeto de un reglamento, lo que implica la consulta a diversos ministerios y luego está la Contraloría, que se toma un tiempo importante para otorgar el visto bueno. Este proceso puede tardar un año. Pero la Ley de Pesca no exige que se regule a través de un reglamento y, por lo tanto, es que en el uso de nuestras atribuciones, la Subpesca buscará dictar una resolución que pueda establecer la reglamentación a seguir en este ámbito. Obviamente, esto considerará las consultas ciudadanas realizadas  anteriormente y nuevos diálogos con todos los actores involucrados.

Otro de los temas que ha preocupado a la industria del salmón es la caducidad de una concesión de acuicultura por no uso. ¿Cómo van a abordar esta situación?

Es una cuestión que está sobre la mesa pero no es prioridad, porque hoy estamos concentrados en el reordenamiento y relocalización y, eventualmente, fusión de concesiones.

De igual forma, varias ONGs han solicitado que los nuevos parques nacionales creados en el sur de Chile consideren también las áreas marítimas aledañas. ¿Qué opinión tiene la Subpesca al respecto?

No tenemos atribuciones para determinar el contenido de los parques marítimos ni terrestres. Es materia propia del Ministerio del Medio Ambiente. No obstante, tenemos claro lo que significa para la industria acuícola el que se declare áreas marinas como parques. Por eso, al igual como ocurrió en el Gobierno anterior, la Subpesca hace sus buenos oficios para que se pueda conjugar la preservación del medio ambiente con el ejercicio de las actividades economías, fundamentalmente de una industria como esta que es tan importante para el país.

¿Y qué posición tienen respecto de la Ley Lafkenche, qué ha detenido diversas actividades relacionadas con el mar?

La Ley Lafkenche no es una materia propia de la Subpesca, a pesar de que tenemos incidencia en cuanto a peticiones y tramitación de éstas en los espacios marítimos. El desafío está en compatibilizar adecuadamente los derechos de los pueblos originarios pero de forma que no se transformen en un obstáculo para el desarrollo de la actividad económica. Vamos a impulsar las instancias de dialogo y comunicación para compatibilizar los usos del mar.