Los hermanos Loreto y Francisco Seguel, nunca pensaron que un freezer lleno de salmones entregado por su padre como parte de la mesada de ambos, cuando ella recién ingresaba a la universidad y él cursaba el último año de enseñaza media, sería el inicio de una destacada historia de emprendimiento e innovación que hoy está en pleno proceso de certificación para comenzar a exportar sus platos congelados preparados.
Mundo Marino nació el año 1996, cuando estos hermanos comenzaron a distribuir pescados y mariscos a domicilio, negocio al que poco tiempo le fueron agregando mayor valor, hasta terminar entregando platos preparados congelados. A través de un Fondo Capital Semilla para la inversión tecnológica de Corfo (FDI), a mediados del 2003 se logró la creación oficial de Mundo Marino como empresa, la que al día de hoy tiene tres líneas de negocios; pescados y mariscos, pastas y cocktail. Además forman parte desde el 2006, del selecto grupo de la red de emprendedores de Endeavor.
A tu juicio, ¿cuál es la base del emprendimiento?
Obviamente se debe tener una idea y la intención firme de montar un negocio. Pero creo que existen factores claves que un emprendedor debe tener, porque independiente del negocio o de la idea, el emprendedor debe ser una persona con pasión, perseverancia, que sepa escuchar, buscar ayuda y generar redes de contacto. Y, sobre todo, ser perseverante, porque en el camino aparecen muchas dificultades de las que hay que ser capaz de levantarse cada vez que uno se cae. Asimismo, aprender de esas experiencias que a mi juicio son súper valederas, porque te ayudan a crecer, ya que el emprendimiento está lleno de dulce y agraz.
¿Cuáles fueron las principales dificultades con las que se encontraron al iniciar Mundo Marino?
Más que dificultades fueron desafíos. Nosotros hemos planteado a Mundo Marino como una empresa con altos estándares de calidad, donde la importancia del servicio, la innovación en productos y la tecnología de procesos ha sido fundamental. Entonces, mantener eso como pilares durante todo el crecimiento, es el desafío que nos hemos planteado y que a la fecha nos ha dado muy buenos resultados.
¿Cuántas personas forman parte de la compañía y con qué tipo de tecnologías cuentan?
Actualmente trabajan 30 personas en la empresa. Además, contamos con una planta de proceso? de más de 500 m2 donde tenemos las líneas de producción, más todas las líneas de ultrafreezing y envasado. También hemos implementado la logística de distribución para todos nuestros puntos de venta.
¿Cuáles son las fortalezas de Mundo Marino?
Ofrecemos productos con calidad gourmet, a través de recetas tradicionales que han sido pensadas en una empresa donde el trabajo en equipo y el espíritu de innovación son fundamentales. Hemos ido perseverando poco a poco en el tiempo siendo tenaces, pacientes y prudentes.
¿En qué proyecto están involucrados actualmente como empresa?
Desde principios de este año estamos trabajando intensamente en la certificación para poder exportar, ya que tenemos claro que nuestros productos pueden perfectamente ser enviados a otros países. Obviamente una empresa no comienza a exportar de la noche a la mañana y es necesario preparar a la compañía para eso. Hemos realizado algunos viajes, y hecho contactos comerciales para ver el producto a exportar y yo creo que ahí está el potencial. El mundo marino tiene un potencial exportador que queremos aprovechar.
¿A que mercados están pensando exportar?
Es variado, no te podría decir uno concreto ahora.
¿Cuales son las proyecciones de Mundo Marino?
En el corto plazo queremos consolidarnos a nivel nacional, mientras seguimos trabajando y estudiando el mercado exterior y después plantearnos como una empresa que sea un referente en lo que es producción de comida preparada congelada con características gourmet en un 100%. Queremos ser una alternativa a toda la tendencia mundial de productos listos para calentar y servir, orientados a los pescados y mariscos, porque el fuerte de Mundo Marino está en el know how de todo lo que es productos del mar y valor agregado, para luego enviarla hacia afuera.