Producir salmónidos en Chile se ha vuelto algo más que complicado. Los cambios normativos que ha sufrido el sector, muchas veces solicitados por la misma industria, hacen que las reuniones ejecutivas se deban multiplicar para, por ejemplo, tomar la decisión sobre si una determinada concesión optará por el modelo de densidad de cultivo o por el Porcentaje de Reducción de Siembra Individual (PRS). Hoy, tratar de explicar la normativa nacional a un salmonicultor extranjero requiere de mucha paciencia y se torna casi imposible, demostrando la alta complejidad regulatoria alcanzada.

Con todo, algunas salmonicultoras lograron navegar satisfactoriamente esta realidad regulatoria, aprovechando al máximo el potencial productivo de sus concesiones. Una de ellas es Cermaq, la que en 2017 exportó un total de 58.000 toneladas netas que le significaron retornos por US$498 millones.

Es así como la compañía de capitales japoneses, que en 2016 se fusionó con Salmones Humboldt, se convirtió en la principal productora del país, la misma posición que alcanzó en 2012 luego de adquirir las operaciones de Cultivos Marinos Chiloé. “Por diferentes situaciones, somos la empresa con mayor volumen en Chile pero esto es un resultado que no estamos buscando intencionalmente. Para nosotros, lo más importante es ser los más eficientes y sustentables en el largo plazo”, comenta el Chief Operating Officer (COO) de Cermaq Chile, Francisco Miranda, el ejecutivo que tomó las riendas de la compañía en 2009 y que hoy es el responsable de 2.700 trabajadores y la administración de 123 concesiones de acuicultura, 16 pisciculturas y cuatro plantas de proceso.

¿Qué significa ser el principal productor de salmónidos del país?

Es una tremenda responsabilidad por la cantidad de empleo que generamos y por lo inevitablemente visible que somos dentro de la industria, región y, por qué no decirlo, del país.

Ser una empresa líder nos pone más desafíos respecto de cómo hacemos las cosas y sobre cómo nos relacionamos con los grupos de interés vinculados a la industria.

¿Qué acciones han desarrollado para alcanzar el liderazgo productivo?

Insisto en que nuestro desafío número uno es recuperar la competitividad a nivel nacional y global. Por ello es que hemos desarrollado un trabajo de mejora continua, cuestionándonos todo el tiempo cómo operamos y cómo podemos ir mejorando hacia el futuro.

En Cermaq hemos desarrollado un grupo de acciones que nos permiten lograr mejores resultados productivos y económicos. En este sentido, uno de los aspectos más importantes es ajustarnos a la regulación que se ha implementado en los últimos años y ser lo más eficientes posible dentro de ese marco. Es el desafío más grande para nuestra compañía y la industria en general.

En relación con la nueva normativa, ¿qué camino ha tomado Cermaq, PRS o Densidad de Cultivo?

La producción es tan dinámica y la normativa tan compleja, que es imposible tener una receta. Es algo que, de nuevo, nos ha demandado mucho tiempo y energía para lograr adaptarnos y sacarle el mejor provecho. Es una de las razones por la cual estimamos que la regulación chilena necesita un cambio sustancial.

Cermaq produce salmónidos en las tres regiones australes del país. ¿Cómo ha resultado este esquema?

Hace muchos años definimos que, dentro de la estrategia de Cermaq Chile, está la diversificación del riesgo. Dentro de esta visión está considerado producir las tres especies porque tienen distintos desafíos, tanto desde el punto de vista biológico como de mercados; y estar presentes en las tres regiones de forma balanceada. Por ejemplo, hoy la producción de salmón Atlántico se divide en partes iguales entre Los Lagos, Aysén y Magallanes.

Si bien seguiremos validando esta estrategia, hasta el momento la vemos muy positivamente, ya que no solo nos ha permitido diversificar los riesgos en términos sanitarios, que es uno de los desafíos, sino que también cuando apreciamos una mayor incidencia de los blooms de algas.

En la compañía, ¿cómo evalúan la producción de salmónidos en Magallanes?

Producir en una región donde la industria no está muy desarrollada es un desafío. Lo sabíamos desde el primer día. Sin embargo, vemos un tremendo potencial en la región si somos capaces de ser eficientes y tener un volumen de producción sustentable. Estamos satisfechos con lo realizado hasta ahora y, de hecho, esta área ya significa un tercio de nuestras cosechas de salmón Atlántico.

¿Cómo proyectan terminar productivamente el 2018?

Nuestros volúmenes van a seguir estables, donde la mayor producción estará en salmón Atlántico, luego salmón coho y, finalmente, trucha.

Regulaciones

La Ley Lafkenche está causando gran controversia en las industrias relacionadas con el mar. ¿Cómo ustedes han enfrentado este tema?

El tema de los pueblos originarios está tomando fuerza en Chile, pero es muy similar a lo sucedido en los otros países donde se produce salmón. Al respecto, tenemos una gran experiencia en Canadá y, por lo mismo, no es algo nuevo para nosotros. No obstante, es una situación sensible y que debemos abordarla con responsabilidad y las alturas de mira que se requiere.

Para analizar estos temas, lo básico es lograr una buena comunicación, transparencia y estar dispuestos a entender que tanto los pueblos originarios como otros grupos de interés son relevantes para la industria y viceversa.

Cermaq es una de las compañías con más centros de cultivo certificados bajo ASC. ¿Los ha ayudado esta certificación a mejorar su relación con las comunidades?

Desde un principio, la certificación de la ASC ha pasado a ser una definición de la compañía. Muestra de ello es que fuimos los primeros en Chile en alcanzar este reconocimiento. Y si bien siempre hemos tenido mucha relación y comunicación con las comunidades donde operamos, la certificación permite demostrar de forma fehaciente, concreta e independiente la manera en que operas. También nos ha llevado a formalizar las instancias de discusión y relacionamiento con nuestros grupos de interés.

Independiente que los grandes lineamientos salen desde las oficinas centrales, tenemos claro que nuestros embajadores o nuestra primera carta de presentación en la relación con la comunidad son los encargados de las operaciones, los jefes de centro o los jefes de área.

Pero, siendo la ASC una norma muy demandante y que aborda desde aspectos productivos hasta sociales, nos parece muy razonable ponernos como meta esta certificación y, al 2020, queremos que el 100% de nuestra producción salga bajo este sello.

Anteriormente aseveró que la normativa requería de un cambio sustancial, ¿por qué?

El gran tema de la industria del salmón de Chile es recuperar la competitividad y para ello necesitamos cambios estructurales. Un mero maquillaje no es suficiente para ponernos al nivel de Noruega o Canadá.

Seguimos con el convencimiento de que, para lograr grandes avances, se requiere de unidades productivas más grandes y distanciadas entre sí. No es lo único, pero sería un paso hacia la recuperación de la competitividad.

Entonces, debemos pensar cómo queremos que sea la industria en el largo plazo, cómo podemos hacer que la actividad sea más sustentable y, al mismo tiempo, que esté inserta y conviviendo con el resto de los actores con los que compartimos el espacio físico.

Pero este es un argumento que se viene comentando desde hace un tiempo. ¿Por qué no se ha avanzado?

El diagnóstico es compartido, pero no es algo fácil, ya que son muchos los actores que deben ser involucrados en las conversaciones para realizar los cambios necesarios en beneficio no solo del futuro de una de las industrias más importante de Chile, sino, lo que es más importante, para poder seguir creando valor y bienestar en las zonas más remotas de nuestro país.

El rol de la I+D

En el camino para lograr disminuir sus factores de conversión, tiempos de engorda o la incidencia de los patógenos, Cermaq se ha tomado muy en serio el aporte que puede realizar en este sentido la Investigación y Desarrollo (I+D). En Noruega cuentan con un equipo de investigadores al interior de la Universidad de Bergen y donde tienen acceso a la ciencia más actualizada en salmónidos. Por ejemplo, con este equipo de científicos se abordan temas relacionados con los cultivos offshore o en tierra “para poder entender y estar al día con las oportunidades y posibilidades que se pueden desarrollar en el futuro. El lugar donde se aplicará este conocimiento es una discusión posterior”, reconoce el COO de Cermaq Chile, Francisco Miranda.

Además de diferentes relaciones con casas de estudios superiores, en Chile, Cermaq posee un centro de cultivo experimental en la región de Los Lagos “donde probamos dietas, equipos, pinturas antifouling, redes loberas de distinta materialidad o vacunas de distintos proveedores”, reconoce Miranda, agregando que la I+D “es un pilar fundamental para poder ir mejorando nuestro conocimiento de la industria y cómo nos ajustamos a los desafíos que siempre tenemos en el sector”.