Hugo Cajas es hoy uno de los referentes en materia de agua dulce en la industria acuícola nacional. Sus más de 30 años en la industria del salmón y más de 24 en el área de pisciculturas lo han convertido en un especialista en la materia, valorado y reconocido por sus pares. De hecho, su nombre es uno de los primeros que surge cuando se pregunta, a actores del sector, por actores relevantes en esta área de la producción.

Este ingeniero pesquero lleva 20 años trabajando en Salmones Camanchaca, liderando, los últimos diez, la Gerencia de Producción de Agua Dulce, donde le ha tocado encabezar interesantes y vanguardistas proyectos, como la creación de una de las primeras pisciculturas de recirculación. En esta compañía, actualmente tiene que supervisar la operación de cuatro instalaciones en tierra y un centro de lago, “cada uno con su especialidad”, dice.

En Los Ángeles (Región del Biobío), por ejemplo, la firma cuenta con la piscicultura Polcura, de flujo abierto, donde se produce el 100% de la engorda de reproductores y se desarrolla el Programa de Mejoramiento Genético de la firma. En el sector de Ralún (región de Los Lagos), está la piscicultura Río del Este –con sistema mixto– concentrada en la producción de ovas. Cerca de allí, en Ensenada, está también la piscicultura Río Petrohué, la que produce, vía recirculación, el 100% de los smolts de salmón Atlántico de la compañía, con capacidad instalada de 15.000 m3 y 14.000.000 smolts al año. En el sector de Hueyusca, por su parte, está la piscicultura Río de la Plata, también con sistema mixto y donde se producen alevines de entre 35 y 40 gr. Finalmente, la firma cuenta con el centro de lago Playa Maqui, en los Bajos de Frutillar, donde se producen 4 millones de smolts de trucha arcoíris y salmón coho al año.

“La industria ha ido evolucionando y aprendiendo de sus errores. El tema del agua dulce en principio no se veía como un área donde había que invertir. Solo se trataba de los peces que eran la antesala a la verdadera producción de engorda. Sin embargo, con el tiempo nos dimos cuenta de que se trataba, como en todos los procesos productivos donde se manejan seres vivos, de una de las etapas cruciales del ciclo de vida del salmón, aquella que si no se trata bien y no se producen peces de buena calidad no dará paso a un buen proceso final”, expresa el profesional, quien añade que los últimos años las empresas han invertido en proyectos de agua dulce y que cada vez aumentan más los conocimientos respecto a la calidad de los smolts.

A su juicio, ¿qué papel ha jugado en los últimos años la implementación, cada vez más importante, de sistemas de recirculación de aguas en la industria local?

En la actualidad, los sistemas de recirculación representan no solo en Chile, sino que también en Noruega –principal productor de salmón del mundo–, el mayor de los avances en términos de tecnología y buen control de la producción. Creo que este sistema seguirá apoderándose de nuestra producción en agua dulce. Para las pisciculturas de flujo abierto, esto representa un gran desafío, ya que tendrán que demostrar ser competitivas.

Según datos que manejamos, en los últimos años no se han construido nuevas pisciculturas en la salmonicultura chilena. Solo se trata de reconstrucciones o modificaciones. ¿A qué cree se debe aquello?

Efectivamente, no ha habido nuevos proyectos de pisciculturas. Esto tiene que ver con los problemas que hemos vivido como industria en los últimos años. Primero, tuvimos la crisis del virus ISA y luego problemas de precios, entre otros factores. Sin embargo, se están viendo algunos proyectos incipientes, sobre todo después de la apertura de la producción en la región de Magallanes. Además, la tendencia que se está apreciando de aumentar el peso de los smolts traerá acompañado, seguramente, la construcción de nuevas infraestructuras.

Las últimas semanas se ha dado una discusión al interior de la industria respecto de las condiciones en que deben ser cultivados los reproductores de salmónidos. ¿Cuál es su visión al respecto? ¿Qué opina de la producción de estos ejemplares en tierra?

Creo que, definitivamente, los reproductores deben estar alejados de todo problema sanitario y esta delicada condición la tenemos en el mar. Por ello, parece necesario mantenerlos en agua dulce, donde uno puede aislarse de estas dificultades. En Camanchaca estamos realizando este trabajo que lleva ya siete años, donde hemos estado produciendo ovas provenientes de padres 100% agua dulce y con muy buenos resultados tanto sanitarios como productivos.

Tendencias futuras

La industria local está caminando hacia la producción de smolts más grandes. Si antes se transferían al mar a alrededor de 80 gramos, hoy se hace a un promedio de 150 gramos. ¿Cómo ve esta tendencia?

Con claridad, esa tendencia se está dando y seguirá aumentando en el futuro. Comparto que es una ventaja entregar peces más grandes al mar, dado que es una buena manera de acortar los ciclos en engorda disminuyendo también los riesgos sanitarios. En Camanchaca también lo estamos aplicando en la medida que nuestra capacidad instalada nos permite hacerlo.

El cambio climático está suponiendo diversos desafíos para la industria del salmón, entre ellos, la menor disponibilidad de agua dulce para alimentar las pisciculturas. ¿Cómo ve este tema a futuro?

Esta situación se ve cada vez más compleja. Sabido es que las fuentes de agua, durante el verano sobre todo, han disminuido en forma importante y han traído problemas no solo de falta de agua, sino que también han aparejado dificultades sanitarias al tener temperaturas más elevadas. Es por eso, y por otras razones, que muchos hemos implementado pisciculturas de recirculación. Estos sistemas permitirán suplir la escasa cantidad de agua fresca disponible y que, según prevemos, se intensificará cada vez más.

¿Cómo proyecta la producción de agua dulce a futuro de la mano de nuevas tecnologías y el mejoramiento genético? ¿Cree que se evolucionará hacia una producción de smolts más eficiente?

Sin duda. Creo que se irá mejorando no solo la calidad de los smolts, sino que también la cadena completa de agua dulce. Los programas genéticos nos irán ayudando a progresar. En nuestra industria hoy existen distintas compañías que están desarrollando sus propios programas, como es el caso de Camanchaca.