DLC Soluciones en Packaging SpA nació en 2010 con el objetivo de ser un proveedor confiable y a la altura de una renovada industria del salmón nacional, actividad que recién venía saliendo de la crisis del virus ISA.

Y si bien su apuesta tuvo éxito, llegando a vender, por ejemplo, unos dos millones de unidades de geles refrigerantes al mes para los empaques del apetecido producto fresco, sus ejecutivos querían ir más allá. “24 millones de nuestros productos llegan a Estados Unidos cada año. Ante ello, sentimos la necesidad de desarrollar una alternativa amigable con el medio ambiente”, reconoce su gerente general, Jaime de la Cruz.

Producto de un dedicado trabajo, y una positiva alianza con la multinacional BASF, la respuesta llegó en abril pasado cuando presentaron al mercado Ecogel@, el primer gel refrigerante 100% biodegradable y compostable.

¿Cuáles fueron los principales desafíos que encontró durante el desarrollo de 18 meses?

Debíamos desarrollar un producto que además de ser amigable con el medio ambiente, debía cumplir con los más altos estándares de calidad e inocuidad que aseguran que los salmones llegaran a Estados Unidos en condiciones para su consumo. Es decir, debía mantener la calidad de los productos DLC, pasar una serie de test de resistencia y temperaturas y cumplir con todos los requisitos exigidos tanto por la normativa nacional, como la de los mercados de destino como la Food and Drug Administration (FDA), la Unión Europea (UE) y la Unión Económica Euroasiática (UEE).

¿Cómo describiría la colaboración que recibió desde compañías como BASF?

Trabajamos de manera muy colaborativa con el área de desarrollo de mercados e innovación de BASF en la búsqueda de la mejor solución para el desarrollo del Ecogel, y tras una serie de pruebas y ensayos llegamos a la conclusión de que el desarrollo del nuevo gel debía ser con ecovio®, plástico biodegradable que se ha convertido en uno de los productos estrella de la empresa alemana, gracias a sus características de compostabilidad.

Es muy importante para nosotros lograr este tipo de desarrollos conjuntos ya que creemos que la inversión en I+D no es exclusiva de las grandes compañías. Por lo mismo, estamos doblemente orgullosos de que una empresa mediana como la nuestra haya desarrollado el primer gel pack refrigerante compostable que sin la colaboración de BASF no hubiese sido posible.

¿Cómo ha sido recibido este desarrollo por sus clientes salmonicultores y los mercados de destino?

La iniciativa fue celebrada por muchos de nuestros clientes. Hemos recibido comentarios y consultas de mercados tan lejamos como Centro América y Europa. En la actualidad nuestro socio BASF está trabajando en la difucion del producto tanto dentro de Chile como fuera. La utilizacion de las alternativas “verdes” siempre son lentas, dado que cuestan más, el cliente toma tiempo para observar que al final su aporte es infinitamente mayor que la diferencia de precio.