A nivel mundial, la industria del salmón está creciendo consistentemente por diversos factores. Algunos de ellos son una creciente demanda de los mercados por proteínas más sanas, la alta eficiencia productiva y su bajo impacto ambiental. Los mayores productores de los peces de cultivo son Noruega, Chile y Canadá, los mismos países donde están presentes algunas de las principales salmonicultoras globales, como Mowi y Cermaq.

Pues bien, las dos compañías antes mencionadas han alcanzado importantes magnitudes debido a un buen manejo de peces, a la compra de otras salmonicultoras y, por supuesto, al intercambio de conocimiento que se ha dado entre sus propias filiales. En este sentido, los chilenos no han quedado exentos de este proceso y conocidos son los casos de ejecutivos que han alcanzado las gerencias generales en bases situadas en Escocia o Canadá, por dar algunos ejemplos.

Pero el aporte nacional no solo ha llegado a las gerencias, también lo ha realizado a nivel técnico, donde decenas de compatriotas se han trasladado solos o con sus familias para realizar sus aportes a la actividad.

Es el caso de los médicos veterinarios de la Universidad Austral de Chile, Marcela Leal y Rodrigo Cristi, quienes aportan a Cermaq y Mowi, respectivamente. Casados desde 2010, dos hijas (una nacida en Canadá), ambos se habían desempeñado en diferentes compañías en Chile hasta que, en agosto de 2015, tomaron una de las decisiones profesionales más importantes en lo que va corrido de su vida.

-Brevemente, ¿podrían relatar su experiencia acuícola en Chile?

Rodrigo Cristi (RC): Mi experiencia profesional en la industria comienza durante mi último año de la universidad (2005), haciendo mi tesis en Fjord Seafood, en Puerto Montt. Una vez que me titulé, me contrataron y ahí nos fuimos a vivir a Castro donde trabajé como veterinario de terreno en las áreas de Chonchi y Lemuy. Durante 2006, la empresa se fusionó con Marine Harvest Chile, continuando en Chiloé en distintas áreas. En 2007 viví en primera persona la aparición de los primeras signologías, detecciones y brotes del virus ISA en Chiloé. En 2011 nos trasladamos a vivir a Puerto Varas, para hacerme cargo como veterinario de terreno de Quemchi, norte de Chiloé (Pulelo a Linao) y algunos centros del área de Puerto Montt. En 2012 tomé el cargo de gerente de Alimentación y Nutrición, con especial foco en mejorar las dietas y el performance productivo en los centros de agua de mar. Mi cargo experimentó varias adiciones: desde análisis de datos a hacerme cargo del centro experimental que tiene Mowi Chile en Huenquillahue, por cerca de un año. En agosto de 2015 nos mudamos indefinidamente a Canadá.

Marcela Leal (ML): Estudié medicina veterinaria porque quería trabajar en esta industria. Comencé en 2004, haciendo una práctica universitaria en Marine Harvest Chiloé, en el Área de Achao. Una vez titulada, en 2006 tuve mi primer trabajo en Salmones de Chile, visitando hasta 2011 centros de agua dulce y mar en la Isla Grande de Chiloé, desde Compu hasta las pisciculturas en la región del Biobío. Posteriormente, y hasta 2015, trabajé en Ventisqueros con un rol parecido en agua dulce y mar.

-¿Cómo se gestó la oportunidad laboral en Canadá y por qué optaron por esta aventura?

RC: Mowi tiene una política muy abierta de publicar las vacantes de posiciones en todos los países donde tiene operaciones. Así fue como, en febrero de 2015, me percaté que la unidad de negocios de Canadá estaba buscando un jefe de Alimentos y comencé el proceso de postulación. Con Marcela siempre tuvimos la inquietud de trabajar en otros países.

ML: Teníamos una hija pequeña y yo estaba embarazada en ese momento. Fue una decisión no solo laboral, sino que familiar. Queríamos dedicar más tiempo a nuestras hijas y así ha sido hasta ahora. Los horarios de oficina son hasta las 16:30-17:00 pm, entonces hay harto tiempo para compartir en familia.

-En términos generales, ¿qué labores desempeñan en Canadá?

RC: Actualmente, y con la ayuda de dos personas que me reportan, desarrollo tres áreas: Alimentación y Nutrición para nuestros centros de agua de mar y dulce, trabajando directamente con las plantas de alimento (Skretting y Cargill), y donde analizamos estrategias de alimentación y pigmentación y seguimiento y mejora de KPI´s productivos como FCR, tasas de crecimiento y rendimiento por smolts, entre otros aspectos.

También está el Área de Monitoreo, Seguimiento y Mitigación de Harmful Algal Blooms (Floraciones Algales Nocivas) y medusas.

Finalmente, me toca ver la Planificación y Producción de agua mar y agua dulce, en conjunto con el Departamento de Producción de agua dulce.

ML: Mi cargo es jefe de Salud de Peces, función bien parecida a un cargo similar en Chile y donde trabajo con seis técnicos en salud de peces: tres de ellos laboran en agua dulce y tres en agua de mar. El cargo de ellos es clave, puesto que hacen la vigilancia temprana y toma de muestras en los centros.

-¿Podrían relatar cómo ha sido su experiencia laboral en Canadá?

RC: Mi experiencia ha sido muy positiva. Desde que comencé trabajando en Mowi Canadá, la empresa me ha pedido hacerme cargo de más áreas con el objetivo de aplicar mi experiencia laboral y profesional.

ML: Para mí también ha sido positivo. Hay mucho respeto hacia las personas y se nos ha dado la facilidad de poder cumplir el rol de profesionales y padres.

-¿Qué visión tienen en Canadá respecto de los acuicultores chilenos?

ML: Creemos que la industria chilena es mirada con respeto y admiración, considerando el volumen y el desarrollo tecnológico que ha vivido desde sus inicios.

-Según sus experiencias, ¿en qué áreas la acuicultura chilena está más avanzada que la canadiense y viceversa?

RC: A mi parecer, el clúster de la acuicultura en Chile y sus profesionales, han desarrollado muy bien áreas relacionadas con laboratorios de diagnóstico e investigación y desarrollo de punta, dando muy buen apoyo a la industria local. Las plantas de alimento también han desarrollado dietas que han mejorado los resultados de la industria, haciéndola más sustentable y competitiva.

Por su parte, la industria canadiense en la costa oeste (British Columbia) se ha enfocado en generar una industria sustentable, que convive junto a las comunidades locales donde desarrollamos nuestra producción. Un ejemplo de esto es que en Mowi actualmente tenemos certificados por ASC 24 centros de agua de mar, lo que representa cerca del 80% de nuestros centros operativos y fuimos la primera empresa en certificar un área productiva dentro de la modalidad “Multi-Site Certification”. Otro aspecto donde nos encontramos a la vanguardia es en el área de monitoreo y mitigación de floraciones nocivas de algas, esto debido a la alta ocurrencia de estos eventos en la costa pacífica de Canadá. Estas temáticas claramente pueden ser abordadas por ambos países para mejorar ambas industrias.

-A su juicio, ¿cómo es la relación entre la comunidad canadiense y la industria acuícola?

RC: La relación es buena en Campbell River y en el norte de British Columbia, donde somos unos de los principales empleadores dando la opción a las personas tener un buen trabajo en las comunidades donde viven. Por mucho tiempo los principales trabajos estuvieron relacionados a la actividad forestal y la pesca de salmón. Actualmente, la salmonicultura es una de las actividades más pujantes en el área ofreciendo trabajo durante todo el año.

Otro buen ejemplo de esto es que Mowi Canada West, que actualmente opera en 24 comunidades de Primeras Naciones y la compañía tiene acuerdos formales y relaciones positivas en 15 de ellos, trabajando fuertemente para generar acuerdos con las otras naciones y buscar otras áreas de desarrollo.

La empresa es parte vital de muchas comunidades donde desarrollamos nuestra producción por lo que la relación es positiva y fuerte. Como en todas las industrias hay detractores, pero en mi visión esto es producto del poco entendimiento de nuestra actividad y desinformación.

ML: La situación es similar en Cermaq Canadá. Como parte de un grupo global, existe un compromiso con la apertura y la transparencia. Sobre esta base se han construido asociaciones positivas y muy conscientes de la responsabilidad con la sociedad, por lo mismo existen también acuerdos formales con las comunidades indígenas en cuyos territorios tradicionales opera la compañía. Existen opiniones diversas sobre el cultivo del salmón, pero los diálogos, la transparencia y las auditorias de sustentabilidad son algunas de las herramientas usadas para demostrar la calidad de las operaciones aquí.

-Se dice que, en Chile, la acuicultura es una de las actividades más reguladas. ¿Cómo es la canadiense?¿Estima que se dejan más temas al criterio de las compañías?

RC: A mi parecer, la industria acuícola canadiense está fuertemente regulada por diferentes cuerpos regulatorios provinciales y federales. Además de cumplir con todas las normativas locales, también se han certificando las operaciones por ASC, que es una de las más completas y desafiantes. Ambos países tienen una realidad político cultural bastante diferente, lo que se refleja en la generación de leyes y normas aplicables a esas realidades.

No considero que en Canadá BC se dejen más temas a criterio de las compañías, es más creo que al igual que en Chile, la acuicultura es una de las producciones animales más reguladas del país, por lo que el consumidor de salmón tiene que saber esto y sentirse muy tranquilo al consumir nuestros productos.

ML: Enfocándolo desde el punto de vista sanitario, creo que la regulación en Chile ha sido positiva, sobre todo después de la crisis del virus ISA. Hay más estandarización, lo que ha llevado a tener una situación productiva sanitaria muy distinta a hace 15 años atrás.

-¿Recomendarían a acuicultores chilenos realizar experiencias como las de ustedes?

RC: Absolutamente, el profesional chileno tiene una formación y calidad de nivel mundial. El gran “pero” es que, en general, el nivel de inglés es bajo lo que, al final, limita la exposición de nuestros profesionales en otros países.

ML: Yo lo recomiendo. En Chile hay profesionales muy buenos, proactivos y trabajadores. Siempre hay oportunidades, solo hay que saber buscarlas y atreverse. Hay mucho donde aportar y también aprender.

-¿Cuáles son sus planes hacia futuro? 

ML: Este mes, acabamos de recibir nuestra residencia permanente. Nuestras hijas aún son pequeñas y este lugar ha sido ideal para criarlas. Estamos felices aquí. No sabemos que nos deparará el destino.

RC: Por el momento no tenemos planes de volver a Chile. Desde el punto de vista familiar, este es el mejor país para desarrollar una familia debido al buen balance entre la vida laboral y personal. Profesionalmente, todavía hay proyectos que tenemos que desarrollar e implementar con el foco de seguir consolidando una producción sustentable y eficiente en la hermosa British Columbia.