A nivel mundial, la noruega AquaGen es una de las líderes en genética de salmónidos. Y las razones son varias. Tienen una historia de casi 50 años, desarrollaron los primeros programas genéticos para crecimiento en salmón Atlántico y trucha arcoíris y, además, han sido pioneros en el uso de herramientas de punta, como la genómica.

Pero eso no es todo. La compañía perteneciente al Grupo EW se estableció en Chile en el 2000 y ha desarrollado ovas más resistentes para las enfermedades más incidentes en salmonicultura. Gracias a la compra de AquaSearch, también está aportando con sus desarrollos al mercado de las ovas de truchas pan size.

En este marco, a principios de enero de 2016, AquaGen informaba que la doctora en virología de peces, Nina Santi, asumía el cargo de chief executive officer (CEO). La ejecutiva venía trabajando en la organización desde 2007 y hasta antes de su nominación se desempeñaba como directora técnica de la entidad. Según se expresó en la oportunidad, Santi “contribuirá a resolver los principales desafíos que enfrenta la industria acuícola”.

La ejecutiva se refiere al trabajo desarrollado por la compañía y cómo apoyarán a la industria del salmón en su camino por ser más sustentable.

Asumió como CEO de AquaGen en 2016. ¿Cuáles han sido los principales enfoques y énfasis de tu gestión hasta la fecha?

El objetivo principal ha sido continuar con el desarrollo de nuestros productos y aumentar el potencial de creación de valor para nuestros clientes a partir de un crecimiento mejorado y una mayor resistencia a las enfermedades. Además, destaco el trabajo que hemos realizado para garantizar la entrega de ovas de alta calidad durante todo el año, lo cual es importante para los clientes y sus planes de producción. En Chile, un logro significativo ha sido el trabajo para desarrollar herramientas genómicas para salmón coho, el que ya ha demostrado gran potencial para una mayor resistencia a SRS.

En la salmonicultura, AquaGen ha contribuido en genética y genómica para desarrollar cepas más resistentes a enfermedades. ¿Cuáles son los planes para el futuro?

Cuando se trata de resistencia a enfermedades, mi punto de vista es que la genética tiene el mayor potencial para resolver desafíos difíciles de controlar por otros medios. Un ejemplo es la resistencia a SRS y a cáligus. Al proporcionar una herramienta de largo plazo a enfermedades que, generalmente, son controladas a través de productos farmacéuticos, la genética contribuye de manera importante a una industria más sostenible. El logro de la resistencia a ISA parece ser más difícil, ya que no hemos encontrado grandes variaciones genéticas (QTL) entre las diferentes familias de salmón Atlántico probadas contra el patógeno. Estamos trabajando más para ver si la selección genómica puede ser una solución.

¿Qué opina sobre los patógenos emergentes en la industria del salmón? ¿Tienen alguna estrategia para enfrentar estos desafíos?

Lo primero que debemos considerar al enfrentar un patógeno emergente es descubrir si existe una variación genética en la resistencia a la enfermedad. En este trabajo es de gran valor contar con modelos de desafío que permitan medir la resistencia con una alta predictibilidad. También necesitamos monitorear si hay otras medidas de control que serán más importantes que la genética, a fin de no reducir el progreso genético de los rasgos que están mejor controlados por una vacuna, por ejemplo. Si decidimos incluir el rasgo en el programa genético, debemos considerar si éste se encuentra controlado por pocos o muchos genes diferentes. También, debemos determinar cuánto peso le pondremos al rasgo en la selección final. La experiencia previa ha demostrado que podemos hacer progresos medibles en una o dos generaciones para la mayoría de los rasgos con alta heredabilidad.

¿Qué valor le otorgan al control genético de una enfermedad versus el rendimiento de los peces, como un crecimiento más rápido a cosecha?

El crecimiento en agua de mar es el rasgo más importante en los programas genéticos del salmón, dado que está estrechamente relacionado con los resultados productivos y económicos, y es aquí donde, precisamente, la genética ha realizado la mayor contribución en el pasado y lo seguirá haciendo en el futuro. Aún así, los peces deben sobrevivir para llegar a la cosecha, por lo que la resistencia a la enfermedad es casi tan importante como el crecimiento en los programas genéticos de salmón Atlántico.

La salmonicultura chilena ha experimentado fuertes fluctuaciones productivas, particularmente durante los últimos diez años. ¿Han analizado las causas de esta situación y/o han desarrollado nuevas estrategias para alcanzar un crecimiento más estable?

He visitado Chile una o dos veces al año durante los últimos diez años y es sorprendente el desarrollo de la industria y de las comunidades que dependen de ella en el sur del país. En este momento, la industria muestra un buen desarrollo, por lo que hay buenas razones para ser optimista. Personalmente, creo fuertemente en la producción de salmón coho. Esta especie tiene rasgos únicos, como un crecimiento rápido, un color rojo oscuro y resistencia a ISA y cáligus. La resistencia SRS también se mejorará significativamente dentro de unas pocas generaciones, por lo que ahora debemos poner énfasis en la producción y comercialización para extender el suministro estacional y satisfacer otras demandas del mercado. Además, estimamos que podríamos abordar algunas de las diferencias en la producción de salmón en diferentes regiones geográficas de Chile al hacer productos hechos a medida, por lo que esto es algo que estamos estudiando actualmente.

El piojo de mar se ha convertido en uno de los principales desafíos de la salmonicultura mundial. En este sentido, ¿han trabajado en la genética de peces controladores de parásitos, como el lumpfish? ¿Cuáles son los avances en esta área?

Los programas genéticos en el lumpfish recién comienzan y los mayores logros hasta el momento han sido el desarrollo de las herramientas genómicas necesarias para ejecutar un programa genético adecuado. El objetivo es alcanzar una tasa de supervivencia más alta y un mayor apetito por los piojos de mar a base de los registros de pruebas de laboratorio y de campo. Estos peces han sido clave para las producciones de salmón noruego basado en estrategias de control de piojos de mar no medicinal. Creo que este es el punto de aprendizaje más importante para ambos países: las estrategias de control medicinal son menos sostenibles a largo plazo y se deben desarrollar medidas no medicinales, como resistencia genética al piojo de mar, peces limpiadores y métodos de desparasitación mecánica.

Recientemente, AquaGen ha ingresado en otras industrias, como la tilapia. ¿Qué tipo de avances has hecho en este sentido?

AquaGen es una empresa de genética de salmónidos y aunque hemos participado en la adquisición de varias compañías genéticas de tilapia, estas actividades serán asumidas por una empresa hermana llamada Genomar Genetics. AquaGen contribuirá al desarrollo de las compañías de tilapia mediante el establecimiento de una plataforma de tecnología acuícola común y global dirigida por Matias Medina, ex gerente general de Blue Genomics y ahora director de Ciencia y Tecnología de AquaGen. La Plataforma Tecnológica realizará actividades de I+D para todos los programas genéticos de acuicultura dentro del Grupo EW, que ahora cuenta con más de cinco especies y empresas diferentes.

Por último, ¿cuál será la principal contribución de la genética y la genómica al futuro de la acuicultura?

La contribución más importante de la genética será la reducción en el tiempo de producción, ciclos más cortos y una producción más eficiente. Actualmente, AquaGen está invirtiendo en el desarrollo de métodos para seleccionar salmónidos más eficientes en términos de conversión y se espera que este trabajo de resultados pronto. Además de esto, SRS y la resistencia a cáligus tienen el potencial de una mejora significativa por genética, por lo que este trabajo continuará con una velocidad aún mayor en el futuro.