Hace 21 años, ocho empresas conformaron en Puerto Montt (Región de Los Lagos) la Asociación de Armadores de Transporte Marítimo, Fluvial, Lacustre y Turístico Sur Austral (Armasur). Así, un grupo de empresarios acunaron esta organización para promover el desarrollo de la actividad marítima en las latitudes australes.

Su presidente, Orlando Almonacid, cuenta que el sur de Chile, por excelencia, es una zona donde la navegación ha sido el medio de transporte obligado y, por lo tanto, la actividad marítima es muy activa en el traslado de carga y de pasajeros, tanto residentes como turísticos. “Antes, cada naviero regional se valía por sí solo y las autoridades no tenían una contraparte con quién entenderse y poder discutir la problemática del sector. Esto permitió darnos cuenta de que teníamos muchos problemas en común y que para lograr resolverlos se hacía necesario levantarlos y discutirlos como sector”, afirma.

En materia de conectividad marítima, ¿cuál es su evaluación respecto a lo que existe hoy en estas regiones?

Del paralelo 41º al sur, Chile requiere de grandes desafíos de conectividad de pasajeros y carga. La marina mercante sur austral debe estar a la altura de ellos y para esto se necesita un reglamento que dé cuenta de la realidad. Estamos en conversaciones con las autoridades para lograr establecer una normativa específica para la marina mercante costera. Además, se requiere dinamizar este rubro porque se necesita una menor tramitación para hacerla más eficiente. Se deben ir eliminando barreras que hacen menos competitiva esta industria y no tener que navegar en aguas costeras e interiores con la misma reglamentación que se exige para viajes de ultramar.

En este escenario, los puertos son vitales y conforman el punto neurálgico del desarrollo marítimo. Se necesitan más terminales, hay que integrar más el territorio nacional; en la medida que estemos más conectados, las distintas industrias y el comercio van a ir creciendo y trayendo un mayor desarrollo a la zona.

Sin duda que la conectividad requiere de alternativas al tradicional transporte terrestre, porque al sur de Puerto Montt las carreteras simplemente se terminan y la ruta natural es el mar, entonces se deben generar políticas públicas para que las empresas inviertan en esta vía. Las empresas asociadas a Armasur transportan al año más de cinco millones de toneladas en capacidad de transferencia de carga marítima.

¿Qué trabajo están desarrollando para potenciar a la marina mercante de la zona sur austral?

La asociación ha tomado como desafío incrementar la cultura y la conciencia marítima, especialmente en la zona austral, proceso que está indisolublemente ligado con la educación. Armasur quiere impulsar y generar mayores oportunidades para contar con técnicos y personas con habilidades y experiencia marinera, no solo para tripular los barcos de las empresas asociadas, sino también para cubrir una amplia gama de puestos de trabajo en tierra, en los sectores relacionados con la industria marítima.

Para esto estamos trabajando junto a la ONG Canales, apoyando directamente con prácticas laborales, charlas y donativos de implementación de maquinaria, entre otros liceos técnicos que imparten educación para el desarrollo marítimo portuario.

¿De qué manera se han planteado mejorar los servicios de conectividad de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes?

Las demandas por mejorar la conectividad mediante la consolidación de ejes longitudinales de integración, es una necesidad latente y permanente de las localidades en las tres regiones australes del país. Esto requiere generar mayor competitividad a través de una conectividad eficiente y de calidad.

El Plan de Conectividad Austral es una iniciativa que demanda servicios e infraestructura de transporte que requiere un trabajo conjunto con participación de todos los actores vinculados, donde la inversión público-privada logre servicios de calidad y de continuidad operacional.

La inversión pública tiene que ir en concordancia con la inversión que, con gran esfuerzo, las navieras regionales realizan en estas latitudes, donde se hace necesario habilitar más rampas y terminales para conectar mejor y hacer que más empresas vengan a invertir en los distintos rubros como el turismo, acuicultura y en transporte marítimo, generando dinamismo en el sur del continente.

¿Cómo se están relacionando con el sector público para, de alguna forma, dar a conocer sus necesidades de conectividad?

Tenemos una buena relación con las autoridades políticas y también con la Autoridad Marítima. Participamos en diversas mesas de trabajo para mejorar y facilitar las políticas de transportes a través del Ministerio de Transportes. Participamos además junto con la Autoridad Marítima para velar por la seguridad y avances en la reglamentación, como también con Sernapesca en materias de bioseguridad para la industria acuícola y con la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) en el Consejo Nacional de Acuicultura.

En relación con el desarrollo acuícola, ¿de qué manera Armasur ha aportado en materia de logística marítima y portuaria?

A través de sus asociados Armasur tiene un importante rol en el establecimiento de barreras sanitarias dentro de la cadena productiva de la industria salmonicultora. El gremio ha sido calificado por la autoridad como un agente importante para enfrentar la situación sanitaria. De pasar a ser considerados como posibles agentes transmisores de ciertas enfermedades, a través de sus naves o puertos, hoy es destacado como referente para enfrentar la crisis sanitaria actual: embarcaciones especializadas para el transporte de peces como los wellboat, descarga directa en planta, implementación de fi ltros UV y puertos bioseguros.

Con más de un centenar de embarcaciones mayores dedicadas al transporte de cosecha, smolt, alimento, infraestructura e insumos, actualmente Armasur representa a nueve importantes empresas dedicadas a la logística marítima de la industria salmonicultora nacional. A ello se suman las operaciones de siete puertos bioseguros en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes. Se ha invertido fuertemente en equipamientos y políticas de bioseguridad, esta postura busca la sustentabilidad de la industria a largo plazo.

El diálogo se ha desarrollado fundamentalmente a través de mesas de trabajo a las que el gremio ha sido convocado por la autoridad pesquera, también estamos en permanente diálogo con SalmonChile y otros gremios. Asimismo, nuestros Comité de Puertos y Comité Acuícola están realizando un trabajo muy serio en esta materia. Existe un diálogo permanente con las autoridades sanitarias y de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, con el fin de que se difundan y expliciten los requisitos que habilitan los puntos de embarque y desembarque bioseguros, o que se establezcan claridades en el transporte de peróxido en embarcaciones.