El pasado 7 de abril, el Gobierno, a través del Ministerio de Economía (Minecon), dio a conocer el nombre del nuevo subsecretario de Pesca y Acuicultura. Se trataba de Pablo Berazaluce Maturana, cientista político de la Universidad Diego Portales con experiencia en la tramitación legislativa y en el servicio público.

La nueva autoridad ya lleva casi tres meses en el cargo, tiempo en el cual se ha podido interiorizar en los temas más atingentes del sector y reuniéndose y dialogando con los diferentes actores de la industria a quienes, en su mayoría, ya conocía dadas sus anteriores labores en el Minecon y donde le tocó coordinar temas vinculados a, por ejemplo, la ley que bonifica el cultivo y repoblamiento de algas o la instalación de posicionadores satelitales en embarcaciones artesanales.

En conversaciones con AQUA, la máxima autoridad acuícola-pesquera plantea que la Subpesca seguirá trabajando en la normativa que pretende ordenar a la salmonicultura nacional con el objetivo de “dar sustentabilidad a este importante sector económico”. También recalca que seguirán impulsando y analizando los temas de interés de los demás cultivos acuícolas, así como potenciando la diversificación de la actividad. Respecto de la actividad pesquera, adelanta que se realizarán importantes modificaciones a su normativa durante la segunda mitad del año.

Se puede destacar que Berazaluce asumió el cargo luego de que en enero pasado, Raúl Súnico presentara su renuncia al cargo tras la publicación de Ciper Chile relacionada con correos electrónicos enviados por el ex presidente de Asipes, Felipe Moncada, a sus directores, y que apuntaban a que el subsecretario de ese entonces habría favorecido al gremio industrial durante su gestión como subsecretario.

¿Cómo ha sido este periodo como subsecretario de Pesca? ¿Cuáles son los temas que tendrán prioridad en su agenda en el corto y mediano plazo?

En acuicultura vamos a continuar implementando la normativa en materia de salmónidos, evaluando periódicamente para realizar los ajustes que son necesarios, pero teniendo siempre en claro que nuestro objetivo es dar sustentabilidad a este importante sector económico.

Además, vamos a impulsar iniciativas en otros cultivos, como mitílidos y algas, que son segmentos que pueden generar mayor empleo y aportar en la línea de la diversificación productiva. Para ello estamos tramitando en el Congreso la creación del Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa) con el fin de fomentar y promover el desarrollo de sus beneficiarios.

Asimismo, estamos implementando la Ley de Bonificación al Cultivo y Repoblamiento de Algas. De hecho, pronto presentaremos el proyecto de relocalización para cultivos distintos de los salmónidos; y estamos en proceso de desarrollo del estatuto para la acuicultura de pequeña escala.

En pesca, el desafío principal es despachar los proyectos de ley que actualmente se encuentran en el Congreso. Sumado a esto estamos elaborando un nuevo proyecto de modificación a la Ley de Pesca que será presentado en septiembre y que recoge las materias planteadas por la FAO como aquellas que se están recogiendo de las distintas organizaciones en cada reunión que he sostenido.

Los salmonicultores piden agilizar el proceso de relocalizaciones, para lo cual se requiere avanzar el Reglamento de Caladeros de Pesca. ¿Cuál es su visión al respecto? ¿Cuándo podría haber avances concretos en este tema?

Las relocalizaciones son una parte importante para avanzar en la consolidación del modelo productivo de esta industria, pero no la única. Por ello que hemos venido impulsando una serie de ajustes a la normativa de densidad de cultivo cuyos resultados han sido destacados incluso por los propios actores.

Respecto al reglamento de los caladeros de pesca, ya publicamos los informes técnicos y los mapas, por lo que partir de ahora y hasta el 17 de julio podrán formularse las observaciones. Queremos que esto sea un proceso transparente. Una vez culminado esta etapa podremos iniciar el trámite del reglamento.

Respecto de la densidad de cultivo, los salmonicultores esperan caminar hacia un esquema donde exista una capacidad de carga por área y que esta pueda distribuirse libremente entre las concesiones allí presentes. ¿Cree que esta visión pueda ser incorporada en futuros cambios normativos?

Por ahora no realizaremos un cambio completo de sistema, ya que creemos que solo debemos efectuar los ajustes al modelo instaurado para su mejor funcionamiento. Hoy el reglamento ambiental define capacidad de carga como la presencia de oxígeno en las áreas de cultivo.

Por lo demás, a la fecha SalmonChile y algunas de sus empresas solo han manifestado su intención de limitar la producción por área y que se distribuya entre las concesiones; sin embargo, no mencionan cual sería el indicador ambiental para construir una verdadera propuesta de capacidad de carga de la que hablan. Sin perjuicio de ello, el gremio debe tener presente que cualquier discusión de fondo en esta materia requiere, necesariamente, que la industria mejore su relación con las comunidades donde se inserta la actividad.

Recientemente, el diputado Gabriel Boric presentó un proyecto de ley que busca suspender el otorgamiento de nuevas concesiones para el cultivo de salmónidos en la Región de Magallanes. ¿Qué le parece este proyecto?

Estamos estudiando el proyecto presentado por el Honorable Diputado Boric para emitir un pronunciamiento más fundado. En todo caso, nosotros pensamos que no es comparable la situación de la acuicultura en Magallanes con la de Los Lagos y Aysén; y ello porque en Magallanes, luego de  distintos procesos, las áreas apropiadas para la acuicultura se han disminuido en un 70%.

Además no se puede realizar acuicultura en parques nacionales, por lo que gran parte del territorio -cerca de 2/3- está vedado para esta actividad. Solo hay 108 concesiones de acuicultura de salmónidos y a las nuevas se les aplican distancias que no existían cuando se entregaron concesiones en las otras regiones. Solo hay 20 agrupaciones de concesiones a las que se le aplican distancias que no existían cuando se definieron las agrupaciones en las otras regiones.

En definitiva, se aplica completamente el nuevo modelo productivo: macrozonas, agrupaciones de concesiones, descansos entre períodos productivos, densidades, entre otras medidas. Así, creemos que con la nueva regulación la situación permite realizar una acuicultura sustentable.

Los mitilicultores, por su parte, están interesados en que la Subpesca pueda abordar prontamente la llamada Ley de Mitílidos. ¿Cuándo se podría iniciar el trámite legislativo de la mencionada ley?

Efectivamente, dicha ley será presentada al Congreso próximamente, previo a lo cual se lo presentaremos a la Comisión Nacional de Acuicultura. Como dije antes, para nosotros es importante impulsar estas iniciativas que promueven otros cultivos.

La Ley Lafquenche es un tema que tiene inquietos a acuicultores y pescadores artesanales. ¿Tiene planes de abordar bajo su administración los efectos de este cuerpo legal en las actividades productivas de pesca y acuicultura? ¿Es viable introducir cambios en esta ley?

La ley no nos entrega facultades para restringir las solicitudes en cuanto a su superficie, ya que señala que debe ser un espacio tal que permita la realización de los usos consuetudinarios que la Conadi constate.

Es la Conadi el organismo que debe corroborar los usos invocados por la o las comunidades  y señalar en que sectores de la solicitud o en la totalidad de ella, se desarrollan dichos.

Con esta información, la Comisión Regional de Uso del Borde Costero respectiva debe tomar una decisión que vele por las diversas actividades. Allí es esencial el rol que estas instancias deben jugar, conciliando los distintos intereses y usos del borde costero. Tales comisiones pueden aceptar, rechazar pero también modificar las solicitudes de ECMPO, con el objeto de  conciliar los usos.

En conclusión, la ley entrega las herramientas a las Comisiones Regionales para evitar los conflictos de uso.

Continuando con la Ley Lafquenche, ¿qué está haciendo la Subpesca, en este momento, con el fin de paliar los efectos de este cuerpo legal en las actividades de pesca y acuicultura?

Nuestra misión, y así nos hemos comprometido, es entregar toda la información detallada sobre los usos y actividades que se desarrollan en el borde costero para que las comisiones regionales tengan en sus manos todos los antecedentes que se requieran para que adopten las mejores decisiones. Es precisamente al interior de dichas comisiones que tiene que darse el diálogo y facilitar las instancias de coordinación que les permita adoptar las decisiones más razonables sobre el uso del borde costero.

Debo señalar que hemos participado de reuniones con las comunidades indígenas solicitantes y con usuarios sectoriales y fruto de las conversaciones, las comunidades y los usuarios han llegado a acuerdos y se han liberado espacios para que continúen los trámites de concesiones que estaban suspendidos, como áreas de manejo, colectores, concesiones e incluso proyectos de Obras Portuarias.

Además, la subsecretaría lidera la Comisión Intersectorial de la Ley de las ECMPO, que es la encargada de aprobar los planes de administración de estos espacios. Y desde ese lugar, la subsecretaría siempre ha velado para que las comunidades o asociaciones de comunidades lleguen a acuerdos con organizaciones o personas naturales que desarrollan actividades en las zonas que podrían convertirse en ECMPO, para que formen parte de dichos planes, como usuarias del espacio. En definitiva, promovemos que se den acuerdos entre las comunidades indígenas solicitantes y los diversos actores que están presentes en la zona.

En cuanto a la pesca industrial y artesanal, uno de los temas que preocupa a los miembros de este sector es saber qué pasará con la actual Ley de Pesca. ¿Cuáles son los planes de la Subpesca?

En pesca, el desafío principal es despachar los proyectos de ley de modificaciones a la Ley de Pesca que actualmente se encuentran en el Congreso. Sumado a esto estamos elaborando un nuevo proyecto de modificación a la Ley de Pesca que será presentado en septiembre y que recoge las materias planteadas por la FAO como aquellas que se están recogiendo de las distintas organizaciones en cada reunión que he sostenido.

La pesca artesanal ha reiterado su deseo de que la Subpesca agilice leyes como la Ley de Caletas y la que crea el Indespa. ¿Está en sus planes impulsar la pronta aprobación de estas leyes?

Como Gobierno, tenemos una gran preocupación por sacar adelante estas iniciativas de apoyo a la pesca artesanal y esperamos que puedan ser promulgados a la brevedad. Es por eso que pusimos urgencia al proyecto de caletas, el que ya fue despachado a la Comisión de Hacienda para que se pueda poner en tabla. Respecto a la creación del Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa), ya fue despachado a la Comisión de Hacienda.

Durante su administración, ¿qué importancia tendrá el fomento de la diversificación acuícola?

La diversificación productiva es un eje central dentro de mi gestión y es por ello que estamos impulsando una agenda legislativa que permita sentar las bases hacia este anhelado deseo, pues vemos que el cultivo de nuevas especies es una alternativa real para que los pescadores artesanales puedan aumentar su matriz de ingresos o se desarrolle una nueva industria entorno a este tema. Es por ello que el Ministerio de Economía recientemente hizo el lanzamiento de los programas tecnológicos de diversificación acuícola que, con un aporte público cercano a los $21.000 millones, busca generar el conocimiento científico y desarrollo tecnológico en todo el ciclo reproductivo a fin de habilitar el surgimiento de nuevos productos y procesos, con desencadenamiento de inversión privada y negocios asociados.

Nuestro foco de atención está centrado en especies que fueron previamente seleccionadas en virtud de investigaciones preexistentes y su potencial de mercado, tales como bacalao de profundidad, congrio dorado y colorado, corvina y dorado.

Esperamos que a través de estos programas se generen nuevos productos y procesos que desencadenen inversión privada y permitan crear nuevos negocios tecnológicos asociados al sector.