El licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad de Lovaina (Bélgica) y posgrado en Relaciones Internacionales de la Escuela Nacional de Administración de París (Francia), Waldemar Coutts, no es desconocido para las industrias acuícola y pesquera de Chile.

Es que, además de haber ejercido como director de Medio Ambiente y Asuntos Marítimos de la Cancillería de Chile, tuvo una destacada participación en la organización de la conferencia internacional Our Ocean, evento realizado en septiembre de 2016 y donde nuestro país y las naciones participantes tomaron diferentes compromisos con el objetivo de proteger áreas marinas, lograr pesquerías sostenibles, poner en relieve la relación entre cambio climático y océanos y disminuir la contaminación marina. “La realización de este tipo de reunión internacional, así como la creación de una política al combate de la pesca ilegal, entre otras materias, no hubieran sido posibles sin el liderazgo de nuestro canciller, Heraldo Muñoz”, reconoce Coutts, quien en abril pasado fue nombrado por el mismo ministro de Relaciones Exteriores para asumir la dirección de la Embajada de Chile en Noruega, con base en Oslo.

Desde su nuevo cargo, el embajador chileno ya está ejerciendo un rol destacado en áreas relacionadas con la pesca y acuicultura sustentable. De hecho, le han pedido que comparta sus experiencias en la realización de eventos internacionales ya que, en 2019, Noruega será sede de la conferencia Our Ocean.

Desde la realización de Our Ocean, en 2016, y hasta la fecha, Chile ha decretado una serie de áreas para la conservación marina. ¿Cómo se beneficia un país pesquero con la creación de miles de kilómetros protegidos?

Cuando hablamos de áreas marinas protegidas o parques marinos, donde no hay actividad, obviamente que en un país pesquero se genera cierto reticencia. Pero el tema es otro. Cuando establecemos zonas protegidas, como el Parque Marino Nazca-Desventuradas, de 300.000 kilómetros cuadrados, no solo estamos salvaguardando la biodiversidad que existe en la zona, sino que además contribuimos a la recuperación del jurel, que es una pesquería tremendamente importante para la economía nacional. Entonces, hay dos objetivos: protección y recuperación,

¿Por qué la Cancillería entró en la pesca ilegal, donde hay otros organismos que deberían velar por estos temas?

En efecto, temas como la pesca ilegal o las áreas marinas protegidas no son de la incumbencia directa del Ministerio de Relaciones Exteriores, pero tenemos la capacidad –especialmente si tenemos a un canciller comprometido con la protección y conservación marina– de impulsar estos procesos. La prueba está en que la creación del mencionado parque obedece al liderazgo de Heraldo Muñoz.

También participamos, junto con otras instituciones, en el desarrollo de una nueva política al combate de la pesca ilegal que, entre otros aspectos, permitió entregarles mayores recursos a la Directemar para trabajos de monitoreo.

De igual forma, logramos que se aumenten en un 100% las inspecciones aéreas y marítimas a través de aviones, patrulleras oceánicas y un acuerdo con la Agencia Espacial del Reino Unido que nos permite utilizar aplicaciones satelitales.

Específicamente, ¿en qué consiste la última tecnología?

Es muy interesante porque cuando detecta un buque, entrega un perfil que incluye antecedentes o no relacionados con la pesca ilegal. Esto permitirá mejorar el sistema que actualmente opera la Armada y cubrirá todo el territorio marítimo internacional.

Vida en Oslo

El nuevo embajador de Chile en Noruega está contento con su país de residencia. Además de admirar su cultura, alaba también su desarrollo y protección del medio ambiente. “Esta nación se ha convertido en el principal mercado de los autos eléctricos, Tesla”, advierte el diplomático.

Y si bien arribó recién en abril pasado a uno de los países menos desiguales del mundo, su experiencia en temas marítimos ya está siendo reconocida por autoridades como el ministro de Pesquerías y Asuntos Costeros de Noruega, Per Sandberg.

¿Cómo advierte la visión acuícola-pesquera que tiene Noruega?

El ministro de Pesca realizó un muy buen recuento de la importancia que tiene la acuicultura en términos de enfrentar la seguridad alimentaria y contribuir a una creciente población mundial. Este tema se vuelve más relevante cuando, por la polución marina, se proyecta que los océanos tendrán más plásticos que peces.

No obstante, no debemos olvidar que la acuicultura tiene que ir acompañada de criterios de sostenibilidad. ¿Cuáles son? Se encuentra la variable social, donde este desarrollo tiene que hacerse de la mano de las comunidades. Algo que en Chile se debe profundizar.

Luego está el aspecto ambiental, es decir, cómo esta actividad se sostiene en el tiempo sin contaminar el medio. Por ejemplo, acá se están implementando balsas jaulas para pasar de 200.000 peces a un millón y, para ello, ya existen tecnologías que disminuyen los impactos en los fondos marinos.

Finalmente, tenemos que ver que la actividad siga siendo rentable para sus inversionistas.

De cualquier forma, vemos que la acuicultura se erige como un aporte a la seguridad alimentaria.

¿Cómo describiría su relación con las autoridades noruegas?

Creo que es mejor dar ejemplos. A un mes de arribar a este país, Noruega estaba organizando la primera reunión de naciones como parte del Acuerdo sobre medidas del Estado rector de puertos (PSMA, por sus siglas en inglés) y, naturalmente, como ellos hicieron este encuentro, tomaron la presidencia. A mí me nombraron vicepresidente. Eso grafica las coincidencias que tenemos ambos países en materia de conservación marina o gobernanza del mar.

A su vez, en 2019 Noruega será la sede de la conferencia Our Ocean, evento que hasta el momento ha sido organizado por Estados Unidos, Chile o Malta. Como somos países similares en términos de recursos humanos, me pidieron que realice una exposición sobre cómo nosotros enfrentamos este desafío.

Durante la feria Aqua Nor, ¿qué rol ha debido desempeñar?

Bueno, ahí también hay otras cosas que nos unen con Noruega, ya que acá se realiza Aqua Nor y en Chile se efectúa AquaSur. Pero más allá de lo anterior, durante la feria el Ministerio de Pesca y Asuntos Costeros realizó una cena para las autoridades de todos los países presentes en el evento y, luego del discurso del ministro, nos invitó a hablar en representación del resto de la nación. Además de hablar de que el ministro conoce bien las coreografías diplomáticas, dicho gesto indica que compartimos intereses similares que debemos potenciar.