Los baños contra cáligus o piojo de mar, con productos antiparasitarios, se han convertido en una faena usual en los numerosos centros de cultivo de salmónidos ubicados, principalmente, en las regiones de Los Lagos y Aysén. Estos se efectúan al menos una vez al mes y, según los últimos ajustes normativos, deben realizarse en las mismas balsas jaula, con lonas cerradas, o bien en compartimentos estancos.

Gran parte de estos tratamientos se efectúan bajo la primera opción, es decir, en los mismos centros de cultivo, mediante el uso de lonas cerradas, en faenas donde operan alrededor de doce personas. No obstante, hay varias empresas productoras que han optado por efectuarlos en wellboats, lo que resultaría más costoso, pero según los prestadores de estos servicios, se alcanza una mayor eficiencia y efectividad en la aplicación de los productos.

¿En qué consiste el servicio?

Varias compañías que prestan servicios de wellboats –embarcaciones habilitadas para traslado de peces vivos y cosecha– han habilitado sus naves, o algunas de ellas, para efectuar tratamientos por inmersión en compartimentos estancos. Estas embarcaciones van hasta el centro de cultivo y mediante bombas succionan a los peces para introducirlos en sus estanques. Una vez allí, se administran los productos antiparasitarios –que pueden ser productos químicos, como deltametrina o azametifos, o bien peróxido de hidrógeno– por entre 20 y 45 minutos aproximadamente. Luego, los peces se devuelven a la jaula y el estanque es sometido a un proceso de limpieza y desinfección.

Estos tratamientos son ejecutados por la tripulación del wellboat, pero bajo supervisión e instrucción –sobre todo en lo que tiene que ver dosis y tiempo de exposición– de la salmonicultora, la que, a su vez, debe considerar los criterios establecidos por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca).

Una empresa que participa en este rubro es CPT, la cual posee siete wellboats, todos habilitados para tratamientos contra cáligus. “El producto más utilizado es el peróxido de hidrógeno, una especie de agua oxigenada pero a una alta concentración. Este es inocuo para el medio ambiente, pues al tomar contacto con el agua se separa en moléculas de hidrógeno y oxígeno. Sin embargo, es considerado peligroso o delicado para su manipulación”, cuenta el gerente Zona Sur de la compañía, Álvaro Contreras.

El ejecutivo añade que “el tratamiento consiste en verter el producto al interior de las bodegas que contienen a los peces. Luego, se recircula el agua interior por unos 15 minutos para facilitar la mezcla y, posterior a ello, los peces se vuelven a descargar en la balsa jaula”.

Esta compañía está preparando un nuevo wellboat, de 1.900 m3, que comenzará a operar en septiembre de 2017. “Este será el más específico y preparado para estos tratamientos, puesto que traerá estanques especiales para almacenar el químico a utilizar y, además, contará con todo un sistema de dosificación”, informa el gerente de Operaciones y Comercialización de Wellboats de CPT, Andrés Esteban Sielfeld.

Otra firma que ofrece estos servicios es Naviera Río Dulce, la que cuenta con cuatro wellboats, tres abiertos para cosecha (de 500, 650 y 1.500 m3) y uno exclusivamente para siembra (de 220 m3). “Si bien es posible efectuar tratamientos con peróxido y otros antiparasitarios en nuestras tres embarcaciones de cosecha, estamos enfocándonos, principalmente, en la de 1.500 m3, ya que, por el tamaño de sus bodegas, permite realizar los baños de manera más eficiente y con menores costos para el productor”, expresa el gerente de la firma, Luis Sepulveda.

Esta última embarcación posee dos isotanques para peróxido de hidrógeno sobre cubierta y otro estanque para la aplicación de los otros antiparasitarios. Ambas opciones son controladas por un sistema de dosificación automática que minimiza el riesgo de exposición de los operadores.

Naviera Río Dulce ha estado trabajando el último año junto con Aquapharma –proveedora de peróxido– en la implementación de un sistema de dosificación automática que asegure una adecuada homogenización del producto suministrado, con el fin de obtener una mayor eficiencia. Sin embargo, el proyecto está en curso y se espera obtener resultados definitivos en las próximas semanas.

Desde 2015, la empresa de origen noruego, Solvtrans, también presta servicios de tratamientos por inmersión en wellboats a través de sus naves Rony Austral, de 660 m3 y, desde 2016, con Rony Atlantic, de 1.950 m3. Estas cuentan con sistema automático de baños, que inyecta el producto y además se asegura de que este se reparta en forma homogénea por el estanque. “La idea es que en cada metro cúbico exista la dosis que el cliente requiere, lo cual es monitoreado en línea”, expresa el gerente general de la filial chilena, Víctor Vargas.

El ejecutivo precisa el Rony Atlantic está siendo bastante solicitado para la realización de estas faenas, ya que tiene una mayor capacidad, pudiendo trabajar con entre 200 y 220 toneladas por baño. “En la cosecha podemos llegar hasta 300 toneladas, pero aquí trabajamos a una densidad menor para asegurar un mejor manejo y bienestar de los peces”, explica el profesional.

Además, en esta nave es posible efectuar dos manejos en uno; es decir, baño y grading o selección de una sola vez. “Esto se aplica para quienes, de acuerdo con la normativa, siembran a doble densidad, pero luego deben separar a los peces (cuando estos alcanzan 1 kg). Los clientes se han dado cuenta de que con esto se ahorran un procedimiento, reducen el estrés en los peces y disminuyen costos”, sostiene el representante de Solvtrans.

Patagonia Wellboat, en tanto, bautizó recientemente el Patagon VIII, un nuevo wellboat –de 2.000 m3– que también incluye tecnología a bordo para tratamientos contra cáligus, tanto con peróxido de hidrógeno como con químicos e incluso agua dulce. “Al tener descarga en seco, nos aseguramos de evitar que cualquier tipo parásito vaya a dar al medio ambiente”, expresó, en la ocasión, su gerente general, Mauricio Labra.

El sistema incluido en el Patagon VIII fue proporcionado por Ancora, compañía que, a través de una alianza con la noruega Stranda Prolog, provee la tecnología HeliXir, una “clínica para peces” especializada en el tratamiento por inmersión en centros de cultivo. Esta ya fue probada en el Hemisferio Norte y ahora está comenzando su operación en Chile, buscando ofrecer mayor bienestar a los peces y un bajo impacto ambiental, según lo informado a AQUA.

Ventajas

De acuerdo con los proveedores de estos servicios, bañar a los peces en compartimentos estancos tiene varias ventajas. Una de ellas tiene que ver con que aquí se asegura de mejor forma –en comparación con las lonas cerradas– la entrega homogénea del producto. Este punto es de vital importancia, ya que si un pez recibe una dosis mayor o menor a la indicada el tratamiento pierde efectividad. Además, los wellboats se prestan de mejor forma para realizar los tratamientos a pesar de que las condiciones climáticas no sean del todo favorables. De hecho, se dice que los centros con mayor corriente prefieren el uso de embarcaciones, ya que pueden efectuar estas faenas con más seguridad.

Otro punto importante es que en los wellboats se pueden manejar datos bastante exactos respecto del número de peces que se está tratando y el volumen de agua involucrado, lo que ayuda a que la dosificación sea más precisa y, por ende, efectiva. De igual forma, algunas naves cuentan con filtros que retienen el cáligus, de modo que si quedan ejemplares vivos, estos no vuelven a re infestar a los peces.

“De igual forma, en caso de riesgos, por ejemplo, una baja de oxígeno o cualquier otro problema, nuestros barcos cuentan con planes de contingencia que se activan en minutos. De ese modo, se puede recuperar a los peces afectados y evitar que estos mueran”, detalla Víctor Vargas. En tanto, Luis Sepúlveda destaca que los baños en embarcaciones requieren de un menor personal frente a una faena tradicional, con menores riesgos y una mayor eficiencia. “También se reduce el tiempo que se ocupa para bañar un centro y hay mayor flexibilidad”, dice el ejecutivo.

Capacitación

Si bien los baños en embarcaciones es una tendencia que recién está comenzando, se cree que la demanda por estos servicios irá aumentando, pues si bien el costo es mayor, la mejora en los resultados de los tratamientos haría que valga la pena la inversión. Es por eso que las empresas de wellboats han invertido en la materia y continúan esforzándose por capacitar a sus tripulaciones para una mayor eficiencia y seguridad.

“Se han realizado varios seminarios y cursos sobre el tema en las regiones de Los Lagos y otras. Nosotros, particularmente, contratamos a una consultora que se ha encargado de capacitar a todas nuestras tripulaciones, tanto para uso de peróxido, como para otros productos peligrosos”, indica Álvaro Contreras, de CPT.

El ejecutivo añade que los proveedores están constantemente incorporando mejoras, como sistemas más específicos para los tratamientos, estanques más seguros y dosificadores y que se han estado optimizando también las técnicas para reducir el estrés en los peces, disminuyendo la densidad al interior de los compartimentos. Precisa que el complemento necesario para estos sistemas debe estar en una correcta rotación de fármacos, con el fin de evitar la resistencia del parásito frente a los distintos compuestos.