Las exportaciones de salmónidos representan actualmente el 6% de los envíos totales del país, así como el 36% de los relacionados con alimentos y el 84% de los vinculados a productos del mar, según el último Informe de Sustentabilidad de la Industria del Salmón, elaborado por SalmonChile. En 2016, salieron del país 515.000 toneladas de estos productos, con retornos que significaron más de US$3.800 millones. La mayor parte va a Estados Unidos y Japón, siendo mercados relevantes también Rusia, Brasil y la Unión Europea.

Pero, ¿por dónde sale gran parte de esta carga? Tradicionalmente, los salmonicultores han ocupado los puertos de la zona central para enviar su producción a los destinos internacionales, principalmente los de las regiones del Biobío y Valparaíso, los cuales ya están familiarizados con estas exportaciones y se han esforzado por optimizar sus servicios, pues saben que el salmón es un producto delicado que requiere mantener la cadena de frío y contar con un buen resguardo debido a su alto valor comercial.

Eficiencia operacional

Uno de los terminales que atiende a la industria del salmón es Puerto Coronel (región del Biobío), el cual ha desplegado los últimos años un plan para atender de mejor forma cargas refrigeradas en general. “Hoy contamos con la mejor infraestructura portuaria, desde San Antonio al sur, con instalaciones y servicios logísticos asociados suficientes para la atención de este tipo de carga. Tenemos servicio de pre-stacking, asistencia en ruta, cercanía a operadores logísticos con alta capacidad de almacenaje y 500 conexiones reefer para el tránsito de contenedores”, cuenta el subgerente comercial del puerto, Rodrigo Schilling.

El ejecutivo destaca que tanto el área de pre-stacking como de stacking se encuentran certificadas y autorizadas por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y cuentan con seguridad las 24 horas, con cierres perimetrales y cámaras de seguridad. “Nuestro servicio de depósito de contenedores incluye también agendamiento online para el retiro de unidades, lo que permite una mayor eficiencia logística”, acota el profesional.

Este puerto también tiene una alianza con Frigorífico Pacífico, mediante la cual ofrece servicios de cross docking de carga, almacenaje de pallets y carga suelta, reempaque y reetiquetado de productos.

Rodrigo Schilling destaca que este año esperan tener un 15% de crecimiento en los despachos de carga reefer y que “nuestra apuesta con la industria salmonicultora es construir una relación de largo plazo sobre la base del nivel de servicio que estamos construyendo y las eficiencias que podemos aportar a los exportadores a partir de nuestra ubicación geográfica”.

Añade que poseen capacidad suficiente para seguir creciendo en volumen de carga sin una expansión significativa en la infraestructura a mediano plazo. Por eso, el enfoque está en mejorar el servicio a través de un aumento en la eficiencia operacional.

“Pensando en los requerimientos del sector salmonicultor para la temporada 2017-2018, contaremos con una nueva zona de aforo que incluirá un andén especial para este tipo de carga y que tendrá las condiciones necesarias para realizar operaciones de inspección de carga refrigerada que soliciten los distintos organismos fiscalizadores que se encuentran en el puerto”, acota el profesional.

Container Express

San Vicente Terminal Internacional (SVTI) es otro puerto que presta servicios a la industria chilena del salmón. Este inició sus operaciones en el 2000, luego de adjudicarse  la concesión del frente de atraque del Puerto de San Vicente (región del Biobío), integrando así todas las etapas logísticas necesarias para los armadores, exportadores e importadores y convirtiéndose en un aporte en el proceso de modernización del sistema portuario chileno.

Para la industria del salmón, este puerto ofrece servicios portuarios y servicios a la carga, donde se incluye aforo y suministro de energía, entre otros. Según los datos, desde 2014 a 2016, el terminal aumentó en alrededor de 1.000 contenedores la carga transferida de salmón coho y salmón Atlántico, cuyos principales destinos son Japón y Rusia.

En cuando a mejoras, recientemente instaló un sistema de pre-stacking para cargas reefer, llamado “Reefer Pass”, programa orientado a fidelizar a los exportadores de carga refrigerada. Además, cuenta con una zona de inspección y trasvasije de productos refrigerados dentro del terminal, que cuenta con autorización tanto del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), como de Sernapesca.

De igual forma, en 2016 este puerto comenzó con el sistema “Container Express”, iniciativa que busca optimizar los procesos y reducir los tiempos de servicio para los transportistas. Es así como a través del sitio www.svti.cl los exportadores o agentes de carga pueden efectuar reserva de horario, eligiendo día y hora de llegada al puerto, validando los requisitos de ingreso electrónicamente, reduciendo, de esa forma, los tiempos de atención dentro de la instalación.

Según lo informado, esta plataforma conecta los sistemas operacionales del terminal con el sistema de aduana y facilita la coordinación de todos los participantes del proceso, tales como el exportador, agente de aduana, transportista y el mismo terminal.

“Los tiempos de atención han disminuido de 72 a 20 minutos. En el caso de la exportación, SVTI compensa económicamente al transportista por tiempo de espera superior a 30 minutos”, explica la gerente comercial de SVTI, Eileen Parra. La ejecutiva añade que “dentro de dos semanas más (fines de septiembre) será inaugurada la zona de inspección. Además, mantenemos un trabajo constante con las navieras para buscar mayores eficiencias para nuestros clientes”.

Nuevas grúas en Valparaíso

Más al norte, en tanto, está el Terminal Pacífico Sur Valparaíso (TPS), el cual también ha estado invirtiendo para mejorar sus servicios en general. Este puerto informó en agosto pasado acerca de la adquisición, por más de US$25 millones, de tres nuevas grúas. Dos de ellas son grúas pórtico de muelle (Ship To Shore) y la tercera se trata de una grúa móvil, todas fabricadas en Europa por la empresa alemana Liebherr.

El gerente general de TPS, Oliver Weinreich, informó a través de un comunicado que “este es un plan de inversión en nuevos equipos que pretende ampliar lo que ya hicimos el año pasado en materia de infraestructura y la compra de tres grúas pórtico. Estamos contentos, porque esto nos permitirá aumentar la competitividad de Valparaíso”. El ejecutivo agregó que “siempre hemos buscado el objetivo de ser los más eficientes, dar un servicio de la más alta calidad y de la manera más segura. Este equipamiento de última tecnología viene a reforzar aquello, al darnos las herramientas necesarias para atender las exigentes necesidades del comercio marítimo actual”.

Las nuevas grúas pórtico de TPS grúas tendrán una altura máxima de spreader de 43 metros, alcance máximo de 62 metros y una capacidad de levante de 100 toneladas bajo gancho y 65 toneladas con spreader, siendo de las más grandes del país. La grúa móvil, en tanto, tendrá capacidad para levantar 63 toneladas y atender naves Súper Post-Panamax, equipo que también se encuentra en construcción y cuyo modelo es el más grande que ofrece el mercado y de las cuales solamente hay otras dos en Sudamérica.

La grúa móvil llegará a TPS en diciembre. En tanto, la construcción de las grúas Ship To Shore tardará aproximadamente doce meses, por lo que se espera su llegada para junio de 2018. Las estructuras se trasladarán desmontadas para ser armadas en TPS y se espera que inicien sus operaciones entre agosto y noviembre del próximo año.

San Antonio Terminal Internacional (STI), también en la región de Valparaíso, ha estado ejecutando, tal como los otros puertos, un plan de mejoramiento los últimos años, adquiriendo grúas de última generación y extendiendo su frente de atraque.

A mediados de este año, el puerto celebró el arribo del buque APL Detroit, proveniente de Asia. Se trata de un buque Post Panamax del año 2014 que tiene 328 metros de eslora y 46 metros de manga, que en dicha ocasión transfirió cerca de 2.000 contenedores, marcando el retorno de este tipo de grandes naves a la ciudad puerto después de siete años de ausencia.

Como se puede apreciar, la industria salmonicultora chilena tiene una variada gama de servicios portuarios para elegir y con servicios cada vez más rápidos y eficientes gracias a las cuantiosas inversiones que se han estado efectuando los últimos años.