En la selección de peces, vacunaciones, trasvasije entre estanques o carga de smolt a camiones de transporte, el verdadero “corazón” de la faena son las bombas de transferencia, tecnologías que se producen tanto en Chile como en el extranjero y que se destacan por su durabilidad, eficiencia y fácil uso.

En este sentido, uno de los equipos más tradicionales son las comercializadas por Vaki, hoy parte de Pentair Aquatic Ecosystems. A la fecha, esta compañía ofrece dos modelos: una de 6 pulgadas (6’’) y otra de 8’’. “Con una reducción, la primera también puede ser utilizada como una de 4 pulgadas”, aclara el gerente de Ventas de la división Vaki de Pentair, Christian Plaza, quien agrega que dichos productos pueden ser utilizados para el manejo de peces que van entre los 0,5 gramos a los 400 gramos. “Es decir, todo el rango de las pisciculturas”, puntualiza el ejecutivo de la compañía que mantiene cerca de un 50% del mercado nacional de estos equipos.

En el mismo rango se encuentran las bombas japonesas marca Marsusaka que en Latinoamérica distribuye Covepa. En este caso, la oferta abarca las 2,5’’, 4’’y 6’’. “Ha nuestros equipos les dicen Pinpin, que en japonés significa ‘salto feliz’. Esto da cuenta de que el grado de cuidado hacia los pez es tal que ellos no se dan cuenta de que están siendo transferidos”, comenta el gerente comercial de Covepa, Rudi Bartsch.

La chilena AquaService también ofrece un rango de bombas que oscila entre los 2’’ y las 8’’, lo que le permite alcanzar un rendimiento que va entre las3,9 t/hora y las 16 t/hora.

Dentro de estas ofertas, se puede destacar que todas cuentan con ruedas que permiten su traslado dentro de las mismas instalaciones pero cuyos pesos varían –dependiendo de su tamaño– entre los 120 kilos y los 700 kilos. De igual forma, todas funcionan gracias a energía trifásica y, en casos como AquaService, también se entrega la alternativa de los motores a base de bencina o diésel.

Manejo a distancia

En los inicios de la actividad, para las faenas de selección o conteo de peces se requerían de varios trabajadores. Al menos uno que reuniera a los peces en los estanques (achique), otro que manejara la bomba y uno arriba de la torre de carga que fuera controlando la llegada de los ejemplares. “Desde que estas máquinas tienen control remoto, toda la faena puede ser realizada solo por una persona”, destaca Plaza, quien agrega que estas tecnologías hoy permiten realizar todas las funciones a distancia y dentro de las cuales se encuentran prender o apagar motores y/o regular las velocidades. Lo anterior, hasta a 200 metros de distancia.

Pero dado que en una piscicultura existen múltiples equipos o sistemas de monitoreo, “nosotros recomendamos a nuestros clientes que utilicen el control remoto por cable. Es mucho más seguro para las operaciones”, dice el gerente comercial de Covepa, compañía que a la fecha ha vendido más de 400 equipos en Chile y América Latina para peces y crustáceos.

Smolt más grandes

Es sabido que la industria está avanzando hacia smolt más grandes o, si se quiere, post smolt. Ello ha obligado a las compañías proveedoras a disponer de equipos que permitan la entrada y salida de peces de mayor calibre. Tanto Vaki como Covepa están haciendo esfuerzos en esta línea.

Es el caso de la compañía norteamericana que este año ha visto aumentar las ventas de equipos de 8’’ y, para fines de este año, ya proyecta el lanzamiento de un equipo de 10’’. No obstante, en el último caso, el uso de este equipo también tiene como destino los centros de agua de mar. “La nueva normativa permite sembrar peces a doble densidad y, al cabo de un determinado peso o tiempo, se debe realizar un desdoble. Ahí, los salmonicultores aprovechan de realizar manejos, como inyecciones o graduaciones”, expone el gerente de ventas de Vaki, quien explica que por el peso del equipo, la bomba deberá ser operada desde una barcaza o algún otro tipo de artefacto naval.

AquaService también posee bombas diseñadas para el trabajo en centros de agua de mar. Aquí se encuentra su equipo AQUA 1210-H, que puede transferir ejemplares de un calibre de hasta 1 kg dado su diámetro de descarga de 12’’. “Los equipos están construidos en acero inoxidable y aluminio Aloy, materiales reforzados para proteger a las bombas de la corrosión ambiental y para soportar el fuerte manejo en traslado y operación”, detallan desde la compañía agregando que sus equipos han sido “diseñados para funcionar bajo el agua sin sufrir daño alguno. Esto permite que los peces no sufran cambios de presión evitando problemas como la trombosis por cambios de atmósfera”.

Inteligencia artificial

La división de Pentair está ad portas de lanzar una importante innovación en materia de bombas de transferencia para peces. “Se llama Vaki Smart Flow y pronto será lanzado a nivel mundial”, adelanta Plaza. ¿De qué se trata? Es un sistema que se instala al principio de la bomba y es una especie de cerebro que actúa de acuerdo con lo que el operario le dice. “La idea de una piscicultura del futuro es sacarle el mayor provecho a los equipos”, agrega el ejecutivo.

Específicamente, la innovación permite controlar y ajustar todos los equipos desde un aparato móvil (tablet), monitorear la calidad de las operaciones, efectuar detenciones de emergencia y automatizar la densidad de peces para la graduación o conteo de los ejemplares, entre otros aspectos.

Entre los beneficios, se encuentran una “alta calidad de las operaciones, recolección y almacenamiento de información, graduar la biomasa o número de peces y fácil acceso a toda la información”, destaca la compañía.

Mantenciones periódicas

En general, estos equipos se destacan por ser robustos, “pero solo si se les realizan sus mantenciones periódicas. Por ejemplo, las bombas de 6’’ deben ser ingresadas a taller cada dos años. Esto lo realizamos en Puerto Montt”, comenta el gerente comercial de Covepa, quien aclara que todas las ventas se efectúan con una puesta en marcha en terreno y donde se explica el funcionamiento, sus usos y los cuidados que se deben tener.

Un concepto similar se maneja en Pentair, “ya que tenemos contratos de mantención preventiva con los clientes. Ellos, una vez al año, nos traen sus bombas. Se abren completamente, se les cambian las piezas que hayan sufrido algún desgaste y se entregan nuevamente. En todos estos años no hemos tenido problemas”, expone Christian Plaza.

Así, se proyecta que la industria seguirá dependiendo de los impeller o rotores ubicados al interior de bombas cada vez más “inteligentes” para trasladar o realizar el manejo de peces cada vez más grandes y mejor tratados. La salmonicultura no para de evolucionar y los proveedores de estos equipos tampoco.