"La ley salmonicultora tenía por objeto central regular el otorgamiento de hipotecas a favor de los bancos para garantizar créditos a las empresas de este rubro y ahora es el momento de recordar que la pesca artesanal no estuvo de acuerdo en este apoyo a quienes son los responsables de la contaminación de nuestro mar", sostuvo la presidenta de la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile (Conapach), Zoila Bustamante, ante la aprobación final en el Congreso de las modificaciones a la Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA).
La dirigenta agregó que "las regulaciones sanitarias y ambientales, como de las condiciones laborales, son declaraciones de buenas intenciones, maquillajes a la normativa actual y deja grandes dudas respecto de su capacidad para consolidar una acuicultura sostenible ambiental y sanitaria".
Según informó este gremio, inicialmente la propuesta del Gobierno era extender las Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA), para continuar de esta manera la expansión salmonicultora, "en circunstancias que el desmesurado cultivo intensivo había sido la causa principal del colapso sanitario vivido por la industria con el virus ISA entre otras enfermedades que afectaron a los peces".
"Este proyecto pasó a Comisión Mixta, por la discutida norma de caducidad por condenas por prácticas antisindicales, sólo para confundir las cosas, pera no para decirle a la ciudadanía que mientras los deudores habitacionales siguen solicitando ayuda, a las empresas que contaminaron el sur de Chile, se les premia entregándoles la posibilidad de constituir hipotecas sobre bienes que pertenecen a todos los chilenos. Siguiendo esta ley, el Estado podría dictar una ley para que los pescadores afectados por el terremoto entreguen en hipoteca las playas para renegociar sus deudas", agregó Zoila Bustamante.
Finamente, la presidenta de la Conapach dijo que "a los salmonicultores se les hizo una ley a la medida, esperemos que en dos años más, no culpen a la ley cuando nos veamos enfrentados a una nueva crisis sanitaria o ambiental por las malas prácticas de las empresas que requieren cambios profundos al interior de la industria para que no se repitan. Los pescadores artesanales no somos optimistas frente a esta situación, ya que los salmonicutores no han dado señales de cambios en estas materias".