Las condiciones que ofrece el ecosistema de la Región de Antofagasta son ideales para iniciar un nuevo tipo de emprendimiento: el cultivo de cholgas y choro zapato. Así lo demostraron estudios de investigadores de la Facultad de Recursos del Mar de la Universidad de Antofagasta (UA), que a través de un proyecto Innova de la Corfo, han obtenido exitosos resultados.
Los cultivos experimentales se instalaron en Caleta Errázuriz, cerca de la Isla Santa María, y han permitido concluir que es factible de emprender en este tipo de acuicultura en la región. El doctor Miguel Avendaño, decano de la facultad, explicó que la presencia de diferentes cohortes larvales, de ambas especies, durante varios períodos del año permite la fijación de semillas sobre colectores artificiales -redes- en las cantidades necesarias para proveer las suficientes semillas para hacer de este un emprendimiento sustentable.
Cultivo comercial
Avendaño agregó que en el sur del país, específicamente en la Región de Los Lagos, actualmente se desarrolla toda una industria dedicada al cultivo de chorito (Mitylus chilensis), con una producción cercana a las 222 mil toneladas, las cuales se exportan principalmente a España.
Los envíos al exterior de choritos en el 2011 generaron ingresos al país del orden de los US$ 167,9 millones, dando empleo a una cifra importante de trabajadores de esa región del país.
"En nuestra región (Antofagasta) entre 1975 y 1980, se desarrollaba una importante industria de cultivo de cholga en Mejillones, dependiente de las empresas Guanaye y Pecremar, con producciones cercanas a las 800 toneladas anuales que abastecían las plantas conserveras de estas empresas", detalló el académico de la Universidad de Antofagasta.
Sin embargo, la subvención que entregó en aquella época el gobierno de Perú a sus conserveras de productos marinos, afectó el florecimiento de esta industria en Antofagasta, que debió cerrar en 1983 al no disponer de plantas que absorbieran esta producción de cultivo.
Ecosistema ideal
La regularidad y cuantía de grupos larvales de cholga y choro zapato asentados en dos sitios diferentes estudiados a través de este proyecto de la Universidad de Antofagasta, Caleta Punta Arenas y Caleta Errázuriz, dan cuenta de que la actividad de cultivo puede ser proyectada a escala comercial, afirmó el académico, "pues satisface criterios fundamentales a la hora de establecer un mercado de la especie: provisión continua y suficiente de materia prima para sustentar la cadena productiva de la mitilicultura", dijo el Dr. Avendaño.
Por otro lado, los resultados demostraron la factibilidad de generar un producto final de cultivo de calidad, con un alto rendimiento, que alcanza al 46,4% de la relación peso total/peso carne cocida. "Choro zapato mostró mayores crecimientos y abundancia en los colectores, en relación con la cholga, mostrando tasas promedios que permiten estimar 17 meses para que el choro alcance una talla de 7,5 mm, y de 19 meses para que la cholga alcance una talla de mercado de 55 mm", aclaró Avendaño.
Escalas
Las investigaciones también arrojaron resultados optimistas si se trata de pensar en una actividad económica sustentable, a pequeña y mediana escala. "La sencillez de las metodologías y la accesibilidad tanto a los materiales como a la infraestructura en el mercado nacional, la convierten en una actividad con un gran potencial de desarrollo para la región, en manos de comunidades donde los recursos monetarios son relativamente escasos", concluyó el investigador de la Universidad de Antofagasta.
Fuente: AQUA