El aumento de las importaciones y exportaciones ha llevado al Servicio Nacional de Aduanas a fortalecer sus procesos de fiscalización toda vez que por esta vía entra un 1/3 de los ingresos tributarios que recauda el país, entre ellos IVA a las importaciones e impuestos al comercio exterior. De hecho, en 2011 representaron un 31% del total, US$ 13.500 millones.
Es por eso que el organismo ha ido introduciendo mejoras en los procesos e incorporando más tecnología. Una primera fase fue realizar las declaraciones de importación y exportación vía electrónica y, recientemente, a través de la resolución 2.983 del 24 de abril de este año, toda la carpeta de despacho podrá ser electrónica, según lo publicado en El Mercurio.
De acuerdo con el fiscal de Aduanas, Rodrigo González, este cambio implica que el conjunto de documentos comerciales que sustentan los procesos de importación y exportación podrán almacenarse electrónicamente y ser visualizados por el organismo para fines de fiscalización mediante un software diseñado para tal efecto.
"Esto significará reducción de tiempos y costos por una parte, pero a la vez mayor seguridad y mejora en la fiscalización del servicio, ya que los documentos serán emitidos con firma electrónica avanzada", explica González.
Actualmente, para poder tramitar una importación o exportación, el agente de aduana tiene que contar con una serie de documentos que dan cuenta de las operaciones detrás del proceso, entre los que figuran los conocimientos sobre embarques, facturas comerciales y certificados de seguros por las cargas y certificado de origen, entre otros. Tal información debe conservarla el agente en papel por cinco años, ya que es requerida por Aduanas en sus procesos de fiscalización para revisar los documentos de base de las declaraciones.
Entonces, con el cambio que se acaba de introducir -que se puede efectuar dada la existencia de la firma electrónica y el carácter de ministros de fe de los agentes de Aduanas-, se podrá realizar toda la carpeta de manera electrónica.