Los altos precios de las materias primas, si bien generan mayores ingresos a países exportadores como Chile, por su condición de productor mundial de cobre, también involucran desafíos importantes.
Así da cuenta el "Estudio Económico y Social de Asia y el Pacífico: la prosperidad compartida 2012", elaborado por la Cepal.
Según La Tercera, la entidad indica que los mayores precios de los commodities se han traducido en altos retornos para los exportadores de energía, metales y minerales. Pero esta dependencia de los precios para el crecimiento de esas economías puede desincentivar la diversificación de sus envíos, aumentar la desindustrialización e influir en la apreciación cambiaria.
"Este boom de los commodities presenta riesgos y oportunidades. Las economías menos desarrolladas deberían resistir el impulso hacia la especialización de los productos básicos, la que, a su vez, puede retrasar la industrialización, la diversificación económica y la construcción de las capacidades productivas", señala el informe.
"Esto se reforzará en la medida en que el consumo y no la inversión sea el motor del crecimiento económico (de Asia). Y podría tener un impacto en la demanda de materias primas y en la diversificación de sus importaciones", precisa Juan Alberto Fuentes, director de Desarrollo Económico de la Cepal.
"Desde los últimos años de la década de 1990, los precios de los alimentos, bebidas, energía, materias primas y metales han estado subiendo, terminando con una larga tendencia de caídas de precios durante gran parte de la segunda mitad del siglo XX", sostiene el estudio.
El organismo afirma que el boom de los últimos años ha sido impulsado por la alta demanda en los países asiáticos. Sin embargo, hacia 2020 la mitad de la clase media mundial estará en Asia y representará el 40% del consumo mundial.
La Cepal también indica que por las evidentes diferencias culturales y políticas, las economías que miran al Pacífico también comparten desafíos más allá del intercambio comercial.
Por ejemplo, generar un balance entre crecimiento e inflación, considerando que en ambas regiones existe espacio de política monetaria y fiscal para llevar a cabo políticas contracíclicas. También hace hincapié en aplicar instrumentos para administrar flujos de capital sin ejercer un "control" sobre ellos. Y buscar fórmulas para crecer con igualdad.
Según el estudio, Asia "continúa manifestándose como un ancla de estabilidad y polo de crecimiento para la economía mundial".
Destaca que la región asiática crecerá 6,5% este año, desde el 7% de 2011. China avanzará 8,6% (9,2% en 2011), India 7,5% (6,9%), Japón 2,1% (-0,7%) y Corea del Sur 3,5% (3,6%).