Revista Aqua Nº211

julio de 2018

Sobre y bajo el agua: La revolución de los sensores

Son pequeños y, a veces, no se advierten, pero su presencia en la cadena productiva está permitiendo a la industria acuícola mundial avanzar en términos de automatización, eficiencia y operación a distancia.

Tecnología para la acuicultura (referencial)

InnovaSea Systems es una compañía norteamericana que está en la frontera de la acuicultura. Actualmente han instalado cerca de 170 jaulas para mar abierto en todo el mundo y que se destacan por ser sumergibles, tener volúmenes productivos que oscilan entre los 3.000 m3 y 14.500 m3 y eliminar de plano la contaminación visual, tal como lo están solicitando algunos stakeholders de la actividad.

Dada la ubicación más expuesta de estas infraestructuras, donde no habitan trabajadores cerca, para sus operaciones la compañía también considera en su paquete tecnológico “una instrumentación completa, comunicaciones de datos y capacidad de análisis e informes para el sistema acuícola”, dice uno de sus ejecutivos, Felipe Ramírez, quien detalla que “estos incluyen sistemas automatizados de control de alimentación, cámaras subacuáticas conectadas en red y sensores cuyos datos se transmiten en tiempo reala instalaciones en tierra”.

Se puede agregar que las jaulas de InnovaSea están equipadas con una arquitectura de Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) para medir factores ambientales críticos para el cultivo de los peces y las fuerzas físicas (corrientes, olas, vientos) que actúan sobre la infraestructura. Algunos de las medidas incluyen oxígeno disuelto, salinidad, temperatura, profundidad, tensión de cabos y biomasa.

Centros automatizados

Más en la línea de la salmonicultura, el centro de investigación noruego, SINTEF Ocean, está desarrollando un completo concepto llamado Exposed y que, dentro de un total de seis áreas de investigación, contempla una de monitoreo y soporte para decisiones operacionales. El director de investigación de la entidad, Arne Fredheim, comenta que “a través de este proyecto, buscamos integrar sensores con vehículos de operación remota (ROV) de forma que les entreguen información en línea a las productoras de salmónidos para que puedan tomar las mejores decisiones”.

Se puede destacar que Exposed es responsable de parte del desarrollo de centros de cultivos que buscan engordar salmónidos en ambientes offshore o, al menos, en condiciones más bioseguras, como el iFarm de Cermaq (ver más información en esta misma edición). De cualquier forma, se proyecta que la intervención o la dependencia diaria de labores humanas serán menores.

En Alemania no se quedan atrás. Es el caso de Fraunhofer EMB, entidad de investigación -con presencia en Chile- que se encuentra trabajando “en reconocimiento de imágenes o técnicas de sonar para la observación animal; así como sensores o grupos de sensores, sistemas autónomos y robots submarinos para el monitoreo e inspección, entre otros aspectos”, dice el experto acuícola de la entidad germana, Sebastian Rakers, quien reconoce que estos desarrollos todavía están en etapa temprana debido a que “la demanda y la inversión son claves para su avance y comercialización”.

Sensores aplicados

Aunque faltan algunos años para tener centros de cultivo totalmente automatizados gracias a sensores y/o robots, desde hace un tiempo que en la actividad ya están operando diversas tecnologías que facilitan las operaciones acuícolas.

Una de ellas es Akvavision, “una cámara de alta tecnología que, a través de un sistema 3D, puede estimar la biomasa y peso de los ejemplares. Este desarrollo fue premiado en la pasada AquaNor”, comenta el gerente comercial de Vard Chile, Jorge Flores. Adicionalmente, el ejecutivo resalta el Sistema de Monitoreo de Silo el cual, gracias a un sofisticado software y sistema de sensores, “entrega en tiempo real la cantidad de alimento para peces que va quedando en el pontón o en un silo. Esto permitirá tener una trazabilidad total del insumo y de la alimentación de los salmónidos”, comenta Flores, quien advierte que “en el futuro cercano las máquinas van a ser capaces de tomar las decisiones por ellas mismas, sin la necesidad de una supervisión total por parte de los humanos”.

Una empresa que está poniendo a Chile a la vanguardia de los desarrollos en términos de sensores y los datos que estos pueden entregar es Innovex. Lo meritorio de sus tecnologías es digno de un capítulo independiente.

Mediciones submarinas

De partida, el gerente general de la compañía chilena, Patricio Catalán, revela que tienen operando varias áreas debido a una mayor demanda y desarrollo de nuevas tecnologías. Estas son Monitoreo y control en pisciculturas; Monitoreo y control en centros de mar; Automatización en la inyección de oxígeno; Monitoreo y cámaras para wellboats; Calidad de aguas, Servicios oceanográficos; Estaciones meteorológicas; y Minería.

En relación con algunas de las innovaciones más recientes de la compañía con base en Puerto Montt (región de Los Lagos), y que se vienen a sumar a comprobados sensores de oxígeno, velocidad de corriente o turbidez, se puede mencionar la creación de un sensor de CO2, “lo que nos ha permitido medir directamente este gas en sistemas confinados de recirculación, como los wellboats o pisciculturas”, expone Catalán, destacando también el desarrollo de caudalímetros para los estanques en pisciculturas, correontómetros lagrangianos o sensores para medir la salinidad con compensación de saturación, “que es ideal para centros estuarinos”, puntualiza el gerente general de Innovex. En la medición de los parámetros, la mayor parte de los equipos cuentan con la capacidad de transmitir en línea los datos capturados a sus usuarios.

También resaltan sus recientes desarrollos relacionados con la creación de ROVs o servicios con drones, que seguramente irán siendo cada vez más demandados por la industria acuícola del país.

“Si la velocidad actual del desarrollo tecnológico se mantiene, la robótica y la automatización seguramente habrán ingresado al mercado mundial de la acuicultura. Los procesos automatizados pueden ayudarnos a reducir los desechos y reducir los costos, ya que podrían aumentar la salud y el bienestar de los peces”, reflexiona Sebastian Rakers, de Fraunhofer EMB.

Similar visión tiene el ejecutivo de InnovaSea Systems, Rafi Cordero, quien advierte que “se adoptarán sistemas que aumenten la productividad, la eficiencia y la seguridad, independientemente de la región geográfica, ya que apoyarán las prácticas de acuicultura sostenibles y sanas. La alimentación es un área que verá una mayor automatización e instrumentación junto con la recopilación y el análisis de datos”.

Finalmente, también se proyecta que los sensores no serán solo aparatos estáticos que están midiendo, por ejemplo, las condiciones de la columna de agua. Hay compañías, como APIUM, que están probando “peces robóticos” que “nadan” junto con los ejemplares y van midiendo e informando las condiciones oceanográficas. El futuro, que está a la vuelta de la esquina, desafiará todos nuestros paradigmas actuales.