Revista Aqua Nº220

diciembre de 2018

En AquaSur: Tecnologías para otros cultivos

No solo tecnologías y/o productos para salmónidos se pudo apreciar en la pasada feria. También se presentaron desarrollos para otros cultivos de Chile o Latinoamérica.

En AquaSur: Tecnologías para otros cultivos

Aqua Sur 2018 demostró, en su 10ª versión, que es una plataforma para mostrar el gran desarrollo alcanzado por la industria del salmón en Chile, algo de lo que la comunidad se puede sentir orgullosa. También se reveló como una tribuna para concretar negocios y para presentar la posibilidad de expandirse en iniciativas innovadoras. Pero hay una deuda importante y es el cultivo de nuevas especies.

Chile es el primer exportador de filetes de salmón y mejillones en el mundo, según datos de ProChile. En 2017, ambas industrias sumaron retornos por más de US$4.800 millones. No obstante, en el país y Latinoamérica también se producen algas, otros peces y crustáceos, que son productos de iniciativas de pequeña o mediana escala o de proyectos en vías de desarrollo. Lo cierto es que hay productores preocupados por abrir nuevas líneas de negocios con el objetivo de diversificar la canasta. La pregunta que surge es, ¿qué pasa con productos y/o servicios para los otros cultivos? Hicimos un recorrido por la feria y esto fue lo que encontramos.

Cuatro miradas

La norteamericana Abbott, presente en Chile a través de sus dos empresas: Aquagestión (servicios para las diferentes industrias de los alimentos) y FAV (productos farmacéuticos veterinarios de acuicultura y tierra), trabaja con otras especies acuícolas, como tilapias y camarones, en sus filiales de Brasil y Ecuador. Su área farmacológica, sin embargo, desarrolla antibióticos y productos antiparasitarios para estos animales, además de la industria acuícola en general. “Hoy existe un desarrollo biológico importante, como son las vacunas elaboradas especialmente para el mercado de la tilapia en Brasil y Centroamérica”, apuntó el product manager de FAV, Víctor Mauricio Téllez. Mientras los farmacológicos son terapéuticos, para tratamiento de enfermedades, los biológicos previenen la enfermedad. Las tilapias tienen problemas de estreptococosis, por lo que se usan antibióticos y vacunas con patógenos propios de cada animal y los camarones enfermedades virales, por lo que se trabaja con probióticos gracias al uso de bacterias benéficas para su medio ambiente.

En el caso de la danesa Billund Aquaculture, con más de tres décadas avalando su expertise en el mundo con sus sistemas RAS (Recirculación de Aguas) para el cultivo de especies hidrobiológicas, ya van en 150 proyectos, muchos de ellos elaborados en nuestro país para la industria del salmón. Australia, China, Polonia y Estados Unidos, entre otros, destacan por el cultivo de especies diferentes, como anguilas en Italia, esturión en Rusia, bacalao en Noruega y seriola en Países Bajos. “En Chile, esta tecnología puede aplicarse para cualquier cultivo, por ejemplo en la seriola en el norte del país. Dependiendo del diseño que necesite el cliente, con una recirculación de 99,9% en tierra antes de ser llevados al mar, los beneficios del sistema son su baja demanda de agua, no es un flujo abierto, lo que medioambientalmente es más positivo. Los sistemas RAS en un futuro próximo van a derivar a cultivos en agua salada. En Europa ya está sucediendo”, explicó el gerente de Operaciones Julio Díaz. Para él, el valor agregado es la tendencia natural hacia la sostenibilidad, lo que también se traduce en mortalidades mucho menores, mayor productividad y mejor rendimiento.

Por su parte, la noruega Cryogenetics cuenta con un centro de investigación en Boston (Estados Unidos), para preservar al pez cebra. “El uso de semen criopreservado aumenta entre 5% a 7% anual y el cliente va disminuyendo el uso de semen fresco, pero éste siempre va a existir, tiene que existir, de lo contrario no podríamos criopreservar”, comentó el operational manager, Claudio Vargas. Los peces también tienen un grado de valor genético donde podemos encontrar buena adaptabilidad, buen crecimiento y resistencia a ciertas enfermedades. El semen se puede almacenar y criopreservar por un período de cuatro años, manteniendo sus mismas características genotípicas y fenotípicas. Entonces sirve como back up genético en el caso de mortalidad masiva, catástrofe o manipulación accidental donde se pierde material. Lo otro es para la formación de familias, donde se necesitan multiplicadores para poder generar los distintos grupos y a mayor volumen. Y el otro motivo para almacenar semen es para fertilizar a gran escala y mantener un gran lote varias veces. Entonces, nunca va a existir el riesgo de que cuando haya hembras disponibles para ser fertilizadas no haya machos en los estanques.

La otra ventaja es poder fertilizar hembras generando variabilidad genética, disminuyendo el riesgo de cruzas entre parentesco. En una piscicultura podemos encontrar hasta 150 grupos distintos de familias y la amenaza de fertilizarse entre hermanos y primos, lo cual no es bueno. Con semen criopreservado, el riesgo de inbreeding (endogamia) disminuye significativamente.

Diversificando nutrición

EWOS es una de las líderes de la industria de la acuicultura internacional como proveedor confiable de alimento, respaldado por el conocimiento de Cargill sobre formulación nutricional, cadenas de suministro globales y gestión de riesgos, el producto final es una amplia experiencia en nutrición acuícola, combinada con investigaciones innovadoras sobre la salud de los peces e innovaciones sostenibles.

Dos son las iniciativas concretas en el norte del país: corvina en Tongoy, llevada a cabo por Fundación Chile y la Universidad Arturo Prat; y congrio colorado cerca de Coquimbo, proyecto de la familia Magnolfi junto con Colorado Chile y Corfo. El desarrollo de estos proyectos es un componente de dos cosas: el alimento y la forma de alimentar. La formulación de la dieta es un poco distinta a lo desarrollado con salmones, experiencia que tenemos ganada como país. “A través de bioensayos hemos podido llegar a la mejor dieta posible para alimentar a estas nuevas especies. Lo que me corresponde, la asesoría técnica, es aplicar lo que estamos haciendo con los salmones para ver cómo se comportan con esa forma de alimentación, para ver si tienen una conducta similar y desde ahí comenzar a modificar su estrategia de alimentación para llegar al óptimo de la especie nueva que nadie conoce aún. Estamos en esa fase”, ejemplificó el feed consultant, Juan Carlos Vera. “Las dietas en las dos especies son mucho más proteicas que en los salmones, porque tienen un requerimiento diferente. Son animales que requieren menos oxígeno y son más magros. Y esa es la principal diferencia que tienen con los salmones, que el nivel graso es mucho menor, porque ellos no son capaces de acumular tanta grasa en el filete como lo hace el salmón y que lo hace tan rico¨, explica la head of Nutrition & Technology, Paula Arriagada.

El salmón tiene un 30% de grasa y la corvina un 13% de grasa, un desafío poder llegar a una dieta para cumplir con esos requerimientos. Cargill destaca por su desarrollo a nivel de investigación, por eso conocen los requerimientos de cada especie, como del camarón en su filial de Ecuador, cuya dieta requiere cierto nivel de proteína y ciertos niveles de ácidos grasos. Y es que la alimentación es casi todo para el productor, “es más del 50% del costo del producto, por lo tanto la relación es muy estrecha, puede ser un factor de éxito como un factor de fracaso, es una responsabilidad muy grande”, finalizó Arriagada.