Revista Aqua Nº2010

diciembre de 2017

FANs: Mitilicultores siempre atentos

La situación climática que se ha observado hasta la fecha en el sur del país hace pensar que este verano no se registrarán grandes floraciones algales. De todas maneras, los mitilicultores se mantienen constantemente preocupados de las condiciones del mar.

Compartir
Mitilicultores (Archivo)

El fuerte evento de marea roja que afectó a la región de Los Lagos –principalmente a la zona de Calbuco y Chiloé– a principios de 2016 perjudicó fuertemente a los productores de mitílidos, quienes vieron gran parte de sus áreas de cultivo cerradas por un buen tiempo, lo que dificultó el desempeño normal del negocio. También se afectó la imagen del mejillón nacional, que busca ser reconocido en el mundo, justamente, por ser cultivado en las aguas puras y prístinas del sur de Chile.

Pero ese difícil momento pasó y los mitilicultores, al igual que los salmonicultores, han implementado diversas iniciativas con el fin de estar mejor preparados para estas situaciones. Es así como se han interesado en desarrollar sistemas de información acerca de las condiciones del mar y adelantarse a este tipo de contingencias que, según lo han declarado los expertos, se seguirán repitiendo en el futuro, pues estarían relacionadas directamente con los efectos del cambio climático global.

El Instituto Tecnológico de la Mitilicultura (Intemit) –con base en Castro (isla de Chiloé)– es quien ha estado liderando el tema. Hoy, la entidad tiene centralizadas las informaciones ambientales de más de 60 áreas productivas del mar interior de la isla obtenidas directamente desde el Programa de Sanidad de Moluscos Bivalvos (PSMB) –exigido por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), donde es posible encontrar datos sobre abundancia fitoplanctónica especie-específica, incluyendo Alexandruim catenella, la que es reportada cada diez días por Plancton Andino, empresa que presta servicios de monitoreo.

El jefe de Proyectos de Intemit, Cristian Segura, comenta que, además, “estamos constantemente revisando los informes de Veneno Paralizante de los Moluscos (VPM) que llegan a los mitilicultores a través del Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de Chile y el Laboratorio de Marea Roja del Servicio de Salud Los Lagos”.

Los mitilicultores también están aprovechando la información generada por otras organizaciones y grupos de investigación, con el fin de complementar los datos que manejan. Recientemente, por ejemplo, han comenzado a utilizar la información proveniente del Programa de Monitoreo de Fitoplancton y Clorofila Satelital del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal) de SalmonChile, plataforma que fue lanzada en junio de 2017 y que por primera vez ofrece datos que son compartidos –a través de la web– con todos los usuarios del borde costero. “Esta y otras plataformas son muy útiles y las utilizamos permanentemente para identificar focos de riesgo asociados a FANs, así como también nos sirven como herramienta de visualización del estado de florecimientos algales locales que sustentan a la mitilicultura y que muchas veces son el alimento de nuestros sistemas productivos”, precisa el investigador.

Trabajo de investigación

El equipo de Intemit está apoyando, de igual forma, la iniciativa liderada por la Universidad de Concepción (UdeC), a través del Centro para el Estudio de Forzantes Múltiples sobre Sistemas Socio-Ecológicos Marinos (Musels), cuyo objetivo es evaluar la capacidad de adaptación de los sistemas socio-ecológicos de la acuicultura de moluscos en Chile, entregando las bases científicas para emitir proyecciones sobre la magnitud del cambio climático para los servicios eco-sistémicos y la seguridad alimentaria asociada al clúster de la acuicultura de bivalvos en el país.

La entidad también diseñó, a través de un instrumento Corfo, un “Sistema de Gestión de Información Público-Privada para el Seguimiento y Mitigación de Eventos FAN que afectan a la Mitilicultura”, donde se identificó la importancia que tienen las plataformas de monitoreo FAN que lidera el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y Sernapesca (PSMB), así como también la importancia del análisis de VPM que lideran los laboratorios de la Universidad de Chile, la Universidad Austral de Chile y el Laboratorio de Marea Roja del Servicio de Salud.

“La integración de esta información tiene un potencial tremendamente importante en la búsqueda de patrones predictivos lo suficientemente robustos para mejorar las tomas de decisiones de políticas públicas que refuercen las acciones de gestión social y productivas, antes, durante y después de una contingencia de floración algal”, enfatiza Cristian Segura.

Añade que, en ese sentido, “estamos muy contentos y esperanzados con el nuevo Centro de Estudios de Algas Nocivas (CREAN) del IFOP, ya que su objetivo es contar con una unidad para ejecutar y coordinar acciones de investigación científica y tecnológica, además de comunicación y difusión de conocimiento que permita comprender y minimizar los efectos de floraciones nocivas y toxinas acuáticas, dado su impacto en el entorno social y económico”, expone el investigador.

Expectativas 2018

El invierno que parece no terminar en la región de Los Lagos, con presencia, aún en el mes de noviembre, de días fríos y una lluvia incesante, hace pensar a los expertos que sería poco probable que en el verano-otoño de 2018 ocurra un evento de la magnitud de 2016, cuando las floraciones se intensificaron producto el mayor evento “Niño” que se haya conocido en los últimos años. Sin embargo, el gerente general de Plancton Andino, Alejandro Clément, llama a no descuidar los monitoreos, ya que no se sabe lo que puede pasar en enero, febrero y marzo de 2018, y tampoco se puede descartar que se produzcan floraciones, tal vez locales y acotadas, pero que requieren, de igual forma, atención.

Cristian Segura afirma que “estamos atentos, pero no preocupados, sobre la posibilidad de FANs-VPM durante el ciclo productivo 2017 -2018”. Comenta que el último tiempo han estado analizado los datos históricos de ocurrencia estos eventos en el sur de Chile y “encontramos relación significativa entre ellos y los fenómenos ambientales-oceanográficos de El Niño”. El experto considera que es necesario seguir realizando estudios pensados a largo plazo (entre cinco a diez años), con el fin de tener una visión mucho más global.

Ahora, si bien se considera poco probable que en 2018 haya floraciones intensas, los mitilicultores mantienen cierta preocupación debido a que los eventos fríos –conocidos como “Niña”– pueden traer consigo consecuencias asociadas a la falta de disponibilidad de alimento (fitoplancton) en el mar interior de Chiloé, “lo que podría generar problemas a la industria en relación con el rendimiento de la carne y/o disponibilidad de semilla, tal como ocurrió en 2008 y 2012”, de acuerdo con el representante de Intemit.