Revista Aqua Nº211

junio de 2018

Las oportunidades laborales que entrega la robótica

Las nuevas tecnologías vendrán a reemplazar a las personas que efectúan trabajos riesgosos o repetitivos. Esta situación está lejos de significar desempleo. Por el contrario, abre puertas a quienes deseen avanzar a nuevos rumbos.

Tecnología robótica para la acuicultura (referencial)

“En el futuro tenderá a utilizarse crecientemente la automatización/robótica, con lo que se acelerará el reemplazo de mano de obra por maquinaria y equipamiento de diversa índole, pues los costos laborales siempre tienden a aumentar”, reflexiona el consultor acuícola Carlos Wurmann, agregando que, en paralelo, “aumentará el empleo de personal altamente especializado y con las habilidades necesarias para enfrentar la mecanización, automatización y/o robotización”.

Lo anterior se hace más patente cuando se aprecia que en la industria del salmón de Chile ya han comenzado a “robotizarse” diversas actividades. La primera labor humana que se ha visto reemplazada por máquinas es la alimentación, tanto en la fase de agua dulce como agua de mar. También está siendo cada vez más común que tecnologías sean las encargadas de remover los peces muertos desde el fondo de las redes, “tareas que tradicionalmente han sido desempeñadas por buzos”, dice Manuel Galdamez, gerente general de AquaRov, compañía que ha comercializado más de 350 ROV (Remote Operated Vehicle o Vehículo Operado a Distancia) adaptados especialmente para estas faenas, así como para la inspección de los sistemas de fondeos, redes y recuperación de residuos desde los fondos marinos.

Otra de las áreas donde se han ido reemplazando a humanos por máquinas inteligentes, es en el procesamiento del producto. Incluso, acá ya existen robot antropomorfos que son capaces de analizar un filete de salmón y obtener su mayor rendimiento. En este sentido, empresas como ABB llevan la delantera con su tecnología YuMi. “Los robots hacen las tareas repetitivas o que pueden generar enfermedades profesionales en el largo plazo. De cualquier forma, su implementación aumenta mucho la productividad en cualquier industria donde se aplique”, comenta el experto de la compañía, David Pojomvsky.

Capacitaciones

En general, las compañías que venden sus tecnologías de última generación contemplan capacitaciones para sus futuros operarios pero, ¿qué sucede si alguien decide entrenarse de forma independiente? Existen algunas alternativas.

Por ejemplo, en la capital de la acuicultura nacional, Puerto Montt (región de Los Lagos), se pueden encontrar tres instituciones que imparten el curso de Piloto ROV. Estas son D&S Capacitaciones, Aerosub y MYC Capacitaciones. El director de la última, Cristián Segura, cuenta que inició sus operaciones en 2012 y que a la fecha unas 150 personas han egresado desde sus aulas. “Esta capacitación está dedicada a quienes operarán el robot y tiene una duración de cuatro días”, comenta el ejecutivo con título de profesor, agregando que los egresados “pueden pilotear los ROV, identificar fallas comunes e incluso realizar mantenciones básicas. También son capaces de realizar reportes que pueden incluir fotografías y/o videos”.

Si bien esta capacitación está destinada a pilotos de ROV que pueden llegar hasta los 200 metros, próximamente esta compañía comenzará a impartir capacitaciones para robots (world class) que pueden llegar a profundidades mayores a los 300 metros.

Pero eso no es todo. “También se encuentran universidades e institutos que ya están invirtiendo en capacitar alumnos en tecnologías de robótica industrial, uno de ellos es Inacap”, detalla el ejecutivo de ABB, quien agrega que –de todas formas– para hacer implementaciones robóticas exitosas “se requieren de distintas disciplinas. Algunos de ellos son programadores, mecánicos y eléctricos, entre otros”.

Candidatos

“No, no es que los robots vayan a reemplazar a los buzos acuícolas. Por el contrario, ellos son los operadores ideales para estas tecnologías”, advierte Cristián Segura. Y claro, se calcula en cerca de 5.000 las personas que diariamente deben sumergirse en el mar para extraer pescados o realizar diversas reparaciones submarinas, faenas en las cuales, dada el ambiente en que se realizan, no están exentas de riesgos.

El director de MYC Capacitaciones dice que los candidatos al curso de Piloto ROV deben ser mayores de 18 años y tener conocimientos básicos en computación. “Pero nosotros no le cerramos las puertas a nadie, ni por educación ni por edad. Es ideal que tengan conocimientos en la industria”, comenta y agrega que, además, “los robots prestan un servicio, pero se pueden enredar bajo el agua. Por ello es idóneo que los buzos se puedan reconvertir a esta especialidad”.

En relación con los sueldos, se sabe que actualmente el mercado salmonicultor nacional está pagando cerca de $450.000 líquidos a un asistente de operador ROV, es decir, a quien solo realizó el curso. Dependiendo de su experiencia y especialización, como limpieza de redes con robots, el sueldo sobrepasa fácilmente el millón de pesos.

Pero las operaciones de ROV no solo están siendo requeridas en la salmonicultura, también se encuentra un mercado laboral en la mitilicultura y/o minería “para inspeccionar tuberías que alimentan las plantas desalinizadoras. Entonces, también hay otros campos que se están abriendo”, puntualiza Cristián Segura.

Se espera que en el corto plazo la robótica también llegue a áreas del transporte marítimo. Al menos en eso está Wärtsilä, compañía que asevera que se encuentra en una posición ideal “para un desarrollo disruptivo positivo y para llevar la transformación a una nueva era de transporte marítimo”. Un ejemplo de lo anterior es que recientemente “probó con éxito el control remoto de las operaciones de un barco por satélite desde una distancia de 8.000 kilómetros”. De hecho, crearon un Centro de Aceleración Digital, ubicado en Helsinki, “para acelerar la innovación y crear junto con los clientes una gama de nuevos modelos y soluciones comerciales”. Próximamente abrirán unidades similares en Singapur, Europa Central y América del Norte, donde también los interesados se podrán capacitar en las operaciones de estas tecnologías de vanguardia.

Si bien estos últimos desarrollos todavía no serán aplicados específicamente en la acuicultura chilena, se proyecta que el uso más masivo de los robots se dará en proyectos de gran escala, sean estos offshore o de recirculación. Lo bueno de todo es que “en Chile y en muchos países existen canales adecuados de capacitación a niveles laboral, técnico y universitario, los que fácilmente pueden abordar los procesos de capacitación que sean demandados”, concluye Wurmann.