Producción de salmón en tierra: La tendencia que está revolucionando a la acuicultura mundial

Producción de salmón en tierra: La tendencia que está revolucionando a la acuicultura mundial

En los últimos años se ha apreciado un enorme interés por avanzar en la producción de salmón bajo sistemas RAS en tierra. Ya hay algunos proyectos funcionando, tanto en Europa como en América.

Hace alrededor de 20 años, la salmonicultura mundial comenzó a incorporar una tecnología que le ayudó implementar una producción de agua dulce en tierra de manera mucho más eficiente. Se trata de los sistemas de recirculación de aguas (RAS, por su sigla en inglés). Chile, de hecho, fue uno de los pioneros en la construcción de pisciculturas basadas en esta nueva alternativa. Noruega, un poco más tarde, se sumó a la tendencia y hoy este modelo de producción está ampliamente arraigado en la industria.

En los primeros años, los sistemas RAS fueron utilizados para la clásica producción de smolts, es decir, peces hasta unos 150 grs, los que posteriormente eran traspasados al mar. No obstante, en los últimos años, muchas de estas pisciculturas han estado ampliando sus instalaciones para la producción de post smolts, es decir, peces de hasta 500 grs o incluso 1 kg (como sucede en Noruega).

La eficiencia mostrada por los sistemas RAS fue un paso clave para que varios actores de la industria acuícola global –o simplemente inversionistas con amplia visión de futuro– comiencen a pensar en la opción de efectuar el ciclo completo del salmón, u otros peces, en tierra. Si ha sido posible llegar a ejemplares de hasta 1 kg sin grandes complicaciones, ¿por qué no avanzar hacia peso de cosecha? Y es así como han ido apareciendo proyectos, tanto en Europa, Asia y América, que están apostando por esta nueva forma de producción que está cambiando la cara de la acuicultura. La clave, al parecer, está en situar las instalaciones productivas cerca del mercado, con el fin de entregar un producto fresco, local y con menor impacto ambiental.

Los pioneros

Cuando se habla de producción de salmón en tierra, lo primero que viene a la mente es Atlantic Sapphire y el enorme proyecto que esta compañía está implementando en las cercanías de Miami (Estados Unidos). Pero, ¿cómo nació se fue gestando esta iniciativa? Los dueños de Atlantic Sapphire son dos noruegos, Johan Andreassen y Bjorn-Vegard Lovik, que tienen una larga historia en la salmonicultura de su país, siendo los primeros en comenzar a usar –en la década de 1990– peces limpiadores, en vez de químicos, para combatir el piojo de mar. De hecho, fueron los gestores de Villa Organic, la primera compañía noruega para la producción de salmón orgánico.

Años más tarde, estos emprendedores quisieron ir más allá y en 2010 dieron paso a Atlantic Sapphire, empresa bajo la cual comenzaron a experimentar en el cultivo de salmón bajo ciclo completo en tierra, esperando seguir avanzando hacia una acuicultura cada vez más sustentable. El primer intento se dio con el inicio de las operaciones, en 2011, de su “Bluehouse” –así suelen llamar a sus instalaciones productivas– en Hvide Sande (Dinamarca), la cual ha producido, hasta la fecha, más de 25 generaciones de salmón Atlántico (Salmo salar) bajo sistema RAS.

En forma simultánea, Johan Andreassen y Bjorn-Vegard Lovik comenzaron a idear su proyecto principal: la construcción de una gran Bluehouse en Homestead, Florida (Estados Unidos), con el fin de estar cerca de uno de los principales mercados para el salmón a nivel mundial.

En conversaciones con AQUA, la encargada de Sustentabilidad, Relacionamiento Comunitario y Comunicaciones de Atlantic Sapphire, Lola Navarro, comentó que una de las razones que impulsó a los fundadores de la compañía a avanzar en este ámbito tuvo que ver, principalmente, con las limitaciones que se estaban presentando para el cultivo tradicional de peces en el mar, así como las buenas perspectivas que se veían en mercados como Estados Unidos. Es por eso que decidieron apostar “por un sistema que permitiera la producción de salmón Atlántico cultivado localmente, que pudiera transportarse fresco al mercado final, eliminando el flete aéreo y, al mismo tiempo, evitando muchos de los desafíos que enfrenta la industria salmonicultora”.

En cuanto a los resultados obtenidos a la fecha por su centro de producción en Dinamarca, que es el que lleva más tiempo funcionando, la ejecutiva comenta que estos son satisfactorios. “Las instalaciones se actualizaron recientemente. Construimos una segunda área de crecimiento que se terminó en 2018. Con esto, ampliamos nuestra capacidad anual a alrededor de 2.400 toneladas (HOG). Esta sección comenzó a funcionar en 2019”, sostiene. Respecto del proyecto en Estados Unidos, precisa que “estamos a punto de completar la primera fase de dicha Bluehouse. Ahora hay más de 3.000.000 de peces nadando en diferentes etapas del ciclo de producción. Algunos de los peces han alcanzado los 900 gr y ya se encuentran en agua salada tomada desde el acuífero de Florida. Planeamos cosechar el primer pez en Miami a mediados de 2020”.

Los planes de Atlantic Sapphire han ido aumentado con el paso del tiempo. Hoy, la compañía planea llegar a producir 220.000 toneladas de salmón Atlántico para 2031 en Estados Unidos. En Dinamarca, en tanto, y como ya se mencionó, la firma tiene capacidad para producir 2.400 toneladas métricas (HOG) al año y por ahora no se esperan nuevas ampliaciones.

Superior Fresh

Pero Atlantic Sapphire no es el único emprendimiento vinculado a la producción de salmón en tierra. En Estados Unidos –en el área de Northfield, Wisconsin– ya está operando Superior Fresh, proyecto que contempla tanto la producción de peces, como una granja de acuaponía a gran escala.

Según lo informado por la compañía, su proceso de producción parte con la incubación de las ovas, para pasar, posteriormente, a la engorda en sistemas cerrados, donde los peces son alimentados con una dieta orgánica rica en harina y aceite de pescado provenientes de pesquerías sostenibles. Durante todo el proceso, se pone especial atención en mantener el bienestar de los peces. “El material de desecho se extrae permanentemente, mientras vamos agregando agua limpia y fresca que garantiza una calidad de agua óptima”, ha informado la empresa.

Al igual que Atlantic Sapphire, desde Superior Fresh argumentan que una de las principales ventajas de este tipo de producción es que se evita estar transportando productos del mar por miles de kilómetros hasta llegar a los consumidores. Además, dicen, este modelo se puede replicar casi en cualquier lugar, apareciendo así la posibilidad de ampliar el suministro de pescado fresco y con un reducido impacto ambiental en los mercados. De igual forma, “los peces en sistemas controlados no pueden escapar y no interactúan ni impactan a las poblaciones silvestres”, han declarado.

“En Superior Fresh, producimos 3.000.000 de libras de verduras de hoja orgánica y 160.000 libras (unas 80.000 toneladas) de salmón premium cada año, y lo hacemos sin desperdiciar una sola gota de agua. Nuestro proceso es tan eficiente que por cada 1,1 libras de alimento proporcionado a  nuestros peces, cosechamos 1 libra de salmón, para una relación de conversión alimenticia (FCR) de 1,1: 1”, ha explicado la empresa. Según un reporte publicado recientemente por la Global Aquaculture Alliance (GAA), esta compañía estaría planeando expandir su producción hasta alcanzar 1,5 millones de libras (750.000 toneladas) anuales para 2022.

Pure Salmon

En 2016, en tanto, partió Pure Salmon, firma creada por 8F Asset Management, una compañía global de gestión de activos centrada en la inversión de alto impacto, con sede en Singapur. Este proyecto considera la operación de diversos centros de producción de salmón en tierra bajo sistemas RAS, en un ambiente puro y bioseguro, libre de químicos, pesticidas, antibióticos, microplásticos y otros elementos que pudieran ser contaminantes.

Nuestra misión es revolucionar la industria del cultivo de salmón. Con operaciones globales y un objetivo para producir 260.000 toneladas por año, se espera que la empresa se convierta en el líder mundial en salmón de alta calidad, limpio, sostenible y fresco. También ayudará a aliviar los océanos del mundo de las presiones bajo las cuales se encuentra y reducirá el impacto en los ecosistemas marinos causado por las prácticas comúnmente utilizadas por la acuicultura tradicional”, dijo a AQUA el director de Pure Salmon y socio de 8F Asset Management, Martin Fothergill.

El ejecutivo añade que “los inversionistas que participan en el proyecto comparten esta visión y reconocen que el futuro del cultivo de salmón está en tierra, cerca del consumidor, con un transporte mínimo y una mayor frescura y vida útil. Esto no solo está impulsado por los desafíos de los métodos agrícolas actuales, sino que también por las crecientes demandas de los consumidores de un producto más sostenible y rastreable que se cultive localmente”.

La primera instalación de Pure Salmon ya está en pleno funcionamiento en Polonia, produciendo 450 toneladas al año, y sirviendo como un centro de prueba de concepto, investigación y desarrollo y de capacitación para la empresa. Además, la compañía ha anunciado instalaciones en Japón (10.000 toneladas), Estados Unidos (20.000 toneladas), Europa (10.000 toneladas), China (5 x 20.000 toneladas), Lesotho (20.000 toneladas) y Brunei (10.000 toneladas). “Todos estos proyectos contribuyen al objetivo general de alcanzar 260.000 toneladas de producción a nivel mundial”, expresa el ejecutivo (ver entrevista en esta misma edición).

¿Es rentable?

Acuicultores de todo el mundo están muy pendientes del avance de los proyectos de producción de salmón en tierra alrededor del mundo. La expectación es grande. Incluso, se dice que varios  chilenos han viajado a Miami para conocer las instalaciones de Atlantic Sapphire, las que frecuentemente son calificadas como “impactantes”, debido a su gran magnitud. Según los expertos, se trata de una piscicultura RAS de mucho mayor envergadura en comparación con cualquier otra en su tipo, en cualquier lugar del mundo. La gran duda tiene que ver con que si estas iniciativas a gran escala lograrán ser eficientes tanto en lo productivo como en lo económico.

En la última versión de la conferencia internacional AquaForum –realizada en Chile en octubre de 2019– el analista senior de DNB Bank ASA, Dag Sletmo, efectuó una revisión acerca de los desafíos de la salmonicultura mundial. En cuanto al cultivo de ciclo completo en tierra, sostuvo que se trata de una propuesta interesante, pero que no se puede pensar que esta sería la única solución para una acuicultura sustentable. Habrá que esperar, dijo, que los proyectos que se están implementando comiencen a producir y a cosechar, para ver si logran ser costo-efectivos.

Respecto de esta interrogante, desde Atlantic Sapphire dejan ver su confianza en que están dadas todas las condiciones para que el proyecto funcione. “La tecnología RAS es bastante avanzada. En nuestro caso, la experiencia, la inversión en investigación y desarrollo, la tecnología y la ubicación selectiva de nuestros Bluehouse son factores clave”. Añaden que ser una empresa listada en Bolsa ha sido esencial para el financiamiento de la iniciativa. De hecho, la firma logró levantar en mayo de 2019 unos US$90 millones en la Bolsa de Oslo para incrementar su capacidad y acelerar los trabajos en Norteamérica.

Desde Pure Salmon, en tanto, Martin Fothergill sostiene que, “claramente, una de las barreras de entrada para proyectos a gran escala es la capacidad de recaudar suficiente capital, que solo unos pocos jugadores han podido hacer con éxito (incluido Pure Salmon). Sin embargo, el costo de inversión está disminuyendo todo el tiempo y las economías de escala para construir proyectos más grandes son muy atractivas”.

Lo concreto es que esta es una tendencia que crece cada día más y que espera quedarse y consolidarse en el tiempo. Según un informe de Rabobank, en la actualidad hay más de 50 proyectos para cultivo de salmón en tierra, bajo sistemas RAS, a nivel global y se cree que de aquí al 2050 se podrían producir unas 250.000 toneladas bajo este modelo de producción, lo que representa alrededor del 25% de la producción mundial de salmónidos.