Revista Aqua Nº222

marzo de 2019

Sardina común y sardina austral: Tiempos complejos

Tanto en el Biobío como en Los Lagos los pescadores que capturan estas especies están disconformes con la forma en que se han administrado las pesquerías. Acusan bajas cuotas, para ellos injustificadas, que han significado complicaciones a esta fracción de la pesca artesanal.

En la zona centro sur del país existe un importante grupo de pescadores artesanales que se dedican a la extracción de recursos pelágicos como son la sardina común (Strangomera bentincki) y sardina austral (Sprattus fuegensis), respectivamente. En el caso de la sardina común, se trata de una flota con fuerte asiento en la región del Biobío, que en 2017 registró desembarques cercanos a las 200.000 toneladas (t) y que suele trabajar este recurso en conjunto con otro pequeño pelágico de gran importancia, como es la anchoveta (Engraulis ringens). En cuanto a la sardina austral, se trata de una flota más pequeña y nueva, ubicada principalmente en la región de Los Lagos, que acostumbra a extraer alrededor de 20.000 t, pero que también ha alcanzado una enorme relevancia en el sector pesquero del sur austral.

Estas dos especies de sardinas tienen un factor en común y es que las cuotas de captura que se han autorizado los últimos años se han mantenido o han ido decreciendo, situación que tiene muy inquietos a quienes se dedican a la actividad, acusando una mala administración, una escasa consideración del factor social, resultando en un desencanto con el funcionamiento y el impacto que han tenido los Comités Científico Técnicos (CCT) y los Comités de Manejo (CM) creados a partir de los cambios a la Ley de Pesca aprobados en 2013.

Sardina común

El presidente de la Asociación Gremial de Pescadores Artesanales de San Vicente (región del Biobío), César Jorquera, comenta que “desde 2013 la flota pelágica ha vivido tiempos complicados. Las cuotas están en un tercio de lo que eran hasta la entrada en vigencia de la actual Ley de Pesca. Para que sea un negocio mínimamente rentable, la flota se tuvo que contraer al máximo, quedando muchas embarcaciones fondeadas en los puertos, lo que ha provocado cesantía en el sector”.

Para 2019, la región del Biobío tiene una cuota asignada de alrededor de  167.713  t de sardina común y 45.511 de anchoveta, mientras que para la macrozona que comprende desde la región de Valparaíso hasta Los Lagos, el monto alcanzaría a las 355.753 t. “La cuota inicial de este año nuevamente es más baja respecto de la cuota con la cual terminamos el 2018. Todo lo que se ha hecho durante los últimos cinco años en cuanto a planes de manejo, períodos referenciales, vedas de desove y reclutamiento y otros aspectos, no se ha traducido en mejores cuotas para los pescadores”, reclama el dirigente.

César Jorquera reitera que desde hace tiempo que los armadores del Biobío no están conformes con la administración de la pesquería. “Las cuotas han bajado un tercio, pero no así la biomasa ni la abundancia de los pequeños pelágicos. Es cosa de analizar los cruceros que año a año realiza el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP)”, dice. Los armadores artesanales esperaban también que este año los dejen trabajar en las fechas idóneas de captura. “Es impresentable que con una cuota tan baja, el Estado nos pida dejar un 5% de remanente para un segundo periodo (octubre a noviembre). Hasta hace un tiempo había que enviar una solicitud a la Subpesca para que nos autoricen a capturar ese 5%, pero la respuesta tardaba una semana”, afirma. Afortunadamente, esto cambiará a contar de este año, puesto que desde el organismo público habrían asegurado a los pescadores que podrán capturar la totalidad de la cuota.

Por ahora, los pelágicos están esperando los resultados del crucero de verano que realiza el IFOP y que, según los resultados que se obtengan, podrían derivar en un aumento de la cuota en abril o mayo. “Pasamos mucho tiempo en trámites. Mientras tanto, las lanchas están paradas, viendo cómo se pierden las condiciones óptimas para pescar”, enfatiza.

Sardina austral a la baja

En el caso de la sardina austral, presente en las regiones de Los Lagos y Aysén, se trata de una pesquería más reciente, iniciada en 2006. Hasta antes de eso, era capturada como sardina común. En los primeros años, se trabajó con ella bajo la modalidad de pesca de investigación. Desde 2012, en tanto, comenzó a ser administrada mediante cuotas anuales de captura.

En los tiempos de pesca de investigación, se llegó a autorizar más de 58.000 t. Sin embargo, a partir de 2010 se fue produciendo una drástica reducción. En 2015, por ejemplo, se dictaron 24.550 t en la región de Los Lagos y 8.000 en la región de Aysén.

Para 2019, la reducción de la cuota fue aún mayor: alrededor de 11.000 t para la región de Los Lagos y unas 4.000 t para la región de Aysén. Esto provocó que la Federación de Armadores Pelágicos de la región de Los Lagos, presidida por Francisco Aravena, decidiera, en enero pasado, iniciar movilizaciones. Estuvieron una semana paralizados. Sin embargo, luego de reuniones con autoridades locales y sectoriales, retomaron sus actividades.

De acuerdo con Francisco Aravena, “lo que más nos causa problema es la mala administración que se ha hecho en torno a esta pesquería”. Según sus palabras, los problemas partieron a partir de 2015. Si bien por esa fecha se creó el CM y los pescadores comenzaron a manifestar sus inquietudes, dicen que se hizo “caso omiso a nuestras recomendaciones. Nunca nos escucharon”. Una de las principales quejas de estos pescadores tiene que ver con la forma y los tiempos en que se realizan los cruceros hidroacústicos. “Hay datos que no entran al modelo que sirve para determinar la cuota”, dice el armador, aludiendo a que muchas veces los estudios finalizan en septiembre, para que los datos sean analizados en octubre, siendo que es posible que la especie aparezca con fuerza, por ejemplo, en diciembre.

Lo que esperan los armadores pelágicos de Los Lagos es que la cuota de sardina austral para 2019 se sitúe en torno a las mismas 17.000 t que se aprobaron para 2018. “No estamos pidiendo más cuota, sino que se nos respete el derecho que tenemos de que se repare un monto entregado en forma arbitraria”, manifiesta el dirigente. También esperaban conocer en detalle los estudios que se realizaron para tomar la decisión que hoy los tiene preocupados.

Los argumentos de la Subpesca

AQUA consultó a la Subpesca sobre la situación de estas pesquerías. En el caso de la sardina común, precisaron que en enero de 2019 el IFOP estuvo desarrollando una “Evaluación hidroacústica del reclutamiento de los stocks de anchoveta y sardina común entre la Región de Valparaíso y la Región de los Lagos”, estudio denominado “Reclas”, con el objetivo de evaluar y caracterizar el stock de dichos recursos. “Dicho estudio, permitirá obtener una fotografía más actualizada respecto de la distribución y abundancia del recurso sardina común”, expresaron.

En cuanto a la sardina austral, desde la Subpesca explicaron que en la sexta sesión del CCT de Pequeños Pelágicos de 2018, se determinó que la pesquería, en las aguas interiores de la región de Los Lagos, se encuentra en estado de sobreexplotación, con un nivel de biomasa desovante bajo el 30%, sin signos evidentes de sobrepesca, conforme con la evaluación del stock presentada por el IFOP. Se detalló que, a partir del año 2015, se registra una tendencia a la baja en los reclutamientos. Además, el crucero de evaluación hidroacústica de 2018 (abril) reportó un stock con baja productividad y una estructura demográfica deteriorada, lo que se reflejó “en la actividad pesquera de la flota comercial, que solo capturó el 49% del total de la cuota, continuando la tendencia decreciente de los desembarques”, manifestaron los técnicos de la Subsecretaría.

No obstante lo anterior, y dada la alta variabilidad de estos recursos, “se continúa tomando la información necesaria para actualizar su condición. De esa forma, en abril de 2019 está prevista la realización de un crucero acústico que podrá aportar más datos respecto de la biomasa y abundancia del recurso para la presente temporada”, concluyeron.

Uno de los interlocutores que dialogó con los pescadores de sardina austral de Los Lagos, cuando estaban movilizados, fue el seremi de Economía local, Francisco Muñoz, quien expresó que finalmente se dio un diálogo fluido con la federación en cuanto a los criterios de asignación de cuota para el año 2019. “Un aspecto a analizar correspondió al criterio del CCT-PP para la determinación de la cuota. Se consideraron las observaciones de la organización respecto de las fechas de realización de los estudios y la coincidencia con los períodos de veda. Sin embargo, fue también un aspecto de análisis que en 2018 la extracción de sardina austral superó levemente el 50% de la cuota asignada. Con esto, la cuota está sujeta a reevaluación dependiendo del próximo estudio que se realizará durante el primer semestre y el esfuerzo pesquero registrado por la flota regional. Esto ha sido plenamente acordado con sus representantes”, expuso.

Los pescadores, tanto de sardina común como de sardina austral, esperan que luego de un buen tiempo sociabilizando y comunicando las inquietudes, la autoridad pueda reevaluar la forma en que se están administrando estas pesquerías de enorme importancia económica y social en los lugares donde se desarrollan. Al menos en el caso de la sardina austral, parecer haber un mayor acercamiento entre las partes.