Revista Aqua Nº222

marzo de 2019

Talleres de redes: Mejorando la gestión ambiental

Las instalaciones que se encargan del lavado y cuidado de las redes que se utilizan en los centros de cultivo de salmónidos han mejorado notablemente sus estándares, utilizando tecnologías que les ayudan a tener una buena gestión de los residuos.

Talleres de redes: Mejorando la gestión ambiental

El trabajo de los talleres de redes, donde se lavan, reparan y mantienen estos utensilios utilizados en los alrededor de 400 centros de cultivo que operan hoy en la industria chilena del salmón, no es nada fácil. En estas faenas se desprende una gran cantidad de residuos industriales líquidos (Riles), derivados del lavado, y residuos industriales sólidos (Rises), provenientes de los materiales que pueden venir incrustados, situación por la cual estas instalaciones son constantemente objeto de fiscalización.

En 2015, por ejemplo, la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) inició un proceso sancionatorio contra la empresa Redes&Nets, presentando cinco cargos debido, principalmente, al manejo de los residuos líquidos y sólidos. En la ocasión, la empresa presentó un Programa de Cumplimiento (PDC) con 15 acciones a ejecutar en seis meses. En enero de 2018, se declaró que la ejecución de dicho programa fue satisfactoria y el caso quedó cerrado.

En 2016, en tanto, se conoció la historia de Servinets, taller al cual se le inició un proceso sancionatorio en julio de 2016 por tres hechos infraccionales, uno de ellos gravísimo, y que tenía que ver con la ejecución de modificaciones de consideración en la disposición de residuos líquidos y sólidos del proyecto. Se trataba de unos pozos ubicados en el límite de su terreno con el del predio vecino, donde, de acuerdo con la SMA, se produjo una acumulación y rebalse de esta descarga hacia el estero Chinchihuapi, que pasa por el sitio arqueológico Monteverde. Por esta última razón, este hecho alcanzó un alto nivel mediático, al menos localmente.

“Lo más grave fue que la empresa mantuviera estos pozos con acumulación de Riles que no formaban parte de su Resolución de Calificación Ambiental (RCA). Las otras dos infracciones tenían que ver con omitir el aviso de unos monitoreos y por no cumplir tampoco con una medida provisional que en su minuto la Superintendencia le ordenó, relacionada con la necesidad de vaciar los pozos”, cuenta la jefa de la región de Los Lagos de la SMA, Ivonne Mansilla. Esta compañía también se acogió a un PDC, el cual fue aprobado en mayo de 2017, luego de un arduo proceso, puesto que, como había una posible afectación de un sitio arqueológico de enorme relevancia, se tuvo que contar con la opinión y participación del Consejo de Monumentos Nacionales.

“Este PDC está vigente y contempla 20 acciones que la empresa tenía que ejecutar en un plazo de siete meses. Hoy está pendiente la acción N° 14, que se refiere a un estudio geoquímico que hay que realizar en la zona para ver si hubo impacto en el sitio, cuya ejecución tiene que ser aprobada por el Consejo de Monumentos”, informa la funcionaria. Una vez realizado este estudio y si todas las acciones son aprobadas satisfactoriamente, el caso podría quedar cerrado. Mientras tanto, la empresa está operando, en la actualidad, con normalidad.

Residuos y olores

De acuerdo con Ivonne Mansilla, los principales problemas ambientales asociados con los talleres de redes tienen que ver, como queda bien claro más arriba, con el manejo de Riles, aunque también está el manejo de lodos y de residuos sólidos. En este último aspecto, la profesional destaca que las redes suelen llegar a las instalaciones de lavado con residuos marinos adosados que, si no se manejan bien, pueden causar mal olor. “Las denuncias que tenemos generalmente tienen que ver con estos malos olores y con descargas irregulares de Riles. También ocurre que en nuestras fiscalizaciones observamos diferencias entre la ejecución real del proyecto y lo que estaba descrito en la RCA o ejecución de ampliaciones que no están regularizadas”.

Para abordar el tema de los olores, la SMA ha estado fiscalizando y recientemente pudo instalar equipos de medición de gases en un taller de redes, específicamente, en Redes&Nets, así como en el ente receptor, que en este caso fue la escuela de Trapén, que está muy cercana. “Medir olores no es fácil. Se suele hacer con paneles de expertos cuyas narices están calibradas para poder tener datos certeros. Sin embargo, desde el año pasado, la Superintendencia comenzó a invertir en estos equipos que permiten hacer la medición. Ya lo hicimos en un taller y lo hemos repetido en otras instalaciones de la zona”, dice Ivonne Mansilla.

Mejorando el estándar

Desde la Asociación de Talleres de Redes (Atared) –que reúne a instalaciones de la región de Los Lagos y Aysén– destacan que tienen un estatuto bastante claro donde se exige a todos sus socios un correcto desempeño en los aspectos normativos y ambientales. De hecho, Servinets perteneció al gremio, pero cuando ocurrieron los hechos que derivaron en un proceso sancionatorio por parte de la SMA, la firma dejó ser parte de este grupo. “En situaciones de esta naturaleza, los estatutos son claros y el gremio tiene que formarse una opinión propia. No hacemos defensa corporativa”, expresa la gerente técnico de Atared, Soledad Zorzano.

En cuanto a la gestión ambiental de los talleres que hoy forman parte de Atared, la ejecutiva destaca que aquellos que “efectúan mantenimientos que incluyen tratamiento de residuos necesitan de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para operar legalmente. En el caso nuestro, todos cuentan con su RCA al día. Además, todos los tratamientos son físico-químicos y aprobados por las autoridades competentes, según estándares fijados por diversas normativas”.

Respecto de las tecnologías de tratamiento utilizadas, de acuerdo con Soledad Zorzano, hoy se usan diversos filtros, prensado de lodos y cambios bruscos de pH para eliminación de vectores de riesgo. Además, se han evaluado otras tecnologías, siendo la más interesante la electrocoagulación, consistente en un proceso de desestabilización de los contaminantes del agua, que pueden estar en suspensión o bien emulsionados o disueltos, a través de la acción de corriente eléctrica directa de bajo voltaje y con el uso de electrodos metálicos de sacrificio, usualmente de aluminio/hierro. No obstante, la inversión asociada no es menor, con un período de retorno significativo, de modo que ahí la decisión es de las empresas.

La ejecutiva destaca también que los talleres constantemente son sujetos a fiscalización y no sólo de la SMA, sino que también por parte de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) y la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante de Chile (Directemar), “según el medio donde se evacuen los residuos”.

Además, los socios de Atared han realizado proyectos con Fundación Chile y la Universidad de Concepción, con el fin de cumplir correctamente con la normativa asociada a Riles y realizan continuos monitoreos internos que se suman a los que efectúan los servicios competentes. “Las empresas realizan un muy buen trabajo técnico”, dice Soledad Zorzano.

Actividad sustentable en Magallanes

Actualmente, en la región de Magallanes, hay uno o dos talleres de redes. Uno de ellos es el perteneciente a la empresa Skysal, llamado “Mina Marta”, el cual en este momento trabaja solo con redes sin impregnar, por lo que sus residuos en la parte del proceso de limpieza y lavado de las redes, son netamente orgánicos y sin químicos.

“Los Riles generados por el proceso de lavado son conducidos primero a una estación de decantación y, luego de eso, pasan por una planta de tratamiento química floculadora, para continuar su camino por una cinta filtrante, separándose así los residuos sólidos de los líquidos. Los sólidos son transportados a una unidad de secado natural, los cuales posteriormente son enviados a vertederos autorizados para su disposición final. Los líquidos, en tanto, pueden ser reutilizados o descargados según el Decreto Supremo N° 90/00”, cuenta el subgerente de producción de Skysal, Taller de Redes “Mina Marta”, Cristián Rivera.

Según lo detallado, en el área de reparación y modificación de redes de esta instalación se generan también residuos sólidos constituidos por trozos de hilos, cabos y recortes de redes, los cuales son acopiados y enviados a vertederos autorizados. “Los residuos peligrosos (aceites, combustibles y pinturas, entre otros) son derivados a una planta de residuos industriales presente en la región, la cual se encarga de su disposición final”, precisa el ejecutivo.

Sobre las tecnologías utilizadas, Cristián Rivera informa que, “a pesar que nuestra planta de tratamiento cumple con el D.S. N 90/00, hace dos años atrás incorporamos un sistema de filtro biológico, compuesto por dos estructuras que en su interior contienen biobloques con presencia de bacterias que cumplen la función de atrapar materia orgánica fina y purificar con mayor fuerza el ril que luego se descarga”.

En Magallanes, los talleres también son fiscalizados tanto por la SMA, como por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), el Servicio Nacional de Salud y la Inspección del Trabajo, entre otros entes.

Cristián Rivera destaca que “cada día se presentan nuevos desafíos, tanto en operación, como en producción, pero es difícil poder abordarlos debido a los cambios de estrategias productivas de cada empresa, creando con ello un inestable panorama de inversión, crecimiento y proyección”. El ejecutivo explica que, ciertamente, se debiera avanzar en términos de infraestructura, maquinarias y calidad de la mano de obra, pero que “todo esto no es posible por la falta de volumen de redes que se quedan en la zona”. En cuanto al tratamiento de residuos, por ejemplo, dice que sería ideal poder contar con áreas de reciclaje de materiales que se van desechando, como hilos, cabos y paños de redes.

Conocer bien la RCA

Desde los casos de Redes&Nets y Servinets, la SMA no ha efectuado nuevos procesos sancionatorios relevantes a talleres de redes, lo que daría cuenta de que los esfuerzos están dando resultados. Para que este tipo de instalaciones puedan continuar con una correcta gestión ambiental, Ivonne Mansilla recomienda, en primer lugar, conocer muy bien y cumplir con lo dispuesto en la RCA, así como responder a las Normas de Emisión, sobre todo, a la vinculada al manejo de Riles. También conocer todas las normativas aplicables a sus faenas y estar al día con las instrucciones, y actualizaciones de éstas, emanadas desde la SMA u otros servicios con competencias sobre la instalación. “Los titulares también deben recordar que cualquier incidente y/o contingencia debe ser avisado en un plazo de 24 horas, con el fin de que nosotros también podamos actuar de manera diligente y dar a conocer estas situaciones de manera oportunidad a las autoridades y comunidad”, de acuerdo con la funcionaria.