Revista Aqua Nº2010

diciembre de 2017

En zonas aisladas: Abastecimiento de insumos críticos

Cada vez más, la industria se va a producir salmónidos en lugares aislados o remotos. La estrategia tiene varios factores positivos pero también requiere de una logística especial. Más si se trata de insumos críticos.

Logística acuícola-pesquera (referencial)

A principios de la década del 2000, la mayor parte de la industria del salmón de Chile se concentraba en la región de Los Lagos. La razón era bastante obvia. Cercanía a centros urbanos, presencia de proveedores y una logística instalada que ciertamente facilitaban las operaciones de los productores. En aquellos años, la actividad chilena era la más eficiente del mundo llegando a un costo de producción de US$1,4/kg.

No obstante, el crecimiento experimentado por la actividad hizo que también aumentara la incidencia de patógenos y parásitos, llevando a varias compañías a iniciar sus operaciones en la región de Aysén, donde son abastecidas desde Puerto Montt, Quellón o Puerto Chacabuco. Rápidamente, la industria comenzó a inclinar la balanza y llegó a engordar cerca del 60% de la biomasa en la zona. Poco después, los problemas sanitarios también hacían su arribo y comenzaban a incidir fuertemente en los costos productivos. En 2013, se sobrepasaban los US$5/kg.

Nuevamente, esta situación motivó a los productores para que fijaran sus ojos en otra zona. Esta vez fue la región de Magallanes, en el extremo sur y donde la incidencia de los dos grandes desafíos que afecta a la industria, SRS y cáligus, son bajos. No obstante, se sabe que allí no existe una logística suficientemente desarrollada. Entonces, a Salmones Magallanes y Nova Austral, se fueron sumando Cermaq y Australis y, más recientemente, se anunció el arribo en el corto plazo de Blumar y Multiexport Foods.

Dada su lejanía, que llega a 1.309 kilómetros en línea recta entre Puerto Montt y Punta Arenas, las compañías que ya operan en el área se las han tenido que ingeniar para abastecerse de, especialmente, insumos críticos. Eso considera la construcción de bodegas propias, alianzas con navieras o desarrollo de proveedores locales. Acá van algunos de sus desafíos y soluciones.

Alimento para peces

Uno de los insumos más importantes para la industria del salmón es el alimento. Y si bien los peces pueden pasar varios días en ayuno, como sucede antes de que reciban tratamientos antiparasitarios, la idea que siempre está detrás es que se nutran de la mejor forma para que los ejemplares crezcan lo más rápido posible.

“Como las condiciones climáticas en la región de Magallanes pueden llegar a ser muy adversas, lo que impide que a veces los barcos puedan cumplir con normalidad sus tracks de navegación, nosotros siempre manejamos un stock de respaldo en nuestras bodegas que varía entre las 450-550 toneladas”, comenta el jefe de Adquisiciones de Nova Austral, Erick López.

Salmones Magallanes, cuya base se sitúa en Puerto Natales, ha adoptado medidas similares. “En el caso de alimento para peces, es a base de proyecciones anuales y, por lo tanto, siempre se mantiene un stock crítico en bodegas cerradas y especialmente para el acopio de alimento para nuestros peces. Tenemos excelentes proveedores en la zona que nos permiten contar con la infraestructura adecuada de almacenaje”, dice el jefe de Logística de la compañía, Héctor Guerrero, agregando que sus instalaciones “nos da una holgura de unos 30 días para reaccionar ante contingencias y así evitar situaciones de complejidad para nuestras propias operaciones”.

Se puede destacar que, generalmente, las naves utilizadas para transportar alimento a zonas del extremo sur tienen una capacidad mínima de 600 toneladas y que mientras el flete marítimo para este insumo en la región de Los Lagos llega a los US$30/t, puesto en Magallanes la cifra puede crecer fácilmente hasta los US$200/t.

Un dato para tener presente es que la duración del alimento para peces almacenado en un pontón de 240 toneladas se relaciona directamente con el tamaño del pez. Es decir, si los ejemplares fueron ingresados recientemente, 20 toneladas del insumo bastarán para cubrir un periodo de hasta 20 días. Si los animales están cerca de la cosecha, 240 toneladas alcanzarán solo unos cinco días. No por nada, a principios de este año, Australis inauguró un pontón con capacidad de almacenamiento de 500 toneladas de alimento para la zona de Magallanes.

Medicado

En la industria, los veterinarios saben que para controlar los brotes de bacterias, por ejemplo, la clave está en el rápido suministro de alimento medicado y cumplir cabalmente con el tratamiento que dura 14 días. Frente a estas situaciones, la actividad ha diseñado dos formas de respuestas. La primera se relaciona con las mismas productoras de alimento para peces, las que suscriben el compromiso de darle prioridad a este tipo de insumo y sacarlo desde sus instalaciones entre cinco a siete días. También juegan un rol muy importante los asistentes técnicos de las compañías, quienes deben estar preparados para solicitar rápidamente la elaboración del alimento medicado según los requerimientos de sus clientes. En el caso de Punta Arenas, todo el proceso puede llegar a tomar hasta 15 días y considerando que el transporte en mar –dependiendo de la embarcación– tarda entre cinco a diez días.

Para ganar tiempo, y si las condiciones climáticas fueran tan adversas que se prohíbe la salida de las embarcaciones desde Puerto Montt, se puede cargar el insumo en un camión, con doble chofer y efectuar el traslado vía Argentina. El tiempo estimado hasta Puerto Natales es de tres días.

Mortalidades y ensilaje

Con el objetivo de disminuir los riesgos sanitarios y proteger el medio ambiente, la normativa post ISA obligó a los salmonicultores a desnaturalizar los peces muertos en los centros de cultivo. Y mientras que Salmones Magallanes se ha convertido en la única compañía en el país que tomó la opción de incinerar “por un tema de eficiencia”, dice el médico veterinario de la productora, Francisco Villalón, la mayoría ha decidido instalar pontones para almacenar ácido fórmico y su correspondiente ensilaje.

¿Qué sucede cuando los barcos que retiran la mortalidad desnaturalizada o que transportan el producto no pueden ingresar al centro durante varios días? Para enfrentar esta situación, algunas compañías se han preparado con grandes estanques de ensilado de 15 m3 o poseen una reserva adicional de ácido fórmico que pueden trasladar sin poner en riesgo a las personas o las faenas. Sin embargo, se advierte que es muy difícil que un centro de cultivo quede aislado por más de cinco días. “Si el problema es muy inusual, como una mortalidad por bloom de algas, ahí se recurre a todos los medios disponibles”, comenta Hugo Merino, el jefe de Productos Terminados de Nova Austral.

“Contamos con un estricto plan de acción de mortalidades masivas, autorizado por los organismos correspondientes, el cual contempla solo en esos casos el uso de ensilaje en mar o en planta de proceso. Si el volumen es mucho más relevante, usamos wellboats o pesqueros de altamar a otras regiones, a plantas reductoras especializadas o a vertederos autorizados, tal como lo hicimos años atrás cuando tuvimos un evento de bloom de algas”, explica Francisco Villalón.

Otros insumos

Pero en un centro de cultivo se utilizan o requieren de muchos otros insumos críticos. Si hubiese que hacer un ranking, en tercer lugar se podrían poner a los combustibles que permiten el funcionamiento de los generadores eléctricos que entregan habitabilidad a la misma infraestructura y dan vida al sistema de alimentación. En general, estos artefactos navales cuentan con una capacidad para almacenar 10.000 litros de petróleo y son “rellenados” dos veces al mes.

También se debe considerar, y especialmente en verano, la disponibilidad de oxígeno que permite enfrentar de mejor forma las bajas de este vital gas en la columna de agua. Muchas empresas poseen estanques sobre plataformas, aunque otras han preferido asegurarse el suministro y contratar un sistema que permite controlar, producir in situ y difundirlo a través de difusores.

Aunque se puede incluir como insumos críticos determinados repuestos, situación que puede ser solucionada rápidamente mediante la vía área, un aspecto que no se deja de mencionar son los víveres para la alimentación de los trabajadores. Y es que, a pesar de contar con cámaras para almacenar gran parte de ellos, el acceso a verduras o frutas frescas se considera crucial. Sin embargo, compañías como Nova Austral o Salmones Magallanes tienen diferentes acuerdos para evitar la ausencia de alimentos. “Manejamos un stock de 15 días, a base de proveedores que, en su mayoría, son de Puerto Natales”, apunta Héctor Guerrero.

Mayor infraestructura

Las productoras de salmónidos evitan momentos críticos por medio de una buena planificación y proyección de las necesidades, no obstante, existen varios aspectos que podrían facilitar las operaciones. Quizás el más necesario sea la instalación de un centro de logística que pueda almacenar alimento y/o otros insumos críticos. Se dice que este se podría situar en Punta Arenas para suministrar a gran parte de los centros de cultivos.

Pero hay más. Por ejemplo, en Puerto Natales “es necesario invertir en nuevos sitios de embarque y desembarque, ya sean estos puertos y/o rampas”, comenta el gerente de Operaciones de Salmones Magallanes, Rodrigo Salazar, quien agrega que también se necesitan de “equipos de apoyos como grúas de alto tonelaje y el mejoramiento de accesos y caminos”.

Mientras no se concrete lo último, las productoras de salmónidos situadas en zonas extremas continuarán haciendo todo lo posible para abastecerse de sus insumos críticos y así continuar con sus faenas y el debido resguardo de su personal y biomasa.

“En general, la logística en el sur austral se logra resolver, pero a costos muy elevados. Además, el tema también aplica a las personas, ya que hay pocos vuelos y no existe otra forma rápida de llegar allá. No está demás mencionar la complicada logística que se necesita para exportar los productos terminados”, reflexiona el gerente general de Nova Austral, Nicos Nicolaides.