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El
desarrollo exitoso de la salmonicultura en Chile ha
tenido como uno de sus grandes aliados la calidad de
las aguas y la situación ambiental general. Un
objetivo global del desarrollo y mantenimiento de la
actividad en el corto y mediano plazo, debiera ser conservar
esta ventaja. Otro elemento relevante se refiere al
comercio internacional y a la apertura de mercados con
mejores condiciones, los cuales exigen cada vez más
la garantía de preservación de ciertas
condiciones ambientales.
El excedente de nutrientes aportado al ambiente puede
ser causante de eutroficación. En este sentido,
el mayor impacto y el más difícil de controlar
es aquel causado por balsas jaulas flotantes, tanto
en lagos como en el mar. Si bien es posible estimar
con bastante precisión los aportes totales de
nitrógeno y fósforo (principales gatillantes
de eutroficación) al ambiente una vez conocida
la producción, los factores de conversión
y el contenido de P y N del alimento, no es posible
precisar cuál es el destino de estos nutrientes.
Se sabe que una proporción importante podría
quedar bajo las jaulas mismas, dependiendo de las condiciones
morfológicas y de corrientes del sitio, pero
una parte considerable también es reciclada directamente
en la columna de agua.
Es por ello que se hace necesario estudiar y registrar
las tendencias temporales y espaciales de algunas variables
indicadoras del estatus trófico de los cuerpos
de agua; en otras palabras, la disponibilidad de nutrientes
y su aprovechamiento biológico. En el mar es
recomendable mantener un seguimiento de al menos dos
veces por año de variables en la columna de agua,
que más que detectar efectos de la salmonicultura,
permiten evaluar la situación ambiental para
los salmones y la prevención de florecimientos,
entre otros, y evaluar así las variables del
fondo. Las áreas de mayor carga de salmones y
que podrían presentar situaciones más
sensibles en el mar son el Estuario de Reloncaví,
áreas de Puerto Montt, Calbuco y Quellón,
en la X Región, y el área de Puerto Cisnes
en la XI Región. En agua dulce, los lagos de
mayor relevancia en este sentido serían el Lago
Llanquihue y algunos lagos de Chiloé.
En respuesta a esta necesidad, la Asociación
de Productores de Salmón y Trucha de Chile, a
través del Instituto Tecnológico del Salmón,
Intesal, firmó un convenio con la Universidad
Austral de Chile para mantener un programa de monitoreo
e investigación permanente de la calidad de las
aguas en las principales áreas de cultivo de
salmones, tanto en el mar interior como en agua dulce.
Este estudio e investigación serán llevados
a cabo por intermedio del Laboratorio de Ecología
Acuática y del Instituto de Acuicultura perteneciente
a la Facultad de Pesquerías y Oceanografía
sede Puerto Montt.
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