|
El
proceso de negociaciones con Estados Unidos para establecer
un Tratado de Libre Comercio, TLC, no es distinto a
lo que se ha venido haciendo en el país. Sin
embargo, existen dos factores que lo hacen distinto
a otras negociaciones: lo hemos esperado durante muchos
años, y esto genera una natural ansiedad; y estamos
negociando con la primera potencia política,
económica y militar del mundo. Hemos firmado
muchos acuerdos, pero éste es muy especial.
Es válido preguntarse por qué la principal
potencia quiere negociar con un país pequeño
como el nuestro. Estados Unidos tiene un claro interés
comercial. Hoy en día, como lo ha señalado
Robert Zoellick, el negociador americano, Estados Unidos
ha perdido participación de mercado a costa de
Canadá y México, países con los
cuales Chile ya tiene un acuerdo de libre comercio.
Actualmente, los productos estadounidenses que entran
al mercado nacional deben pagar un 7% de arancel, a
diferencia del 0% que pagan los provenientes de Canadá
y México.
Sin embargo, además del factor comercial, más
importante para Estados Unidos es el hecho de dar una
señal de que va a reasumir un liderazgo en materia
comercial que estaba perdido. Durante buena parte de
la administración de Bill Clinton no hubo mayores
iniciativas de carácter comercial en su país
y, siendo la principal economía del mundo, el
hecho de estar "marginado" de las negociaciones
más importantes de manera proactiva, hacía
que el sistema no funcionara. Una vez que Estados Unidos
vuelve a embarcarse en las negociaciones, está
dando una buena señal al mundo.
¿Y por qué lo hace con Chile? Creo que
hay buenas razones y, una de ellas, es claramente comercial,
aunque no la más importante, como se indicara.
Somos una nación de 15 millones de habitantes,
pero que está creciendo. Tenemos un ingreso per
cápita de alrededor de US$ 6 mil anuales y es
un país donde se hacen negocios.
Desde el punto de vista de Estados Unidos, el nuestro
es el país "comercialmente más razonable"
en la región y con el cual puede entenderse en
esos términos. Tenemos un enfoque hacia la apertura,
una serie de políticas públicas y una
aproximación muy similar al país del norte
en un número importante de materias.
|