El Centro de Investigaciones Marítimas de Quintay, Cimarq, creado por la Escuela de Ciencias del Mar de la Universidad Andrés Bello, acaba de obtener su tercera concesión marítima para la realización de proyectos de investigación en torno a la biodiversidad marina. Con esta nueva concesión, el centro completa alrededor de 5.000 m2 en la rada de Quintay, V Región.

El lugar, rico en producción biológica y libre de contaminación, es usado por alumnos e investigadores de la universidad para el estudio de diferentes especies como el ostión del norte, la lapa y, más recientemente, el lenguado chileno. No obstante, la gran fortaleza del centro la constituye el cultivo de erizos. “En estos momentos los estanques tienen la capacidad de producir un millón de semillas de erizos, lo que más tarde se traducirá en una mayor repoblación de este recurso en la zona”, aseguró Roberto Cabezas, director de la Escuela de Ciencias del Mar de dicha casa de estudios.
Este cultivo es desarrollado de manera conjunta con los pescadores artesanales de Quintay, quienes se responsabilizan de la engorda del erizo, haciendo uso de sus áreas de manejo y explotación.