Debido a que el precio del salmón ha caído considerablemente durante el último tiempo en Noruega, Pan Fish, Fjord Seafood y Hydro Seafood han adoptado la estrategia de mantener los peces en las jaulas, con la esperanza de que los precios vuelvan a subir. La semana pasada, el nivel de precios se estaba acercando peligrosamente al precio mínimo de la Unión Europea, por lo que si disminuye aún más, se aplicarán aranceles de penalización sobre los exportadores de salmón noruego, informó FIS. El resto del sector ha contemplado mantener al salmón en las jaulas como una forma de servicio a la comunidad, lo cual es considerado arriesgado por Frank Asche, catedrático en economía pesquera de la Norwegian School of Economics and Business de Bergen. Cuando algunas compañías retienen el salmón, los que venden consiguen mejores precios de los que conseguirían si comercializaran a la vez. “Probablemente, las compañías no retienen el salmón sin tener sus razones, pero no hay garantías de que los precios vuelvan a subir. Se exponen a un riesgo enorme”, comentó Frank Asche a Fiskaren. Si la causante de la baja de precio es la reducción de la demanda del mercado, las compañías que mantienen su salmón en jaulas corren un gran riesgo. Además, si el precio del salmón fluctúa en sólo una corona noruega, esto implica una gran diferencia para estas empresas.