Fis informa que, de acuerdo con las previsiones del Instituto de Investigación Pesquera de la Universidad de Washington, la principal pesquería de salmón sockeye de Alaska, en la Bahía de Bristol, producirá el próximo año una cosecha de sólo 13,8 millones de ejemplares de un total de 21,5 millones. Es decir, una disminución del 33% con respecto a la cosecha actual, que alcanzó los 20,5 millones. Una situación que podría agravar este problema que enfrentan los pescadores, es la posibilidad de que los precios sean incluso peores que los US$ 0,64/lb que cobraron este año. En general, la demanda de salmón de Alaska silvestre ha sufrido debido al aumento considerable de la producción de salmón de cultivo mundial. Jeff Regnart, directivo pesquero de la Bahía de Bristol, adelantó que las previsiones estatales también pronosticarían una captura floja en este sector, anticipando sólo entre un millón y un millón y medio de ejemplares más que la Universidad de Washington. Según Regnart, las bajas predicciones para el próximo año reflejan, en parte, la escasez de peces en edad madura desde el desastre de 1997. Pero lo más relevante parece ser los cambios en la supervivencia del pez en el océano, debido tal vez al calentamiento de las aguas o a un mayor número de depredadores.