Según Sigrunn Bekkevold, director del instituto de investigación noruego RUBIN, es posible que los desechos de pescado puedan ser más lucrativos que la industria de filetes en unos pocos años más. “Los intestinos son muchos más interesantes. En cinco o diez años, la abundancia generada por los residuos podría representar de cinco a siete billones de koronas noruegas”, explicó. Intrafish informa que los residuos de bacalao suman alrededor de 160.000 t de intestinos, lo cuales actualmente son arrojados al mar. El cultivo de peces también tiene grandes cantidades de desperdicio y se espera que aumenten. En total, los subproductos de la industria del cultivo de peces y de la pesca significan un valor potencial de alrededor de 1 billón de koronas al año, pero esto sólo representa una fracción de su valor potencial. Mucho del material sin elaborar es actualmente enviado a la industria del alimento, que es un mercado de baja retribución. Según Bekkevold, nuevos procesos industriales podrían ser desarrollados y, en este sentido, la industria pesquera debería hacer un uso mucho mejor de sus subproductos. Algunos de los que debieran ser de interés de otras industrias son los aminoácidos del residuo del salmón, que podrían ser utilizados en la producción de alimento especial o para el uso de la industria farmacéutica. Por ejemplo, el kitosan de las caparazones del camarón es usado como preservante de alimentos.