El pasado jueves 2 de noviembre, se llevó a cabo la última audiencia de la Comisión de Agricultura, Silvicultura y Pesca de la Cámara de Diputados, para analizar el proyecto de ley que establece límites máximos de captura por armador o cuotas individuales intransferibles. Sin embargo, al momento de votar por la idea de legislar, se obtuvo como resultado un empate de seis votos a favor y seis en contra, más una abstención. Según el reglamento se votó tres veces, pero en ninguna de ellas se logró terminar con el empate. Debido a esta situación, mañana martes se reanudará la tarea legislativa para esclarecer si el proyecto en cuestión va a la sala, donde votan todos los diputados con un informe negativo o positivo de la Comisión. A pesar de lo anterior, el diputado Alejandro Navarro aprovechó la oportunidad para introducir indicaciones al proyecto, orientadas a resguardar las plantas procesadoras que no cuentan con flota, permitir la licitación anual de parte de la cuota global y, principalmente, sacar del proyecto todas las especies que no presentan problemas de sobreexplotación, dejando sólo a especies como el jurel, sardina, anchoveta y la merluza de cola de la zona centro sur del país. Según informa El Mercurio, el gremio pesquero representado por la Asociación de Industriales Pesqueros, Asipes, y por la Sociedad Nacional de Pesca, Sonapesca, consideró esta situación como una señal sumamente negativa para el país y un muy mal augurio para el sector. Si mañana no se aprueba el proyecto, manifestaron que la crisis del sector pesquero se agudizará y significará un aumento de la cesantía en zonas pesqueras. Las entidades gremiales se encuentran a la espera de una solución legislativa por más de tres años y sostienen que el sector pesquero industrial ya ha perdido un tercio de sus fuentes de empleo y está arriesgando el 50% de aquellos que aún permanecen en él.