(La Voz de Galicia) El consejo de administración de Pescanova quiere detener la subasta de PescaChile y mantener a la filial como un activo estratégico del grupo. El retraso del proceso anunciado por el administrador concursal chileno, Herman Chadwick, le garantiza todavía un pequeño margen de tiempo.

En declaraciones a medios de comunicación chilenos, Chadwick explicó que el plazo, que vencía el 29 de noviembre, se extendió al 10 de diciembre, por la necesidad de contar con mayor tiempo para revisar los términos del contrato de venta, con el fin de que en la próxima junta de acreedores (el 12 de diciembre) ya se cuente con los sobres de la docena de propuestas previstas.

Según Chadwick, el proceso de venta de los activos podría paralizarse si Pescanova ofreciera pagar todos los créditos que mantiene, por un importe de US$130 millones (EUR$96,3 millones), para lo cual Pescanova, dada su precaria situación, necesitaría encontrar en menos de 20 días un socio inversor.

Filial argentina

En tanto, el diario Faro de Vigo informó que la actividad de la filial de Pescanova en Argentina, Argenova, continúa “sin sobresaltos”, gestionada por Deloitte y sometida al control del síndico (administrador concursal), ya que suspendió pagos el pasado 3 de mayo. Por lo tanto, cualquier operación que afecte a la preservación de sus activos debe contar con el visto bueno de las autoridades judiciales. Y el juzgado de Buenos Aires que instruye el concurso de Argenova ha validado la decisión de la empresa de arrendar dos inmuebles de su propiedad: un local comercial y una planta de elaboración y procesado de pescado.

La planta, una de las dos que posee esta filial, la gestiona ya la empresa local Pesquera Puerto Comodoro SA a cambio, inicialmente, de 37.000 pesos argentinos al mes (EUR$4.600 euros), que se elevarán a 74.300 pesos (EUR$9.265). El contrato tiene una duración de 36 meses, según la resolución judicial consultada por el diario español Faro de Vigo.

La planta está ubicada en la localidad de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, y estaba sin actividad. Al margen de esta, Argenova trabaja en una planta de Puerto Deseado, en Santa Cruz, misma localidad donde tiene su sede Vieira Argentina. Es aquí donde se centra la actividad de Pescanova, con la recepción del marisco capturado a bordo de los barcos tangoneros, el calamar de los poteros y, sobre todo, de la especie más codiciada: la merluza negra.

Argenova posee 17 buques, y todos ellos faenan con normalidad (a excepción de las paradas biológicas) gracias a la línea de crédito de hasta EUR$56 millones que Pescanova firmó en junio con siete bancos y Xesgalicia. El gambón australiano, como precisaron desde la pesquera, se procesa a bordo. Tiene doce buques tangoneros en propiedad (dedicados a la captura de este marisco), además de tres poteros (para el calamar, ahora fuera de temporada) y dos palangreros.
Con estos últimos captura, de forma casi artesanal, una especie codiciada en el mercado norteamericano como la merluza negra o bacalao austral, que también captura la flota de Pescanova en Chile (con PescaChile) y en Australia (con Austral Fisheries, aunque la pesquera de Chapela acaba de vender el 50% que tenía en esta sociedad por EUR$30 millones).

Respaldo del juez

El magistrado Horacio Francisco Robledo (el mismo que se encarga del concurso de Vieira Argentina) establece en la resolución que “la concursada (por Argenova) puede seguir con sus operaciones normales para superar la crisis”, pero recuerda que está “vigilada” y tiene “restringida” su actividad de gestión. En cualquier caso, Robledo recoge que el local comercial alquilado -a Ricoh Argentina- estaba “paralizada”, por lo que el contrato de arrendamiento es bueno “para los intereses de la concursada y los de los acreedores”.

Lo mismo sucede con la planta de Comodoro ya que “el valor pactado ayudará a incrementar los ingresos” de Argenova ya que “convertirá una planta sin funcionamiento en operativa”. El arriendo de la planta, recuerda el juez en un auto notificado el lunes, “evitará el pago de gastos de una planta improductiva” y entiende que estas operaciones no ponen en peligro su patrimonio”.