(Pulso y Faro de Vigo) En la última reunión de acreedores celebrada el jueves 26 de diciembre, la junta encabezada por el síndico Herman Chadwick acordó por unanimidad presentar una contra oferta a la administración de Pescanova para frenar la venta de activos en Chile. La propuesta consiste en la libre disposición de US$40 millones en capital y que en el más breve plazo la hispana presente una oferta concreta por Pesca Chile, Nova Austral y Acuinova.

En la anterior junta de acreedores el representante de la matriz española leyó una carta del presidente de Pescanova Juan Manuel Urgoiti, en la que solicitaba detener la quiebra presentando una oferta de EUR$30 millones a través de un crédito (US$40 millones).

Si bien esto último fue tomado con cautela por algunos acreedores, representantes de la banca estiman que la oferta de la compañía fue “vaga y difusa”.

Sin embargo, Pescanova va contra el tiempo, pues en paralelo el síndico Herman Chadwick negocia la venta del brazo salmonicultor de Pesca Chile con el grupo canadiense Cooke Aquaculture, quien elevó su última propuesta presentada a mediados de año.

Pese a ello, el síndico informó a los acreedores que debido a las festividades de Fin de Año las negociaciones con los canadienses se reanudarían el próximo 2 de enero.

Inicio de impagos

Chadwick situó en septiembre de 2011 el inicio de la crisis financiera de la compañía. Según el diario español Faro de Vigo, esto es importante, ya que desde ese momento los acreedores pueden solicitar la impugnación de todas las ventas de activos ejecutadas si consideran que les han perjudicado. Dado que en Chile la llamada “fecha de cesación de pagos” determina el instante en que una compañía empieza a incurrir en impagos y es previa a la declaración de quiebra, que tiene efectos retroactivos.

Desde el 30 de septiembre de 2011 y hasta mayo de 2013, fecha en que PescaChile se diagnosticó como sociedad quebrada, para el síndico Herman Chadwick es un “periodo sospechoso”. Por su parte, el abogado Luis Felipe Castañeda, en representación de Pescanova, consideró que la fecha de suspensión de pagos “resulta injustificadamente lejana a la fecha de declaración de quiebra”. “En 2011 el desempeño económico y financiero de PescaChile era óptimo, no encontrándose en ningún caso en un estado de insolvencia”, dice el texto de apelación.

La filial de Pescanova rebate que fue “a comienzos del año 2013, específicamente en el mes de enero”, cuando “comenzaron una serie de problemas económicos, financieros” y también “administrativos” que llevaron a la empresa a pedir una prórroga en el pago de varios pagarés al banco HSBC.