(Reuters) Estados Unidos, que ya se ha enfrentado a China en torno a una zona de defensa aérea, dijo este jueves 9 de enero que las nuevas restricciones del gigante asiático a la pesca en aguas disputadas en el Mar de la China Meridional eran “provocativas y potencialmente peligrosas”.

La legislatura de la provincia de Hainan en China aprobó en noviembre las normas que entraron en efecto el 1 de enero, en las que se exige que los buques pesqueros extranjeros deben ser aprobados antes de entrar en aguas de su jurisdicción.

La medida, si es ejecutada a nivel general, podría empeorar las tensiones en la región. Pekín reclama casi todo el Mar de la China Meridional, rico en petróleo y gas, y rechaza las reivindicaciones rivales a partes del territorio provenientes de Filipinas, Taiwán, Malasia, Brunei y Vietnam.

“La aprobación de estas restricciones a las actividades pesqueras de otros países en partes disputadas del Mar de la China Meridional es un acto provocativo y potencialmente peligroso”, dijo la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Jen Psaki, durante una conferencia de prensa.

“China no ha ofrecido ninguna explicación o fundamento bajo la ley internacional para estos extensos reclamos marítimos”.

“Nuestra posición a largo plazo ha sido que todas las partes involucradas deberían evitar acciones unilaterales que eleven las tensiones y socaven las perspectivas de una solución diplomática o pacífica de las diferencias”, agregó.

Las normas pesqueras siguen a la creación a fines de noviembre de una zona de identificación de defensa aérea de parte de China sobre el Mar de China Oriental, en un área que incluye islas en el centro de una disputa territorial con Japón.

Estados Unidos respondió a la declaración de la zona aérea enviando dos bombarderos B-52 al área sin informar a China. Al mismo tiempo, aconsejó a las aerolíneas estadounidenses operar en línea con los llamados avisos a aviadores emitidos por países extranjeros.

La portavoz del Departamento de Estado no dio indicios de una posible respuesta oficial de Estados Unidos a la zona de pesca.