(APST) Con una excelente convocatoria se realizó el seminario “Ensilaje de mortalidad en centros productivos de peces  como recurso de protección para control del virus ISA”, organizado por  la empresa Fiordo Austral y que contó con la participación de OCEA, Crandon, y la Asociación de Productores de Salmón y Trucha de la Región de Magallanes.

El evento, que reunió al sector público y privado, abordó desde diferentes aristas el tratamiento de los desechos de la industria del salmón –seguridad, logística y normativas–, a través del ensilaje, procedimiento que transforma la mortalidad en una mezcla homogénea e inocua gracias a un proceso bioquímico que facilita su traslado y manejo, además de reducir la presencia o transmisión de ISA.

Seminario ensilaje.En la jornada de la mañana se abordaron las normativas de la ley atingente, el  proceso y cadena de valor  e implicancias de las sustancias químicas. En tanto, en la tarde se expuso sobre la logística, la descripción de dicho sistema y la prevención de riesgo aplicada a éste. Temas que permitieron tener una visión general y debatir en torno al ensilaje.

Con una industria salmonicultora creciente en la Región de Magallanes y con amplias proyecciones para los próximos años, este seminario permitió ampliar las perspectivas, teniendo una completa revisión del método del ensilaje que es empleado por la mayoría de las empresas productivas de la zona.

La directora regional del Servicio de Evaluación Ambiental, Karina Bastidas, destacó que este encuentro “son las líneas que esta región necesita para ir logrando un desarrollo sustentable de la industria” y agregó que “desde el punto de vista ambiental, el ensilaje es una buena opción comparado con la incineración, ya que se En tanto, el gerente de Operaciones de Fiordo Austral, Rafael Ortega, comentó que en Magallanes el volumen de ensilaje es bastante bajo por las buenas condiciones sanitarias y oceanográficas: temperatura, calidad del agua, entre otros factores favorecedores. “Como referencia, en el 2013, en las regiones de Los Lagos y Aysén se ensiló 45.000 toneladas y se estiman para este año unas 50.000. Todo esto se envía a nuestra planta reductora para obtener harina, fertilizantes y alimentos proteicos”, dijo Ortega.