(Pulso) Producir un kilo de salmón en Noruega es seis veces más rentable que en Chile. Así lo informó en sus resultados del cuarto trimestre de 2013 una de las mayores empresas del rubro a nivel mundial, la noruega Marine Harvest.

La compañía, que también tiene operaciones en Chile, detalló en sus resultados del cuarto trimestre del año recién pasado que el Ebitda (Beneficios antes de intereses, impuestos depreciaciones y amortizaciones) total por kilo en Noruega fue de 14 coronas o $1.227, mientras que en Chile este indicador fue de 2,50 coronas o $219,15.

¿Los motivos de tan amplia diferencia? La estricta normativa chilena para la industria salmonicultora, implementada tras la crisis que generó el virus de la Anemia Infecciosa del Salmón (ISAv), ha disparado los costos de las empresas, lo que a su vez ha impactado la última línea de las compañías, varias de las cuales -que informan sus resultados a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS)- están con números rojos.

“La diferencia es grande, pero tenemos las herramientas para disminuirla en los próximos años. En todo caso, estas diferencias que se muestran no solo obedecen a menores costos, sino que también a mayores precios (en Noruega)”, destacó Roberto Riethmüller, Chief Executive Officer (CEO) de Marine Harvest Chile.

El ejecutivo destacó las diferencias en los modelos de negocios en ambos países: “En Noruega existe un mayor control sanitario respecto a Chile. Esto les permite cultivar a densidades mucho más altas gracias a que mantienen una mayor distancia con sus competidores”, subrayó el Riethmüller.

En efecto, en Noruega los centros de cultivos están más separados que en Chile, lo que permite que en caso de alguna enfermedad esta no se transmita rápidamente entre los centros de cultivo.

Francisco Miranda, Chief Operating Officer (COO) de Cermaq Chile -filial de otra de las mayores salmonicultoras noruegas del mundo-, complementó que el costo de producción en Noruega es más bajo. “La diferencia entre Chile y Noruega es que aquí aún está más complejo el tema sanitario, lo que hace que los costos suban. A esto se suma una legislación muchísimo más rígida, pero la buena noticia es que hay mucho espacio para mejorar. Hay espacio para mejorar en la regulación y en la producción”, argumentó Miranda.

Cambios

El gobierno endureció la normativa para evitar una nueva crisis sanitaria tras el virus ISA, lo que llevó a encarecer la producción. Todo con el fin de evitar una nueva catástrofe. Si bien los resultados de las medidas dieron lugar a una industria más sana, producir un salmón hoy es mucho más caro que hace tres años. Los insumos han subido de precio, pero lo más relevante, afirman en el sector, es que hoy el manejo sanitario ha llevado al país a perder competitividad frente a Noruega.

Cinco de las principales empresas salmonicultoras del país, que informan sus resultados, han evidenciado un alza en sus costos de un 37% promedio.

Tan difícil es el momento actual que Invermar reveló su compleja situación: “requiere” renegociar su deuda con sus bancos acreedores, ya que “no contaría” con fondos suficientes para pagar sus deudas y mantener su producción, dijo a comienzos de diciembre de 2013.

En el gobierno hay conciencia, y ya se preparan cambios normativos para hacer menos rígida la legislación.

Una de las medidas que analiza el gobierno es ampliar el tiempo del periodo productivo de los centros de cultivo de 21 meses a 33 meses, manteniendo los tres meses de descanso entre cada periodo que establece la ley. Esto permitiría flexibilizar la logística que implica cosechar peces en una misma temporada por parte de distintas empresas que comparten un mismo barrio.