(La Tercera) Recién pasadas las 1:25 de la madrugada ingresaron al salón de conferencias de La Moneda los cancilleres y ministros de Defensa de Chile y Perú que participaron de la reunión del “2+2”, para entregar una declaración conjunta -programada originalmente para las seis de la tarde- acerca de la cita donde se comenzaron a trazar los primeros ejes de la aplicación del fallo de La Haya del 27 de enero pasado.

Tras más de 13 horas de discusión a puertas cerradas en el piso el piso 17 de la Cancillería, el ministro Alfredo Moreno leyó el documento.

“Cada país asume el compromiso de efectuar la identificación de su normativa interna que pudiese ser inconsistente con el fallo y procederá a adecuar dicha normativa de acuerdo al fallo”, dice un punto de la declaración.

Así Lima se abrió a modificar su legislación interna, pese a que en las últimas semanas habían surgido señales en el sentido contrario. A eso se sumaban voces que manifestaban que el fallo debía implementarse sin condiciones por parte de Chile.

En este sentido, ayer también se acordó que “Perú ejercerá sus derechos y obligaciones en forma consistente con el derecho internacional”. Esto, fue entendido como una implícita aceptación de la Convención sobre los Derechos del Mar (Convemar), que garantiza el libre tránsito de embarcaciones y aeronaves pasadas las 12 millas marítimas. Con todo la canciller peruana Eda Rivas precisó que Lima no va a adherir formalmente a la Convemar.

También se acordó un cronograma de trabajo para fijar las coordenadas del nuevo límite marítimo. Las delegaciones técnicas de ambos países se reunirán el 17 y 18 de febrero con el objetivo de tener una nueva cartografía hacia fines de marzo. Para esa fecha también se acordó convocar a una nueva cita del “2+2” en Lima.

Maratónica jornada

A eso de las 11 horas arribaron al Edificio Carrera la canciller peruana, Eda Rivas, y el titular de Defensa, Pedro Cateriano, quienes fueron recibidos por sus homólogos Alfredo Moreno y Rodrigo Hinzpeter.

En la cita, además de técnicos y diplomáticos, se sumaron también los jefes de las armadas de ambos países. El encuentro sólo se suspendió al almuerzo, al que se invitó al próximo ministro de Defensa, Jorge Burgos, y al futuro subsecretario de RR.EE., Edgardo Riveros.

Sobre la extensa duración de la reunión, Moreno señaló esto se debió a la complejidad de los temas que se analizaron. Asimismo, y consultado sobre si se trató la controversia por el “triángulo terrestre”, afirmó “estamos trabajando sólo en el cumplimiento de la sentencia (en el ámbito marítimo)”.