(UEA) Según detalló un estudio de expertos de la Universidad East Anglia (UEA) en el Reino Unido, el cual fue publicado en la revista Evolutionary Applications, el salmón de cultivo tiene un potencial reproductivo que puede amenazar la riqueza genética de los salmones silvestres, y frente a los casos conocidos de salmones escapados que llegan al medio natural, los investigadores proponen esterelizar este tipo de peces.

El trabajo liderado por el profesor Matt Gage detalla que los salmones de cultivo son genéticamente diferentes a los salmones salvajes, pero tienen una capacidad reproductiva similar. Esta información es importante porque millones de salmones de cultivo se escapan al medio natural y, en muchos casos, producen hibridación.

Alrededor del 95% del salmón que se comercializa en el mundo es salmón común o salmón Atlántico (Salmo salar) cultivado. Este tipo de producción ha hecho que estos peces sean genéticamente diferentes a las poblaciones silvestres de la misma especie.

«El salmón de cultivo crece muy rápido, es agresivo y no es tan inteligente como el salmón silvestre cuando se trata de evitar a los depredadores”, explicó Matt Gage.

Estos rasgos particulares son buenos para la producción de pescado destinado al consumo humano, pero no lo son tanto para la supervivencia de las poblaciones silvestres.

«El problema es que cada año escapan millones de salmones y algunos de ellos se reproducen con los salmones silvestres modificando su acervo genético. Nuestro trabajo muestra que los peces de cultivo son sexualmente tan potentes como los peces silvestres y, si se escapan, pueden extender sus características a la naturaleza, planteando una amenaza significativa de hibridación con las poblaciones silvestres «, comentó el experto de la UEA.

La solución propuesta por el equipo de expertos consistiría en producir salmones estériles para el cultivo a través de un sistema de inducción de la triplodía, un método que se utiliza desde hace años en las truchas de cultivo.

«Estos peces triploides no pueden reproducirse si se escapan pero la industria de la acuicultura no ha adoptado esta tecnología aún, debido a los temores de que los triploides no se desempeñan tan bien en los centros como los peces diploide normal, erosionando las ganancias», sostuvo Matt Gage.