En el marco del Programa de Vigilancia y Control del Virus de la Anemia Infecciosa del Salmón (ISA), el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) informaba el pasado lunes 27 de enero que dos jaulas del centro Traiguén 1, perteneciente a la empresa Invermar y ubicado en la zona centro de la isla de Chiloé (Región de Los Lagos), eran confirmadas como positivas a la variante HPR7b del virus ISA, debiéndose cosechar en forma anticipada las jaulas afectadas o a eliminar las especies (de 1,5 kg aprox.) contenidas en estas.

Posteriormente, dos jaulas más resultaban ser positivas a dicha cepa, la misma que causara estragos durante la crisis iniciada en 2007 y que provocara pérdidas por US$5.000 millones al sector en su conjunto.

Juan Luis Ansoleaga. Fotografía de archivo.En conversación con AQUA, el director nacional del Sernapesca, Juan Luis Ansoleaga, explicó que al diagnóstico positivo se sumaron las agravantes de que el centro Traiguén 1 se ubica en la Macrozona 3, que actualmente agrupa a 36 centros operativos y es conocida en la industria por presentar altas cargas de cáligus.

“Estas tres variables, que son la presencia del virus, la gran cantidad de centros operando y el que tres cuartas partes de estos estén produciendo salmón Atlántico, nos llevaron a dictaminar emergencia sanitaria para la Macrozona 3, lo que se tradujo en que el centro Traiguén 1 de Invermar debía ser cosechado completo”, precisó Ansoleaga, añadiendo que los datos e información histórica llevaban a concluir que la aparición del virus en las demás jaulas sería una cosa de tiempo. “Y como nuestro objetivo es prevenir y no curar, nos vimos en la necesidad, siempre basados en los protocolos del Programa de Vigilancia y Control de ISA, de emitir la Resolución Exenta N° 227 con el fin de proteger a los centros negativos de la macrozona en cuestión”, puntualizó la autoridad.

Recurso de protección

Una vez conocida la orden del Sernapesca de cosechar la totalidad del centro, el 27 de febrero  Invermar presentó un recurso de protección ante la I. Corte de Apelaciones de Valparaíso (Región de Valparaíso) solicitando dejar sin efecto la Resolución 227. Paralelamente, pidió que mientras se resolviera el recurso de protección, se decretara la orden de no innovar, es decir, que se suspendiera la aplicación o efectos de dicha resolución que declaró la emergencia sanitaria, lo que fue acogido por la Corte.

La salmonicultora argumentó su postura en que las contramuestras de las jaulas catalogadas como positivas diferían entre un laboratorio y otro.

Entre una de esas justificaciones, la compañía destaca que el laboratorio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (NBC-PUCV), liderado por el Dr. Sergio Marshall y que se encuentra en proceso para ingresar a la red internacional de laboratorios de referencia en virus ISA, concluyera que las 20 jaulas del centro Traiguén estaban afectadas por el ISAv.

“De haber sido así, y con reportes de cargas virales tan altas para ciertas jaulas, ello debió reflejarse en una mortalidad evidente a simple vista, circunstancia que no se verificaba en ese entonces”, adujo el abogado patrocinante de Invermar en la causa, Hugo Botto.

A su juicio, este tipo de inspecciones (para revisarlas íntegramente descargue aquí el recurso de protección presentado por Invermar) resultaron ser contradictorias puesto que el “brote observado en los primeros días fue cediendo sustantivamente en intensidad, al punto que en el mes de febrero solo se habría reportado una jaula positiva, pese a los múltiples muestreos efectuados”, subrayó el jurista.

Además, sostuvo que la orden de cosechar le costaría a la empresa durante el segundo semestre menores ingresos por US$17,7 millones, cálculo que, según lo detallado a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), “se realizó sobre la base de una proyección original de ventas por US$22,8 millones versus los ingresos esperados producto de la cosecha anticipada donde se espera recaudar US$5,1 millones”.

Recurso de reposición

Tras la judicialización del caso, el miércoles 5 de marzo el Sernapesca interpuso un recurso de reposición en contra del dictamen que decretó la orden de no innovar, solicitud que fue acogida solo en parte por la Corte, ya que Invermar mantuvo la posibilidad de no cosechar, con lo cual los cuestionados peces aún permanecen en el agua.

Específicamente, la Corte de Apelaciones informó al director nacional del Sernapesca, Juan Luis Ansoleaga, que atendido el mérito de los antecedentes, “se hizo lugar a la reposición solicitada, solo en cuanto se mantiene la suspensión de los efectos de la Resolución Exenta N° 227 del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura en lo que se refiere a la medida de cosecha anticipada o de eliminación de la totalidad del centro de cultivo Traiguén I, dejándose sin efecto la orden de no innovar en lo demás”.

Sin embargo, en la entrevista que AQUA sostuvo jueves 13 de marzo con las principales autoridades del Sernapesca, se pudo conocer que una quinta jaula resultó ser positiva a la variante HPR7b. “Con esto tenemos más hechos para presentar un segundo recurso de reposición que lleve a la Corte a eliminar la orden de no innovar y así poder cosechar todo el centro de cultivo”, puntualizó Ansoleaga.

Consultado sobre el precedente que pudiera generar esta situación para las demás productoras de salmónidos, que en el Poder Judicial verían una salida a las notificaciones de la autoridad sanitaria, el director nacional del organismo de Estado comentó que “como servicio nos basamos en una misma hoja de ruta que se llama Programa de Vigilancia y Control de ISA, el cual no ha sufrido mayores modificaciones desde su puesta en marcha, lo que quiere decir que en términos generales está dando resultados”.

“Ahora bien –enfatizó Ansoleaga–, el objetivo está en seguir mejorando esos protocolos entre todos los actores del sector, puesto que judicializar constantemente este tipo de casos implican un desenfoque de nuestros esfuerzos por mantener el control sanitario, que es lo único que debiera importarnos”.

Visión de Invertec

El gerente general de Invermar, Andrés Parodi, recalcó a AQUA que “nosotros hemos cumplido cabalmente con la legislación vigente. Nuestra discrepancia con la medida consiste en que ya se han adoptado acciones, que se enmarcan dentro de la normativa vigente, lo que implica la cosecha de las jaulas que presentan virus ISA, a pesar de ser muy poca la presencia del mismo. Sin embargo, ahora se nos pide cosechar jaulas que persistentemente arrojan resultados negativos”.

El ejecutivo puntualizó que no desean “que se aplique una normativa prevista para estados de emergencia, en circunstancias que no se cumplen los requisitos para ello”, explicando que la cosecha total del centro procede cuando al menos el 30% de las jaulas presenta ISA en forma simultánea “y en este caso no es así, ya que ni siquiera todas las jaulas que hasta la fecha han presentado ISA representan el 30%”.

Parodi manifestó a AQUA que, a otras empresas, usualmente se le han dado plazos de 45 días para sacar los peces, “lo que en nuestro caso fue rechazado y se nos pide cosechar en solo 30 días, ello respecto de cientos de miles de peces que no tienen indicio alguno de la enfermedad”.

IMG_8541Si bien el representante de Invermar  reconoce que los planes de prevención de ISA han surtido efecto y éste se encuentra controlado, “las medidas son tomadas como si estuviésemos en el 2008 y ninguna vacunación, forma de producción, agrupación de concesiones o control preventivo se hubiese aplicado a los salmones. En términos simples, pusimos todas las vacunas y estas han tenido efecto en su gran mayoría pero, a pesar de ello, se nos pide matar a los pacientes que están sanos”.

Finalmente, Parodi expresó que “somos un actor comprometido con la industria y desde luego estamos tomando todas las medidas que corresponden de acuerdo con la normativa pero si al final todo se resuelve matando peces sanos, sería decir que es mejor ahorrarse el dólar extra de costo por las medidas adoptadas después de 2008 y proceder a decretar como normal los estados de excepción”.

Postura de SalmonChile

De acuerdo con lo reporteado por AQUA, esta situación es advertida con cierta preocupación por parte de los otros actores de la salmonicultura. Por ejemplo, el presidente de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), Felipe Sandoval, comentó a este mismo medio de prensa que “considerando la ubicación del centro, dentro de una macrozona con alta actividad y el tamaño de los peces, como gremio creemos que la autoridad correspondiente debiese tener las atribuciones para obligar a cosechar, entendiendo el riesgo sanitario que conlleva una situación de estas características”.