(Comunicaciones UCN) El hasta hace poco director de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) de la Región Coquimbo, Cristian Morales Letzkus, asumió este mes como director de la Escuela de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Norte (UCN), tras resultar elegido por los académicos de esa unidad.

Morales reemplazó en el cargo a la profesora Karla Soria Barreto, quien destacó como uno de los logros de su gestión haber logrado completar la planta académica, con 16 profesores de jornada completa. Respecto a los desafíos pendientes, resaltó como el gran sueño del equipo que conforma la Escuela es poder convertirse en Facultad de Ciencias Empresariales, anhelo que es compartido por el nuevo director.

“Volver a la UCN es un paso muy importante, porque siempre me he sentido como en casa en esta universidad”, manifestó Cristian Morales, advirtiendo que asume esta nueva responsabilidad “con mucha humildad pero también con mucho agradecimiento a mis pares”. A pesar de mantenerse en contacto con la casa de estudios en calidad de docente, reconoció que el crecimiento de la Escuela, que suma alrededor de 600 estudiantes, es sorprendente, tal como se refleja en una carrera ya consolidada, otra en pleno desarrollo, un magister acreditado por cuatro años y un cuerpo académico que en 2015 va a contar en un 75% con el grado de doctor.

En ese escenario, los desafíos que se planteó van encaminados a seguir avanzando a ser una unidad compleja dentro de lo que se entiende en el sistema universitario, “con una visión de largo plazo de convertirnos en una facultad, este es el sueño de los académicos de toda nuestra unidad”, subrayó.

Otras áreas que espera fortalecer durante su gestión se refieren a una mayor actividad de investigación y una más amplia vinculación con el medio. Ser universidad, dijo, significa crecer de manera compleja en tres ámbitos: no descuidar la docencia dentro de un proyecto educativo de calidad, hacer investigación y generar publicaciones, y lo más importante, “para qué hacemos esto, cómo nos conectamos con el medio, cómo somos un actor relevante para el desarrollo de nuestra macrozona norte”.

Crear alianzas

Junto con valorar la generación de redes con el entorno en base a políticas de desarrollo, Morales resaltó la importancia de crear alianzas al interior de la universidad, por ejemplo con la Facultad de Ciencias del Mar, en el fomento de la pesca y acuicultura de la región, con la Facultad de Ciencias Jurídicas en temas de sequía o actualización del Código de Aguas.

Para el ex director regional de la Corfo, su labor de cuatro años en esta institución le permite aportar ahora una mirada renovada al interior de la Escuela de Ciencias Empresariales, como, acotó, “en el tema de la relación o vinculación con los principales actores públicos y privados en el desarrollo de la región”.

“He sentido mucho apoyo y cariño desde el exterior hacia nuestra universidad, pero a veces la quieren más cerca de las problemáticas regionales”, advirtió, destacando que este desafío requiere que los académicos se vinculen en su quehacer con el medio externo.

La captación de fondos públicos externos y de actores privados, que apunten al desarrollo de la región y a potenciar el crecimiento de la universidad, son otras tareas que se ha propuesto Cristian Morales, que concluyó declarando: “Me voy a dedicar a hacer que esta escuela, que ya es grande, sea reconocida en el medio regional como la principal Escuela de Negocios de nuestra región”.

Experiencia enriquecedora

De regreso a sus labores docentes y de investigación, Karla Soria reflexionó en torno a sus dos años como directora de escuela, calificándolos como una experiencia enriquecedora en todo sentido, “mucho aprendizaje de lo complejo y diverso que es manejar el recurso humano; poder experimentar problemáticas y toma de decisión, siempre con la mejor de las intenciones, pero algunas veces no entendidas así; mucho crecimiento humano, adquirir experiencia en el manejo de la universidad”.

Entre los logros que más valora se cuenta “la conformación del equipo humano en lo académico y no académico. En lo académico, logramos completar la planta académica, 16 académicos jornada completa, se contrataron cinco académicos jornada completa con promedio de edad 34 años, todos con grado de Doctor o a punto de obtenerlo. En el personal de apoyo a la academia, tenemos un equipo de siete personas con un compromiso muy valioso para con la Escuela”, resaltó.

Respecto a las tareas por abordar, no dudó en afirmar que “el gran desafío pendiente y sueño del equipo que conforma la Escuela, es el poder convertirnos en la Facultad de Ciencias Empresariales, trabajaremos para ello”. Y a lo anterior, agregó el fortalecimiento en la investigación, especialmente en el área de emprendimiento, y el apoyo al proyecto adjudicado por el FIC-R Región de Coquimbo que lidera, titulado “Centro de Innovación Regional en recursos estratégicos para sectores productivos”.