El editor de la revista y entidad analista Fish Oil and Meal World de Hamburgo, Jean-Francois Mittaine, conversó con AQUA para entregar un panorama del mercado actual de la industria de la harina y aceite de pescado. En este sentido, se refirió a los principales tópicos que en la actualidad atañen al sector: inclusión de insumos vegetales en las dietas para acuicultura, precios, oferta y demanda, entre otros.

Mittaine, quien además es miembro de Fish Meal Experts, estuvo presente en Chile en marzo de este año para participar de un seminario en dependencias de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), en Santiago (Región Metropolitana), organizado por la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca) en donde ya anunciaba un positivo escenario para ambos productos.

Frente a los países que participan del comercio mundial de harina y aceite de pescado como Chile y Perú, cuyas flotas pesqueras cuentan con regulaciones estrictas y cuotas anuales, ¿cómo evalúa la incursión de pesqueros asiáticos quienes carecen de fiscalización y normativa en sus respectivos países?

Generalmente la industria de harina y aceite de pescado es una industria que extrae los recursos dentro de las 200 millas marinas, cerca de la costa. Esto porque las plantas de proceso se encuentran en tierra, lo que reviste en una limitación de todos modos porque se opera generalmente en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del país.

La situación de los pesqueros que operan ilegalmente dentro de las 200 millas es otro tema del cual no he escuchado que afecten a la producción de harina y aceite de pescado, pero sí es más frecuente para las faenas de pesca destinadas al consumo humano directo.

Es cierto que en el caso de Chile es bien conocido lo que pasó con el jurel, el cual durante años fue un recurso muy importante en el país en la zona sur y luego desapareció, ya que es un migrante a través del Pacífico y donde los barcos chinos y coreanos realizaron capturas del recurso antes de que llegue a las costas de Chile. De lo que entiendo, los chinos, los coreanos y los japoneses no tienen regulaciones, particularmente en aguas internacionales ni tampoco económicamente bajo su control.

Eso sí, en China aplican vedas y manejan estas vedas, pero hay tantos barcos que estoy seguro que no tienen cuotas individuales.

Tailandia que es un gran productor con más de 450.000 toneladas, donde también hay periodos de vedas, pero asimismo existen miles de pescadores en donde se proyecta un riesgo de colapso pesquero en dicho país.

Sin embargo, los países tradicionalmente productores de harina y aceite de pescado tienen herramientas para controlar y defender de manera estricta o menos estricta la pesca. Y es claro que los peruanos iniciaron este programa entre los años 2008 y 2009, el cual ha sido bastante efectivo; aunque, la pesca no está 100% controlada en dicho país porque toda la parte de pesca de anchoveta destinada al consumo humano directo realizada por el sector artesanal y barcos de pequeña escala no son controlados, y ahora el gran problema del Gobierno peruano es organizar el control de estos 15.000 barcos.

¿Cómo evalúa el impacto de estas medidas en Perú?

El impacto ha sido muy bueno, ya que en 2005 Perú pescaba alrededor de 8 millones de toneladas de anchoveta y el año pasado la cuota rondó las 5 millones de toneladas y este 2014 estima que el país capturará máximo 4,5 millones de toneladas.

Dado que la disponibilidad de harina y aceite de pescado se ha mantenido en los últimos años, ¿cómo proyecta la evolución del mercado de la harina y el aceite de pescado frente a los sustitutos vegetales? Y ¿qué mercados representarán la mayor demanda?

La reacción del consumidor final a un precio elevado o a una falta de abastecimiento es buscar un sustituto. Eso es típico en todas las materias primas ya sea para la producción de harina y aceite de pescado como en el caso de la soya.

Así es un proceso muy clásico y desde hace bastante tiempo el sustituto para la harina es la harina de soya y para el aceite el sustituto clásico es el aceite de canola. Y esta es la razón por la cual se puede ver claramente que aunque hay un crecimiento del consumo de harina de pescado, el consumo global está un poco más estable en relación con la producción, porque no se puede consumir más que la producción. Pero es una manera normal de organizar las sustituciones, el problema es saber si sacaremos o no la harina de pescado de las raciones de alimento para los peces. Y hace 15 años he escuchado a científicos quienes afirman que se puede sacar totalmente la harina de pescado de los alimentos para acuicultura y que 15 años después no solo continúa siendo incluida en los alimentos, sino que se incrementó.

En Noruega ahora mismo la incorporación de harina de pescado se incrementó de manera sustancial en el alimento de los peces.

¿Estima que la acuicultura será el principal destino de la harina y el aceite de pescado o se proyecta un equilibrio frente a los sustitutos?

La acuicultura ya es el principal destino, para harina de pescado significa entre el 68% y 70% y en el caso del aceite la cifra corresponde al 75%. El problema ahora es que para el aceite de pescado hay otro uso que se está desarrollando, que es el Omega 3 para consumo humano directo. Y se puede ver claramente que ahora mismo el consumo de aceite de pescado para Omega 3 representa un mínimo del 22% al 25% de la producción mundial de aceite. Esto, directamente para consumo a través de cápsulas o indirectamente después de una concentración que permite una utilización del aceite como suplemento en alimentos.

De acuerdo con su presentación en el seminario de la Sonapesca en marzo de este año, usted estima que la producción se mantendría estable, ¿proyecta un resultado similar para el precio de la harina y aceite de pescado considerando el aumento de los costos y la escasez de recursos?

Los precios dependen primero de un nivel de precio para la proteína en general y las destinadas al alimento animal. Hay una relación entre estas proteínas que se destinan al consumo animal, ya sean vegetales o animales, y este es un cálculo permanente del costo del alimento que representa un 70% mínimo del costo del alimento destinado a la acuicultura. Muy similar a lo que ocurre en la producción avícola.

Pero si se produce acuicultura de baja calidad se puede bajar el nivel de harina de pescado, como en el pollo, y podría existir una competencia por el insumo en estas dos áreas productivas; no obstante, no es realmente el interés de la acuicultura. El interés de esta es desarrollar productos de alto valor agregado y de alto valor para el consumo. Para lograr esto también hay que utilizar alimentos de buena calidad y esto es lo que los noruegos están tomando en cuenta cuando incrementan el nivel de harina de pescado en las raciones de alimento para los salmónidos.

¿Cómo se compensaría el aumento de los costos de producción para la harina y el aceite?

Hay que ver una cosa, en el mundo de las materias primas no hay relación entre el costo de producción de la materia prima y el mercado. Es un problema de oferta y demanda el cual no es una oferta y demanda global durante un año. La manera general de negocio es que son los compradores quienes ofrecen precios, no los productores quienes ofrecen precios de banca. Esta es una diferencia muy importante porque la decisión del productor radica en decir sí o no a la conversión de la harina. Si la decisión es no existe una diferencia entre el precio de la oferta y el precio esperado por el productor. Y de vez en cuando el precio esperado por el productor está fuera del mercado.

No hay relación y este es el problema de los grandes productores, como lo hemos visto en Escandinavia. Cuando ellos tenían costos de producción muy altos y el precio era bastante barato lo que ha significado cambios enormes en la industria.

¿Cuál sería el camino que debería asumir la producción chilena en este escenario?

En realidad no conozco exactamente la relación entre precio y costo de producción, pero es claro que sí. Por ejemplo, estimo que ahora mismo un precio de US$2.600 por tonelada FOB por una harina de calidad es un buen precio, claro que si hay un costo de producción más alto que US$1.600 por tonelada, no veo posibilidades de producir.

El problema es que en el costo de producción hay muchos elementos como el costo mismo de la pesca, el costo de la producción industrial, entre otros. Pero generalmente la parte costo del pescado es de los más importantes en otros países. Por lo que hay que ver si el pescado es demasiado caro de pescar hay que ver de qué manera más rentable se
puede utilizar.

Además, en la acuicultura hay un monto en la producción de desechos muy importante y que es igual en todo el mundo en base a la harina de salmón y aceite de salmón, donde la mayoría de los productores de acuicultura se han desarrollado como productores de harina de desechos como lo que sucede en Vietnam, cuyo país ahora es un exportador de harina y aceite de pescado derivada de su producción de tilapia, pangasio y otros.

¿Cree que una normativa más estricta permitiría recuperar los volúmenes pesqueros pensando en la producción de harina y aceite de pescado?

Es un tema muy complicado que no está relacionado directamente con la producción de harina de pescado sino con la regulación de los recursos, pero es claro que restricciones de pesca pueden dar resultados y tenemos una historia reciente en Noruega y en el Atlántico norte que se puede ver que hay recursos como el Blue Withing (bacaladilla), el cual tenía una cuota el año pasado de 600.000 toneladas y después de realizar algunos estudios este año aumentaron la cuota a 1,2 millones de toneladas, porque el recurso se restituyó de manera increíble.

Las políticas de preservación de los recursos son políticas que dan resultados, pero no se sabe si estos resultados son inmediatos o al cabo de algunos años. Pero Chile ha sido un precursor en el tema de cuotas individuales y manejo de recursos donde particularmente es interesante ver que en el norte están haciendo vedas voluntarias como las que se instauraron durante enero y febrero de 2014. Donde los pesqueros industriales consideraron que se estaban extrayendo recursos con tallas muy pequeñas por lo que establecieron una veda voluntaria, lo que es interesante.

¿Esto se puede tomar en cuenta como una medida similar a las licitaciones de cuotas pesqueras para restringir, por ejemplo, los descartes?

El tema de la licitación de cuotas pesqueras es algo de lo cual he escuchado pero que desconozco en detalle. Sé que es un tema delicado en Chile pero realmente no puedo pronunciarme en esto ya que no lo conozco realmente. Pero lo que sí sé, es que las regulaciones, cuotas y vedas en un recurso pueden ayudar a proteger el recurso y lo hacen realmente, lo que puede permitir la sostenibilidad de las pesquerías. Y es una herramienta que puede funcionar muy bien.