(Con información de la Cámara de Diputados) Un improvisado debate sobre las próximas acciones del Gobierno en torno a la problemática de la pesquería de la jibia, el pasado miércoles 23 de julio, dejaron poco tiempo al subsecretario de Pesca, Raúl Súnico, para entregar una evaluación detallada sobre la recién implementada Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA), quedando el discurso limitado a una ratificación de la voluntad del Ejecutivo para revisar el cuadro normativo y para avanzar durante el mandato presidencial en variados perfeccionamientos.

El subsecretario recalcó que la LGPA es un tema perfectible que está en permanente revisión y adelantó que uno de los puntos por desarrollar es el de la pesquería bentónica de profundidad, que no fue bien desarrollado en la normativa, pese a constituir el 50% de la actividad artesanal.

“Hemos iniciado ya una revisión de la legislación bentónica en profundidad. Vamos a hacer talleres con los pescadores en todo el país para acoger sus inquietudes y traducirlo en un cuerpo legal que de cuenta de la realidad propia del sector bentónico, que a nuestro juicio fue insuficientemente incorporado en la LGPA”, especificó.

Sostuvo que también se potenciará la acuicultura de pequeña escala y se promoverá diversos perfeccionamientos a materias en que se han detectado deficiencias o debilidades, como por ejemplo, en lo relativo a la pesca ilegal; la conservación y recuperación de los recursos marinos; la administración pesquera y los Comités de Manejo; y mejoramiento a las capacidades científicas y de investigación.

“Estamos desarrollando una agenda bastante completa que apunta al mejoramiento y modernización del sector pesquero nacional”, sentenció.

El presidente de la Comisión de Pesca, diputado Iván Fuentes (IND), estimó que un aspecto que se tiene que mejorar es lo relativo a la plataforma social, la cual adolece de fondos para hacer una efectiva gestión social.

“Esta no implica una canasta familiar, sino que significa cómo a esta sociedad que tiene complicación se le da un respaldo económico para diversificarse, para buscar nuevas formas de negocio y de producción. Estamos claro en eso. Los mismos pescadores artesanales están diciendo: a mí no me den canastas familiares, a mí denme la plataforma para poder echarme a andar con mi negocio, con mi bote, con mis trampas, con mis redes, con mi forma de pescar”, enfatizó.

Precisó que otro tema a abordar es el de la nueva institucionalidad destinada al fomento de la actividad artesanal (Instituto de Desarrollo de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala, Idepa), respecto de lo cual se mantiene una diferencia importante con la propuesta presentada en la administración anterior.

“Nosotros no estamos de acuerdo que sea Idepa, sino que Indepa, para que tenga resorte nacional, recursos propios y vida propia, un Indap para el mar”, precisó.

Reconoció que el tiempo de la sesión no permitió una discusión más amplia, por lo cual se determinó continuar con el debate en el mes de agosto, en una nueva sesión destinada a este tema.

El diputado Jorge Ulloa (UDI) dijo estar de acuerdo con que se perfeccionen algunos aspectos de la LGPA, como el de la pesquería bentónica y la pesca ilegal, pero rescató las palabras del mismo subsecretario en orden a que, por más que se revise la normativa, no van haber más peces. “No es una mala ley, lo que está claro es que hay un problema de biomasa de peces en el mar”, puntualizó.

El legislador planteó que también hay varios aspectos que están jugando en contra de que la institucionalidad pesquera funcione de buena forma.

“El cobro que funcionarios del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) están haciendo, no para el Servicio, sino que para la empresa privada que hace las certificaciones de pesca, y cuando los propios privados van a la empresa privada a preguntar qué se debe, esta no tiene guía de despacho, ni factura. No tienen cómo demostrar que les están debiendo. Así que aquí hay un tema por el cual nosotros estamos reclamando, porque hay una falta de seriedad extraordinaria del Sernapesca , pero también de la empresa certificadora que, curiosamente, es una sola”, criticó.